…de ellos es el reino de los cielos… Lo dijo Jesús, o sea, que no salten aquellos que cuando oyen hablar de los pobres se ponen nerviosos, tan nerviosos, que uno llega a pensar que “la pobreza” es una denuncia para sus vidas acomodades, y que mejor atacar que “estar atentos”.
Bien, hoy quiero hablar de un hombre, que parece muy mayor, pero que en realidad es muy joven. Su aspecto es de ser muy pobre, pero hoy, descubrí que posee la mayor de las riquezas. Su nombre, ¡no importa! –él y nosotras lo conocemos-. Viene cada día al Monasterio, desde hace muchos meses, en busca de un bocadillo y algo más,.. lo que le den, él siempre agradece y marcha.
Leo esta mañana en la vanguardia unas declaraciones de Ingrid Betancourt en la que habla de su fe y donde dice: “tenía una fe de rito y ahora tengo una fe de testimonio". "No puedo más que dar testimonio de lo que he vivido. Para mí la Virgen no es sólo una imagen. Estuvo conmigo en cada instante y sigue estando….Las lecturas de la Biblia en cautiverio -las que más le conmovieron- eran los pasajes sobre la Virgen, y en particular los diálogos con Jesús en las bodas de Caná.”
Una mujer de una fe robusta, que no puede dejar de contar lo que ha visto y oído, lo que ha vivido: su experiencia de fe, y cómo ésta no es ni el opio del pueblo ni una alienación, ni una quimera, sino una fuerza, una razón de ser, una realidad “palpable” dentro de la oscuridad que supone no ver ni sentir con los sentido “humanos”, pero sí con el sentido de la vida, con todo el ser.
Ya decía el obispo de Hipona “Fe es creer en lo que no se ve y la recompensa es ver lo que uno cree”.
Seguramente Jesús diría de ella: “Mujer, que suceda según tu fe”… o “Mujer, qué grande es tu fe”…
Este es el titular que gráficamente resume lo coherentes que son los poderosos de este mundo. Al saber que tratarían del hambre, preparé una editorial para mi programa de radio que quiero hoy transmitir, y que veo, no iba muy alejado de la realidad. Pero antes me permito transcribir una tira de Quino en la que Mafalda y su amiga Susanita hablan del problema del hambre, en términos similares a los que quedaron manifiestos en la comida opípara de los jefes de estado:
La Subdelegación del Gobierno en Granada ha informado esta madrugada que volcó una embarcación con treinta y siete inmigrantes a bordo. Veintitrés fueron rescatados y hasta ahora hay catorce desaparecidos entre los que se cuentan un menor, cuatro mujeres y nueve hombres.
Seguramente huían buscando mejor suerte para sobrevivir en España. Posiblemente alguien les dijo que aquí se ganaba dinero, y que al menos podrían cubrir sus necesidades básicas. Tal vez soñaron mucho tiempo con una vida digna y ello les llevó a ahorrar durante meses y a vender sus pocas o muchas cosas para poder venir “al paraíso” del que alguien les habló.
Sin duda fueron víctimas de algún inescrupuloso que los subió a la patera ofreciéndoles todas las garantías, que como en tantos casos, éstas carecían de fundamento. Y pasó lo peor: lo que podía pasar, pero que la desesperación de la huída les impedía ver. Unas olas de cuatro metros, un mar embravecido, y una embarcación ruinosa… Y en pocos minutos o tal vez en algunas horas de angustia y deseperación, desaparecieron.
Ocurrió esta semana en el Congreso de los diputados. El ministro de industria de España, Miguel Sebastián, fue a la sesión sin corbata, y el presidente, José Bono, le regaló una. Se unió a él el ministro Corbacho, y regalaron a Bono un termómetro para que “bajara la temperatura del hemiciclo”.
Lo cierto es que, más allá de la “anécdota de los regalos”, se explicó que en el ministerio que preside Sebastián se decidió, debido a las altas temperaturas, para ahorrar energía -por los aire acondicionados-, que los hombres vayan a trabajar sin corbata. Parece ser que el ministro siempre que puede evita esta prenda de vestir.
A partir de este episodio, se “tildó a Bono” de inquisitorial y de “antiguo", de "ir con segundas"... No entro en nada de eso, pero no deja de chocarme lo que explica hoy el diario, Regio7 de Manresa, con motivo de la visita de Sebastián a nuestra Ciudad:
“En su corta estadía en Manresa Miguel Sebastián apareció sin corbata. Y sus escoltas, a su lado iban con camisa sin este “atuendo”. Por una dosis de curiosidad que va con nuestro trabajo, los periodistas no se abstuvieron de preguntar al personal de seguridad del ministro por qué no llevaban corbata. Su respuesta fue muy contundente y no dejó ninguna duda: ”¡es una orden!”.em>
O sea que “ordeno y mando”. ¡Viva la libertad… para no llevar corbata! Y para buscar protagonismo a costa de la “corbata” cuando no se tiene nada que ofrecer en sus competencias, o cuando podemos hablar de todo ¡MENOS DE LA CRISIS!
Alguien dijo que sin libertad real, la democracia es una farsa...
No será noticia en los periódicos de ningún lugar del mundo, ni tampoco motivo de celebración ruidosa en la que el cava o el champagne –o la sidra- den un baño de triunfo a los aficionados. No habrá manifestación masiva ni tracas sonoras, ni fuegos de artificio… No. Nada de eso.
Muy pocos lo sabrán, pero los que lo saben, tienen una alegría desbordante capaz de llenar muchos vacíos y horas de desidia y de tristeza. Una alegría que les dará ánimos para tener una ilusión, pensando que en el partido de la vida “todos tenemos una oportunidad”, no sólo para jugar, sino también para ganar.
Hace una semana, un grupo de intelectuales y políticos hicieron un manifiesto por la unidad de la lengua, o por la defensa del castellano. Cada uno tiene derecho a decir lo que piensa, y hoy quiero decir lo que suscitó en mi todo este debate, que fue más allá o a partir de dicho manifiesto.
Rosa Diez decía que el castellano no está perseguido, sino los que hablan castellano. Quisiera decirle a ella, y a todos los que no tienen memoria o se niegan a conocer la realidad de mucha gente que hoy, lo que está en peligro, en Cataluña, por ejemplo, es precisamente el catalán, y no ahora, sino desde hace muchos años. Y desde hace muchos años el catalán y los que lo hablan, son los que están perseguidos, y a veces hasta estigmatizados. Imagino que en otras autonomías pasa tres cuartos de lo mismo, pero yo hablo de lo que conozco, en este caso Cataluña.
George Elliot, -1819-1880-, tiene una frase genial que describe a un personaje que parece ser que busca protagonismo agrediendo y atacando a las mujeres –especialmente si son monjas-, aunque ahora se ha buscado a otra mujer para manifestar sus frustraciones. Estoy hablando del desafortunado “luis” o Ernesto Pissavini –seguramente un seudónimo. Bien, este pensador decía “era como un gallo que creía que el sol había salido para oírle cantar”, y de no ser por la distancia en el tiempo, pensaría que le describe a este "argentinito" que quiere que hablen de él como sea, bien o mal, pero que hablen.
Me parece perfecto que alguien pueda discrepar y manifestarlo con respeto, pero llegar a las bajezas que este señor ha llegado, me parece intolerable, y solo se entiende por un afán de protagonismo enfermizo. Dicen que en la Orden de Predicadores desde el comienzo el plato fuerte entre los hermanos era "la disputatio", pero si ésta va unida por el amor a la verdad y a los hermanos, ésta lleva a la sabiduría, a la fraternidad y a la verdad plena.... Disputatio sin amor, es una especie de bomba destructora, y más cuando uno cree que es el dueño absoluto de la verdad
Sábado, 2 de junio
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