Memorias de una trucha
20.05.09 @ 14:47:07. Archivado en La Ciudad
Sí, fuí una trucha...
Durante unas catorce semanas, tras un competido y azaroso periodo de contienda, me convertí en cigoto y, como indico en el título de este articulito, me convertí en trucha.
Hablo de mi más tierna existencia, por supuesto. Dejé de pertenecer a la especie humana de mis padres durante unos cuatrocientos veinte días y durante esas inciertas jornadas anidé en el vientre de mi madre (que seguía siendo humana según me contaron en la EGB)pero yo, me convertí en trucha. Me lo acaba de descubrir una ministra licenciada en Administración y Dirección de Empresas en Cádiz y estudios complementarios en Northumbría
Manuel María Ventura
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