Sintonía cordial

Morir matando o dar la vida amando

17.08.08 | 09:53. Archivado en Diálogo, Fe, Respeto, Amor
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Ayer escribía sobre “uno de tantos”, “un limpio de corazón”, que después de haber vivido sembrando la paz con sencillez, se nos fue al cielo dejando una profunda experiencia de gozo, alegría y paz en quienes le conocimos.

Y mientras saboreaba la experiencia de un funeral que sabía a pascua, llega a mi bandeja de entrada una larga carta de alguien que, seguramente está resentida con la vida, y por eso se toma la libertad –o el atropello- de hacer una lectura fulminante, inmisericorde y subjetiva de quien o quienes vivimos la fe y la vocación contemplativa con gozo, con espíritu universal, incluyente y festivo; con quienes no marginamos a los “otros” a los que son diferentes o tienen otras creencias. Una carta en la que más que una corrección fraterna se evidenciaba un ataque fraticida, ¡eso sí, en defensa de unos conceptos intocables y de una manipulación extrema del evangelio leído al pie de la letra, ¡mántandole su espíritu!

Tuve que fregarme los ojos y releer con calma para darme cuenta que esa carta venenosa o corrosiva era la expresión de muchas frustraciones personales de quien “porque no vive, tampoco deja vivir”, y pensé que tendría un efecto mortal si yo, apartándome del Evangelio, respondía con el mismo tono, o al menos intentaba una “defensa”. Comprendí que lo mejor ante determinadas actitudes violentas y destructivas, es orar y callar, porque siempre la violencia engendra violencia, y porque sin duda, un corazón atormentado, del que nacen improperios y condenas, no está permeable para acoger razones, ni tan solo para recibir una mano tendida al diálogo o a la constatación de que la diferencia es una riqueza y no una agresión; una oportunidad, y nunca un muro infranqueable.

Esta madrugada me desperté pensando en el Evangelio de hoy, una mujer que no era del pueblo escogido, hace que Jesús elogie su fe y que manifieste explícitamente que el mensaje es para todos, también para los que “no son de los nuestros”. Un Evangelio en el que encuentro las bases del diálogo interreligioso abierto nada más y nada menos que por Jesús, que se "deja convencer" y que gracias a esta mujer explicita la universalidad de su mensaje y de su salvación.

Después recordé la “carta” y sentí pena, porque me resulta increíble pensar que pudiendo gozar de la vida, de la fe y de la vocación que homos recibido “para dar vida a los otros”, ocupemos tanto tiempo en lo que no construye a la caridad.

… Es bueno dar tiempo y dejar que las cosas reposen… y sobre todo, orar y callar, seguramente esa es una forma de poner la otra mejilla con humildad, que llevará a que el otro al cansarse de golpear a diestra y siniestra -sin encontrar resistencias-, tal vez exhausto, recapacite y encuentre la paz.

Quien muere matando, no hace más que desangrase por la herida de sus frustraciones, y eso sí que es digno de compasión más que de lástima. Por eso, hoy mi oración es: “Señor, danos un corazón misericordioso, capaz de amar lo que no es amable, y sobre todo, capaz de comprender y perdonar poniéndose en la piel del otro e intentando entender las sinrazones de su corazón endurecido tal ve por el fracaso, la soledad, el desamor, o por una profunda y no reconocida depresión.

“Maestro, ¿hasta cuántas veces hemos de perdonar? ¿hasta siete veces?. No te digo hasta siete veces, sino, hasta setenta veces siete”.

Que tengamos un buen domingo recordando que el Reino de los cielos es para todos, y que todos estamos invitados a celebrar la fe, y que todos hemos de hacer lo que esté a nuestro alcance para que nadie se quede fuera….¡atención, para que no echemos a nadie, esa no es nuestra tarea!

www.dominicos.org/manresa

17 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por luis 03.09.08 | 17:12

    Problemas de tu imaginación. El fuego es igual de feroz.
    El salario del pecado es la muerte.
    Consentir la pena del pecado es la redención.

  • Comentario por Irene 02.09.08 | 01:58

    Saludos de paz a todos. Si mi cuerpo es templo del Espíritu Santo no me gustará que se nutran de ese cuerpo los gusanos.¿ Han visto algunas vez los gusanos de un cadáver ? Es ATROZ. Por favor, no me digan que aguantar eso es humidad para purgar el pecado. Es horrible. Para purgar mis pecados, confío en el Amor de Cristo cuando me acerco al sacramento de la confesión. Pero no en los gusanos.

  • Comentario por Joaquín 17.08.08 | 23:28

    Maravilloso y refrescante comentario, muy cristiano. Felicidades sor Lucía.

  • Comentario por luis 17.08.08 | 17:27

    Gracias JJ. Es un tema muy meditado en mi familia, porque hemos tenido que hacer frente a varias últimas voluntades de incineración.
    Toto corde, luis

  • Comentario por Jj 17.08.08 | 17:05

    Luis: Muchas gracias por tu aportación, bien documentada como siempre.Atentamente. Jj

  • Comentario por luis 17.08.08 | 16:48

    JJ.
    Lo que digo de Lucía lo digo por experiencia. Repasa el blog de este año, y encontrarás el motivo de mi intervención, que no ha sido nada irreflexiva.
    Respecto de la incineración, entiendo que ha sido la bandera de la impiedad durante dos siglos. En Inglaterra se constituyo la Sociedad para la Incineración precisamente para combatir la práctica cristiana de la inhumación.
    El nuevo código de derecho canónico admite ahora la incineración, siempre y cuando no sea como manifestación de impiedad. Recomienda, no obstante, la tradicional práctica de la inhumación.
    Advierto que muchas de las personas que la disponen, lo hacen como forma de evitar la corrupción. Y creo que admitirla como paga del pecado, es un acto de humildad cristiana. La misma palabra humildad tiene la misma raíz de "inhumación" (rebajarse a la tierra, ser depositado en la tierra, volver a la tierra)

