
Son enormes las ventajas que tiene que la profesora de idiomas sea nativa. En este caso, con Loraine, lo curioso es que es norteamericana y llegó para enseñar inglés.
Lo gracioso es que ha terminado enseñando frnacés e incluso griego a sus alumnos favoritos.
Miércoles, 3 de diciembre - Actualización: 23:05