Todo me dice últimamente que el 22 de mayo la sorpresa va a ser mayúscula.
Ayer, sin ir más lejos -y sólo voy a hablar de ayer-, al dejar a los niños en el cole por la mañana, una de las mamás se arrimó y me confesó: "Mi marido y yo os vamos a votar".
Fui a arreglarme el pelo y la peluquera me dijo: "Cuenta con mi voto"; ¡y alguien que está a tus espaldas con unas tijeras en la mano no tiene necesidad alguna de mentirte!
Las encuestas indican que los ciudadanos españoles perciben a los políticos como uno de sus principales problemas. Entrar en el Parlamento de las Islas, por tanto, no debe ser -y desde luego no es para los candidatos de UPyD- un objetivo en sí mismo, que se agote en el subsiguiente reparto de consejerías.
Soy de la opinión de que, ante las próximas elecciones municipales y autonómicas, la coyuntura política y económica exige que las opciones localistas (a menudo meros chiringuitos de administración de intereses particulares) den paso a proyectos nacionales. El que piense sólo en local no podrá aplicar los principios que UPyD ya está aplicando en los parlamentos nacional, europeo y vasco, que son de valor universal y que hoy nos plagian casi a diario desde el PP y el PSOE, aunque sin reconocer el copyright.
Desde el domingo pasado y hasta el próximo sábado se celebra en la región autónoma del Sudán del Sur el referéndum de autodeterminación que en 2005 ordenó el Acuerdo de Paz alcanzado entre el gobierno islámico del norte y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán, la milicia del sur cristiano y animista. Tras décadas de esclavitud, genocidio y finalmente una guerra (1983-2005) cuyas víctimas sursudanesas han estimado algunos en dos millones, puede que Sudán del Sur esté marcando el camino a seguir para otras comunidades africanas que aspiran a un estado propio.
Sábado, 2 de junio
Paco Sande
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera