La psicosis del PNV
05.03.09 @ 23:52:35. Archivado en España
En estos días estamos viendo como nunca esa cualidad que ha definido al PNV en los últimos treinta años: su bilateralidad, ambigüedad o doble personalidad.
El PNV ha ganado las elecciones vascas. Esto es algo objetivo e inopinable. Sin embargo, no ha obtenido una mayoría absoluta en número de diputados y tampoco cuenta con apoyos suficientes entre los grupos nacionalistas. Esto quiere decir que dos o más partidos que no han ganado pueden sumar sus escaños y convertir en lehendakari a otro que no sea el candidato del PNV. Hasta aquí también es sencillo de entender y totalmente normal dentro del ámbito democrático. Otra cosa es que sea más o menos deseable o respetable.
Aunque las cosas parecen sencillas, en el País Vasco nada lo es. Ya hemos visto a algunos dirigentes del PNV diciendo que como han ganado las elecciones Ibarreche debe ser el lehendakari, y con esto se han tirado al monte y no tienen intención de volver ladera abajo. Vean la cara de Miren Azkárate haciendo como que se sorprende ante la idea de que un no-peneuvista dirija el gobierno vasco. ¡Impensable! ¿Qué diría Sabino Arana si levantara la cabeza? En todo caso Pachi López ya les ha dejado claro que el País Vasco no es suyo, que no existe un Estado-Partido del PNV (al menos de momento) y que será lehendakari quien más apoyos tenga el día de la investidura.
El siempre pintoresco Xavier Arzallus, que parecía que estaba desaparecido, ha llegado a declarar que las elecciones han sido ilegales porque no se ha permitido que ETA participe. De momento esta línea argumental la sigue él y alguno de sus compañeros de mus, pero no me sorprendería que un PNV en la oposición haga suyo este discurso y poco a poco vaya llenando el vacío de ETA (al menos en lo parlamentario).
Sin embargo, a pesar de que el PNV cree que sólo Ibarreche puede ser el Líder del País Vasco en su camino hacia la autodeterminación, hoy mismo han ofrecido un acuerdo de gobierno "transversal" al PSE. Es decir, gobernar con los maketos. Supongo que esto implicará olvidarse de los "planes Ibarreche" para toda la legislatura. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Euskadi autodeterminada o no? ¿Hay que gobernar con nacionalistas o también valen los españolistas (versión light, por supuesto, del PP ni hablamos)?
Y aquí radica esta psicosis, esta doble personalidad que azota al PNV: radicalismo o moderación, independencia o España. ¿Saben lo que pienso? Que en el fondo les da lo mismo. Que lo que quieren es tener el poder, gobernar, mandar. Tener un presupuesto público, una red clientelar de organizaciones y empresas, una parte de la población subvencionada. Todo ello para perpetuar su mandato. Lo demás es una fachada: ni independencia, ni autodeterminación ni nada. Si lo consiguen, bien, y si no pues a seguir chupando del bote del Estatuto y del Concierto Vasco.
Por eso les duele la posibilidad de dejar el poder. No porque el País Vasco sufra una maketización, sino porque ellos, los señores del PNV que han calentado los sillones del gobierno vasco durante años, van a dejar la vida cómoda de vivir del cuento (el cuento de Arana) y tendrán que currárselo en la oposición. Esa es la triste realidad.
Comentarios:
Quizás sea cierto que usted no tiene ánimo de ofender. Personalmente su opinión, tal como la ha plasmado, no me ofende. Pero cambiar el nombre a la gente, así porque sí... Eso sí me ofende. Creo ver una actitud muy determinada tras ello. Me parece un desprecio.
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Lisardo Ugidos
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