
Lo habitual es que nadie se acuerde de ti, pero la vida da sorpresas. Y una de las mejores sería que la vecina, recién llegada al barrio, ande cachonda y con ganas de juerga. Y encima, porque es muy divertida, que no se ande con rodeos y que sea adicta al "aquí te pillo, aquí te follo".

No hay nada más díscolo que esas repetidoras ya mayorcitas, a las que la familia manda a una academia, con la vana esperanza de aprieten los codos y que aprueben de una vez por todas.

Las subidas del Euribor han puesto las hipotecas por las nubes y las chicas, que hace unos meses se hartaban de vender pisos, no pillan ahora un cliente ni con suerte. Pero algo habrá que hacer.

La señora teine un pequeño problema en las cañerías y necesita con urgencia un fontanero, que pueda repararlo.

La tentación estaba en casa. El chico, muy jovencito y con las hormonas en plena ebullición, no puede reprimir la tentación y levanta la falda.

A ella le dan igual las normas internas. Le importa un comino lo que dice el reglamento y a la hora del trabajo, mete en vereda al más pintado. Si hay que hacer un registro, se hace... y a fondo.

No siempre hay mucho que hacer en la oficina y las dos chicas urden un plan. Una travesura sin importancia, pero muy divertida.

Si se siente aburrido, tiene dinero fresco y ganas de disfrutar, no lo dude. Levántese del sillón y salga corriendo hacia la agencia de viajes de la esquina, porque la cosa promete.

La señora no está nada satisfecha con la temperatura que hace en su nueva casa. Algo falla y no está muy segura de si es la chimenea o sólo el termostato. Por eso llama al técnico.

Una de las cosas que más le gusta a ella es ejercer de buena empleada. Y con todas las consecuencias. Qué alguien necesita un clip, pues un clip. Que se ha quedado sin batería en el ordenador, pues que venga y enchufe el alargador. Lo que sea.

Es lo que se denomina en el argot escolar un "hueso", pero sólo en apariencia. Doña Luisa esconde detrás de sus enormes tetas un alma cándida que le empuja a ser generosa y entregada hasta con el más perverso de sus alumnos.

Lo primero es el teórico y junto a ello, la comprobación detallada de que el aspirante conoce bien las partes del vehículo y cómo se utiliza cada una. Una pregunta obligada, versa siempre sobre la palanca de cambios.
Sábado, 4 de julio - Actualización: 09:30