
En esos momentos duros, en los que todo te sale mal, se agradece de verdad una mano amiga. Basta una palabra de consuelo, un gesto o un detalle cariñoso, sobre todo si viene de una chica guapa y sonriente.

Hay cosas, de todas formas, que no se arreglan sólo con buenas palabras...
Viernes, 5 de septiembre - Actualización: 11:26