Hace algún tiempo ya dediqué unas líneas a la fantástica labor que realizan los grandes profesionales del doblaje que tenemos la suerte de disfrutar en España. Un trabajo bastante complicado, fundamental y anónimo a partes iguales, que si sale bien pasa desapercibido y que en caso contrario puede destrozar el mejor metraje.
Profesión artesanal que tiene unos ochenta años de saludable vida (se comenzó en Barcelona en la década de los treinta), el mejor elogio que se les puede otorgar es el del buen árbitro que ha pasado completamente desapercibido en el partido, desviando protagonismo hacia los actores principales. No solo se trata de modular la voz, sino de mimetizar y aportar tu propia personalidad al personaje.
Hablemos ahora de las veteranas grandes voces del doblaje en español y a quiénes prestan su talento.
Desde que tengo uso de razón, aunque solo fuera por no sentirme rarito, he intentado conectar con la obra clave de Lewis Carroll, pero debo reconocer que, si bien le reconozco gotas de delirante genialidad, nunca ha dejado de parecerme una chifladura demasiado pesadillesca (espero no ser demasiado blasfemo). Sin embargo, supone el escenario soñado para uno de los despliegues visuales de Tim Burton, maestro indiscutible de todo lo relacionado con las pesadillas en el mundo del cine, siempre acompañado por su socio Danny Elfman a cargo de la banda sonora; y mucho ha tardado en afrontar el proyecto, aunque ello le haya proporcionado la oportunidad de (por los pelos y adaptando lo que ya estaba acabado de rodar) apuntarse al carro de las tres dimensiones.
El hasta ahora último trabajo de Roman Polanski, uno de los pocos directores clásicos que quedan en activo, muestra una indudable querencia por divertirse rodando y una ausencia de presión que desemboca en un estupendo resultado final. Si bien el guión no dejará a nadie con la boca abierta, salvando las distancias el toque hitchcockiano sabe a thriller de categoría, del que te tiene atrapado de principio a fin; y es que la fórmula “tipo normal y corriente que se ve envuelto en trama que le supera”, si se narra con inteligencia, tiene el éxito y la complicidad del espectador garantizados.
El año pasado irrumpió Avatar con suma fuerza en un panorama cinematográfico extremadamente necesitado de emociones. Ciertamente supuso una puerta abierta con un futuro lleno de posibilidades. James Cameron ha hecho historia con su cinta al ser el primer trabajo en carne y hueso rodado con intereses en el suculento mundo de las tres dimensiones. Gastándose un capital obsceno en su elaboración (fundamentalmente en el aspecto técnico), que ha resultado una magnífica inversión, puesto que ha devuelto con creces ese montante y mucho más tras un éxito abrumador, la película mira de reojo también a un guión atractivo aunque simplón que da lo justo como para que podamos tener los ingredientes mínimos para un rato de diversión casi garantizada.
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín