Como la suela de una alpargata tengo la lengua de meterme con la alarmante y generalizada falta de ideas en el panorama actual del cine que nos llega de yankilandia, pero ya que esta semana nos vemos inmersos en un incómodo vacío de estrenos (ir al cine sin nada que ver es tontería), con el permiso y la paciencia de quien me lea, aprovecharé para patalear una vez más; para eso estamos en época de RE-ivindicaciones…
Hubo una época dorada del cine de aquellos lares en la que el prestigio de los guionistas, considerados a su vez piezas primordiales de los proyectos, estaba en juego en cada estreno; luego los trabajos faraónicos con elegantes representantes de un “star sistem” en pleno esplendor fueron desacelerando, dejándose rodar lentamente por la rampa que conducía al pozo de la decadencia, y en él nos encontramos, con constantes teorías sobre la defunción del cine que culpan a la piratería o al progreso. Otros, sin embargo, hablan de “un nuevo cine”, de evolucionar, del 3D como motivo del desempleo de los actores en un cercano futuro…
El asunto es que cuando el hecho de volver a rodar historias ya contadas se hizo costumbre e incluso se bautizó al fenómeno para que sonara más cotidiano y pareciera de moda, mal andábamos. Y conste que hablo en pasado porque la palabra RE-make ya va mutando y pasando a la historia cuando es la innecesaria tercera generación la que nos azota las retinas. Estoy de acuerdo en RE-visar buenos guiones que han envejecido mal, en acercar a las nuevas generaciones antiguas fórmulas exitosas, incluso en aportar innovadoras tecnologías donde antes no se podía, pero siempre que el resultado tenga más sentido que desplumar al nostálgico.
El RE-mate del tomate viene de los duros rostros de los productores de cine de superhéroes, del que siempre me he considerado fan, aunque no incondicional. Cuando el desastre de un proyecto es evidente y más vale olvidar que existe, véase las dos últimas entregas de Punisher o el engendro llamado Elektra, pues eso mismo: se olvidan; eso no quiere decir que no se puedan volver a rodar las aventuras de estos personajes y que la baza esté definitivamente gastada, porque se trataría de una estúpida manera de limitarnos. Otra cosa es que, tras cintas que han salido bien, y precisamente por ello, no se pongan de acuerdo económico jerifaltes y directores o, sobre todo, reparto ansioso de subirse a la parra, se olvide de un plumazo lo ya elaborado, y al año siguiente, sin esperar nada, se comience de cero; RE-born fue la palabra para bautizar al tema, un nuevo nacimiento del filón. Como también coló, nos encaminamos a lo que será una tercera generación de dureza facial, que va a abanderar nada menos que Superman, el pionero del género (no podía ser de otro modo). A la saga original le siguió el RE-born de Bryan Singer en 2006 (“Superman RE-turns”), pero como no tuvo la acogida taquillera esperada, algo del todo intolerable, pues al baúl de los recuerdos y reinicio nuevo que te crió. Esta vez han llamado al asunto RE-boot (relanzamiento en cristiano) y está en vía de hacerse realidad. El caso es que los espectadores nos seguiremos comportando como RE-ses y seguiremos llenando las salas de cine y los bolsillos de iluminados oportunistas que han decidido que la nueva ubicación de los guionistas de talento es la televisión.
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fandecine:
Así de triste, pero es lo que hay...
Pues sí que se aprovechan de nosotros, y encima picamos una y otra vez, en parte también porque es lo que hay...
Galax Pictures:
Esa es otra, sí; lo de los "begins" es rizar el rizo...
Interesante RE-flexión. Aparte de los RE otro concepto muy frecuente últimamente para dar otra vuelta de tuerca a las pelis de siempre es el de begins, sacando precuelas de todo lo ya conocido.
Saludos,
Frase del día:
"Actúa como si tuvieras fe y la fe nacerá en ti".
Paul Newman en Veredicto final
Sábado, 2 de junio
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