Simón Tugwell O.P., en su libro “Orar, hacer compañía a Dios”, comienza el capítulo “Curación de las emociones”, citando la oración de un niño que dice así: “Señor, por favor, haz que los malos sean buenos, y que los buenos sean simpáticos”.
Viene esta oración espontánea del niño a mi mente no pocas veces cuando compruebo que “los que somos de misa” pareciera que estamos hechos para la confrontación y que no podemos tener “la fiesta en paz”.
Me explico: basta leer los blog en los que se descalifica sin piedad queriendo que todos pasen por el aro de un único punto de vista, o los comentarios ácidos de aquellos que quieren silenciar a las voces diferentes a las suyas en el concierto de la Iglesia; o los titulares en los que nos ponemos a la defensiva; o el tono de algunas exhortaciones pastorales, y un largo etc. sin obviar la crispación y los desencuentros de las últimas semanas en el seno de la COPE y de en sus responsables….
Es verdad, está muy bien que seamos celosos de nuestros dogmas y de la fe que profesamos…. Nadie dice lo contrario, ¡faltaría más, si somos buena gente, tenemos buenos sentimientos y hasta vamos a misa y comulgamos, y algunos hasta rezamos el rosario!
Lo que sí hecho en falta, es que se note, además, que somos gente alegre, que llevamos la “fiesta en el corazón” y que siempre y a pesar de todo podemos encontrar motivos para celebrar la vida, y en ella la diferencia, la pluralidad, la comunión, el amor, la fraternidad….
Por eso, en esta tarde, hago mía la oración de aquel niño: “Señor haz que los buenos sean simpáticos”, porque como decía A. Siegfried, “La antipatía analiza mejor, pero sólo la simpatía comprende”, y los cristianos, desde el amor estamos “obligados” a comprender”, a aceptar, a perdonar, a respetar.
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Esta foto está recortada y la monja que escribe bien lo sabe: en ella aparece un "Señor te pido..." que termina bastante mal para el jefe y con una blasfemia de uso común entre la gente.
No hagan trucos, que algunos sabemos la continuación.
Estimada Lucía:
Pluralidad,comunion, amor, fraternidad ¿su colega el periodista Losantos no es merecedor de ello? ¿Pero que coherencia es la suya??
Se lo digo con afecto, pues su blog tiene bastante interés y es una lastima que por no reflexionar a tiempo se estropee con un post tan lamentable como el que le dedica a proposito de un posible despido; que ademas parece ser un simple bulo, o sea se ha precipitado Vd.
Reciba un cordial saludo de una cristiana defensora de la libertad de espresion, gracias a la cual también puede Vd.escribir y publicar lo que Dios le da a entender en los medios de comunicacion, como este de internet y asi tener difusion mundial, ¿lo ha pensado Vd.?
Dices bien, hna. Lucía. A los cristianos nos falta ese "puntito" de amabilidad, de simpatía, de paz, que nos pueda hacer atractivos, a los ojos de todos.
No debemos ir de jueces por la vida, ni de poseedores absolutos de la verdad, y menos aún, despreciando a los que no piensan como nosotros, o compadeciendo a los que no poseen nuestra fe.
Trabajar por los demás, orar por los demás, vivir para los demás, acompañando a los demás, y con la mirada y el corazón puestos en Dios.
Abrazos.
Según creo los cristianos no estamos obligados a "aceptar", estamos obligados a amar, pero no a aceptar. Sin embargo si que nos dice Cristo en el evangelio que la Verdad nos hará libres. Y no cualquier verdad, sino la VERDAD. Creo que la busqueda de la Verdad nos debe mover a Amar y el Amor nos debe mover a la busqueda de la Verdad.
Que el Señor les bendiga.
Sábado, 2 de junio
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