Mi vecino de desayuno
08.08.11 @ 13:59:48. Archivado en La Ciudad
A la hora de desayunar, si tengo un poquito de tiempo para alejarme unos minutos de mi mesa de trabajo, renuncio al cafelito de la máquina del pasillo (que es de buena marca y se deja beber por medio euro) y me emplazo en un bar con ventanales frente a la muralla macarena. Allí, de improviso, mientras claudico ante al café portentoso de Pepín El de La Llave frente a San Pedro y la simpar tostá de la casa que prepara Manolo, se me acerca mi vecino de desayunos, el hijo de la lotera paredaño al establecimiento, quien, al poco de presentarse, nos espeta lo de todas las mañanas:
-Oye, ¿Y de Fulano, qué?
Manuel María Ventura
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