  • Comentario por jj 17.08.08 | 15:58

    Luis: Me sorprende esa caterva de cosas que le dices a sor Lucía. Alucino, la verdad. ¿Nos podrías dar tu opinión sobre la incineración vs. inhumación? Salu2. Jj

  • Comentario por luis 17.08.08 | 15:54

    Lucía, como conozco tu poca capacidad para la autocrítica y tus tendencias narcisistas, te sugiero, de onda, que más allá de ver las disposiciones de la persona que te escribió la carta, cosa que tú no puedes hacer, analices con un poco de humildad si no te caben las críticas. "Escucha, sobre todo, la crítica del enemigo. Siempre sirve"

  • Comentario por jj 17.08.08 | 14:19

    Aunque la Iglesia católica acepta la incineración, prefiere sin embargo la inhumación, debido a las resonancias bíblicas y de su simbolismo particularmente rica para el hombre. La inhumación hace memoria de la sepultura de Jesús y de su salida de la tumba. No se trata de imitar a Cristo por devoción, sino de entrar en la simbolismo que encierra el signo de enterrar y el paso a una vida nueva. Como el grano de trigo sembrado en tierra y llamado a germinar, igualmente el cuerpo es enterrado a la espera de la resurrección.Atentamente.Jj

  • Comentario por pepe 17.08.08 | 13:29

    "Los cuerpos,templos del espiritu santo,son incinerados como basura".
    Se comenta por si misma la expresión mi estimado -¿o estimada?- Jj.

    Mi segunda aportación, sobre los fanatismos, no iba por sus comentarios, sino en referencia y asintiendo la reflexión de Sor Lucia.

  • Comentario por jj 17.08.08 | 13:03

    Sugerencia: tal vez Sor Lucía podría arrojar un poco de luz sobre este tema.JJ

  • Comentario por jj 17.08.08 | 13:00

    Pepe: Creo que ni Alfonso ni yo hemos dicho que la Iglesia prohiba la incineración.Tal vez los sacerdotes debieran explicarnos por qué la Iglesia recomienda la inhumación. Ah! No sé por qué tiene que sentirse mal alguien que haya incinerado a un familiar. Es un comentario. Y si usted entiende y sabe lo que dice el derecho canónico podría explicarnos por qué la Iglesia hace esa recomendación.Y esto no es ningún fanatismo religioso o ideológico.Como laico he expresado mi agradecimeinto a Alfonso por ese comentario, ya que no entiendo que se haya extendido entre los cristianos la costumbre de la incineración cuando no es esa la tradición de la Iglesia. Atentamente.JJ

  • Comentario por pepe 17.08.08 | 12:40

    Los fanatismos sean religiosos o ideológicos son nocivos para la convivencia humana; son la máxima expresión del egoísmo.
    La cultura cristiana considera sagrada la vida. El denominado "mártir" que se sacrifica a sí mismo matando a otros contradice radicalmente el sentido creyente de la existencia. San Pablo dice: "aunque yo entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no soy nada, de nada me sirve, etc". El que mata no ama.

  • Comentario por pepe 17.08.08 | 12:23

    Alfonso y JJ:
    Les ruego que se documenten bien antes de hacer consideraciones que, además de no ser correctas, pueden hacer sufrir a personas con algun familiar difunto incinerado.
    La Iglesia actualmente no condena la incineración del cadáver, aunque recomienda la inhumación. Ambas formas son dignas y respetables. Solamente cuando se hacia por rechazo a la fe la Iglesia lo prohibió, cosa que ya no es así.
    Consulten ustedes el Derecho Canónico y no hablen de memoria. No añadan sufrimientos innecesarios a la gente ni conviertan en obligadas sus preferencias personales.

  • Comentario por jj 17.08.08 | 11:59

    Alfonso: Gracias por tu comentario. Creo que los sacerdotes debieran en sus homilías explicar que el cristiano no debe ser incinerado.El cementerio "dormitorio" es el lugar donde el cristiano espera el momento de la resurrección. Me sorprende que sea la primera vez que oigo a un cistiano hablar de este tema. Gracias. Saludos. JJ

  • Comentario por Carmen Bellver [Blogger] 17.08.08 | 11:23

    Lucia: No sé que te habrán dicho en la carta. Pero el camino que has seguido me parece el más inteligente.

    A buen entendedor, pocas palabras bastan.

    Un abrazo.

  • Comentario por alfonso 17.08.08 | 10:33

    Vivimos en una humanidad magnifica.Las playas estan llenas,esta bien,es hermoso,es alegria de vivir.Pero la muerte esta aparcada y olvidada.El siglo XX ha visto LA ABOLICION DEL SOBRENATURALISMO.Cuando muere alguien,los demas ya no piensan en el cielo o en el infierno.No piensan en nada.En blanco,como la liturgia atea de los minutos de silencio.La prueba del fin de lo sobrenatural es el aumento alarmante de las cremaciones.En muchas diocesis llegan hasta el 90%.La cremacion NO VIENE DE CRISTO.Viene de la Gehena (Mc 9,47).Es siniestro salir por la chimenea.Los cuerpos,templos del espiritu santo,son incinerados como basura.A este paso,los cementerios,lugares de ESPERANZA en la vida futura,van a desaparecer del mundo.El cielo esta vacio,el infierno tambien,pero los estadios estan llenos.

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