Me siento ante el teclado con la intención de no faltar a mi cita semanal con el cine y comentar uno de los estrenos que nos llegan a la pantalla y me topo con la desagradable noticia de la muerte del maestro Luis García Berlanga; ante el desdichado evento, cualquier repaso a alguna de las películas que tenemos en la actualidad y que no le llegan en talento al Berlanga más desafortunado resultaba tan desafortunado como trivial. Es por ello que ante una situación que debe ser de luto cultural, ustedes me perdonarán la tristeza, pero el cuerpo y la vergüenza torera no me pide a gritos otra cosa que aparcar las novedades que nos trae la gran pantalla para dedicarle un humilde y merecido recuerdo a quien dignificó eso de contar historias en una época de extremada dificultad creativa y austeridad presupuestaria.
Delicado de salud, el realizador y guionista, creador a fin de cuentas en su máxima expresión, murió el sábado a los ochenta y nueve años, y es ahora cuando uno le ve las ventajas a aquello de dejar gotas de talento para la posteridad, porque desde este momento, Luis García Berlanga será inmortal, pese a quien pese (a estas alturas afortunadamente a casi nadie), a través de su cine inteligente, mordaz e incisivo. La habilidad de esta “figura hasta la sepultura”, y principal característica por la que hoy es conocido su trabajo, es la de escabullirse de la censura en la época de la dictadura gracias a una inteligencia y un sentido del humor difícilmente apreciables por señores con uniforme y mirada sucia que no llegaban a semejante nivel de finura. Los retratos de la España sórdida y “engrisecida” por la situación poco halagüeña, de la picaresca en el amplio sentido del término y de la moraleja con sonrisa en los labios convierten obras magistrales en atemporales firmas de puño y letra en el cine de este poco orgulloso país.
Se antoja especialmente impactante la muerte de Berlanga poco después del estreno del anuncio solidario para Médicos Sin Fronteras que ha supuesto su última aparición pública; y es que parece un merecido guiño del destino que justo tras irse aparezca en las pantallas de todas las televisiones promocionando una causa justa con las pocas fuerzas que le quedaban.
“El dolor me jode, pero el morirme me jode más” fue una de sus últimas perlas de llana sabiduría; más allá de homenajes póstumos, Premio Príncipe de Asturias de las artes, Goya a la mejor dirección o alabanzas unánimes de los politicuchos actuales, cuya falta de responsabilidad en el ejercicio de su trabajo tanto atemorizaba a Berlanga, lo que de verdad queda en el patrimonio de una carrera dedicada al cine es que ¡Bienvenido Mr. Marshall! (1953), Plácido (1961), El verdugo (1963), La escopeta nacional (1977), La vaquilla (1985) o Todos a la cárcel (1993) sean películas que figuran entre las favoritas de personas que vivieron retratos parecidos de igual manera que de aquellos que no habían nacido cuando fueron rodadas. Descanse en paz y bienvenido a donde quiera que esté, Mr. Berlanga…
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Javier Pérez:
Un verdadero cachondo. ¡Viva el imperio Austro-Húngaro!
Se nos ha ido el gran cachondo mental del cine español:
"Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar."
"Yo. apolítico total; de derechas."
"Marquis of Leguineche and son, end of the saga."
Y otras muchas, igualmente inolvidables.
¡Viva el Imperio Austro-Húngaro!
Descanse en paz
Idem. Me sumo igualmente.
Me sumo al homenaje. Muy buen post.
Saludos,
Pues sí que es una triste noticia, ahora ese anuncio resultará aún más entrañable; espero que logre sus objetivos, sería un bonito homenaje a un hombre que además de gran artista era también una persona muy comprometida...
Frase del día:
"Quiero volver a los orígenes del cine: a la improvisación; eliminar esa Gestapo que es el guión, para que de cada plano crezca un pedazo de universo".
Luis García Berlanga
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín