El carril para las bicicletas
31.05.07 @ 00:32:12. Archivado en Sobre el autor, La Ciudad
Soy “un habitual” de la bicicleta.
¿Se dice así ahora, verdad? ¡Pero qué mal hablamos! Y sin deseo de enmienda, presumo.
Yo monto en bicicleta. La usaba, cuando era adolescente, para atravesar el río e ir a ver a la novia. El dinero, que ahora tampoco sobra, faltaba por entonces y un vehículo, con dos llantas peligrosamente oscilantes, de segunda mano ayudó mucho a sufragar los parcos gastos habituales de dos novios de los ochenta.
Entonces casi me la jugaba esquivando coches y baches. Y desde aquellos días, la he utilizado para ir a la universidad, para llegar a mi trabajo, y para acceder al cada vez más congestionado centro de Sevilla.
Y, ahora, tengo un “carril”. Pero no como yo lo quería. Me hubiera encantado que, por ejemplo, hubiese gustado o convencido a más gente. Que no lo hubieran construido quitando espacio o a peatones o a vehículos hasta llegar a extremos risibles. Que no se anegara con la más liviana de las lluvias o que no basculara el suelo bajo tus ruedas porque atraviesas la tapa de un registro. Me temo que, más allá de ser un logro social, no ha dejado de ser una baza electoral.
Viajo más seguro ¡qué duda cabe! Y sé que cada vez más personas lo utilizarán. Pero, y ojalá que tomara nota nuestros munícipes a estrenar, que un proyecto como el carril bici fuese fruto, no de las prisas ni de la chapucería, sino del diseño pausado y en pro de la satisfacción de la mayoría. Sin invasiones de espacios ni empujones a destajo.
Porque con la bici, en Sevilla, no se corre sino que se disfruta.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Manuel María Ventura
autor
Contacto


