Usted ¿por aquí?
27.07.11 @ 11:02:13. Archivado en La Ciudad
Pues sí. Tras ser infiel a mí mismo, comparezo nuevamente para echarme en plena cara el tremendo abandono en el que he mantenido este espacio y, sin hacer nuevos propósitos salvo el de persistir modestamente en el empeño, procedo a reanudar, sin más, estas simples palabras dejadas escapar casi a borbotones.
¡Y cómo han cambiado algunas cosas! Primero, lo personal: la familia, tras varios arrechuchos de salud, se mantiene esperanzadamente a flote. Pero, en segundo lugar, ¡ay! el rodillo del malhadado talante y la bobería quizás comparezcan, hoy mismito, por última vez en el Congreso de los Diputados
Aquí, en Sevilla, lo nunca visto: casi dos tercios de la Ciudad (recupera tu mayúscula, Sevilla) votante han enviado al banquillo de la oposición municipal a los hijos putativos de la gestión del alcalde anterior, a quien no deseo ni nombrar. Dicen algunos que la Sevilla rancia aupó al sr. Zoido a la dignidad del bastón-gobernalle sevillano. Pues ¡no debe de haber rancios en Sevilla!
Se palpaba el hartazgo ciudadano. Gestiones bien hechas las hubieron. Y buenas ideas y hasta logros, quizás mal vendidos y funestamente gestionados, también. Pero la prepotencia, la casi "chulería institucional" de los ex gobernantes y, sobre todo, el uso indiscriminado del cazo para algunos trincones en asociaciones, juntas vecinales, entidades paramunicipales, etc... han resultado excesivos para el común votante de los sevillanos y sevillanas. Hasta aquí, malos representantes de los ciudadanos, hemos llegado.
¿Y ahora? Pues entiendo que los sevillanos quieren que se gobierne. Con cabeza y con moderación en el gasto. Que no se caiga en la fácil prepotencia que otorgan, por una parte, la abundancia de votos para tirios y la sangría de confianzas para los otros. Que no regresen la foto del cigalón bruselense, la de los despilfarros en las setas encarnitas ni en la biblioteca mal ubicada que no fue, ni la de los eslóganes huecos de "la piel sensible" ni la ciudad de las personas" a golpe de gasto superfluo.
Conozco a varios de los que se han ido. Conozco a varios de los que entran. La misma honorabilidad que supuse a los que estuvieron les otorgo a los que comienzan. Más, ahora, he recuperado una esperanza que creía haber perdido: la Ciudad (a la que devuelvo su mayúscula) aún está con vida. Y se revuelve en estos días, equivocada o no, contra el Plan Centro, como se ha sacudido el mal gobierno de sus costillas. Unos y otros salen a la calle, educada y vehementemente, a defender los que consideran honestamente propio. Y los nuevos ediles, mientras tanto, pregonan las excelencias de los que debe ser el servicio público de los políticos en pro del beneficio de todos.
Hay esperanza. Hay vida. Ahora: a ver que sigue pasando...Dicen que es posible que el inventor de los aliados civilizados y el talante comparezca por vez última en el Congreso antes de unas hipotéticas elecciones generales. Mira que si el ejemplo de Sevilla se expande, como en otras tantas ciudadades, y se produce la deseada y siempre saludable alternancia política. Mira que si...
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Manuel María Ventura
autor
Contacto


