Erótica del poder
04.06.07 @ 23:28:32. Archivado en Sobre el autor, La Ciudad
Un antiguo profesor, que jamás renunció o compartió sus pingües emolumentos con sus prójimos más menesterosos, y que se tildaba a sí mismo como "marxista romántico" se enforzó en inculcarme que "todo intelectual debía tender hacia el progreso, es decir, hacia la izquierda" y que nada haría de ser más importante en el cometido de los políticos que la aplicación efectiva de la "praxis" al precio que fuere.
Afirmaba, igualmente, que para el político no había nada más sugerente que el ejercicio del poder y que placer más intenso no existía que sucumbir a su "erótica" consecución y disfrute.
Manuel María Ventura
autor
Contacto


