Bien sabe Jason Bourne que la colaboración Matt Damon-Paul Greengrass funciona y a la gente le parece atractivo lo que ve en la pantalla del cine. Esta vez han ido un poco más allá y se han reinventado en un escenario interesante y provocativo, pero demasiado visto, y eso que el suceso que recrea lo tenemos ahí al lado en 2003. El cine va por rachas: como un tema vaya bien en taquilla, aparecen luego infinidad de cintas con la misma temática. Ciertamente el asunto bélico ha sido rodado toda la vida, pero parece que estemos ante una enésima revisión del género, coincidiendo con la guerra de nueva generación (que por desgracia está de moda, sobre todo en Yankilandia) y la era de las telecomunicaciones.
Damon interpreta con nervio (enfundarse un uniforme se le da definitivamente bien) a un oficial del ejército estadounidense al que tras “La madre de todas las batallas” se le encomienda la misión de “buscar en profundidad” dónde narices se esconden las armas de destrucción masiva de Iraq. Por supuesto, le pondrán más trabas que un banco concediendo una hipoteca, y descubrirá poco a poco personajes escondidos, intereses más allá de lo apreciable y un buen puñado de mentiras bien gordas.
El devenir de los hechos, en el aspecto visual y con la inconfundible factura de Greengrass, es trepidante y seductor, con momentos realmente electrizantes y certeros. La recreación de Iraq es más que notable, y te sientes allí por completo; casi puedes tragar la polvareda, y es que el realizador en eso ha demostrado ya en ocasiones que es un auténtico especialista contagiando al espectador con la atmósfera (aún recuerdo la brutal y antológica pelea de Jason Bourne con el agente árabe…).
Sin embargo, hay algo que no me ha convencido, que no me atrapa, que me hizo mirar el reloj varias veces en el transcurso del metraje. Dándole vueltas al asunto, se llega a la conclusión de que el conflicto iraquí está tan cerca en el tiempo y fue retransmitido tan al minuto y con precisos detalles, que lo que se nos presenta no sorprende en absoluto; y es que, siendo un thriller de ficción (no un documental, ojo) con personajes inventados y situaciones adaptadas, está todo fresquísimo en nuestras memorias y lo que se nos relata es sobradamente conocido o, como mínimo, asumido, y es por ello que los momentos de supuesto impacto argumental, con ¡tacháaaan! de la banda sonora y todo, no surtan el efecto deseado.
Ya se sabe quién fue vencedor y quién vencido, también que las armas de destrucción masiva brillaban por su ausencia, e incluso se conoce con precisión de reloj suizo lo que se encontró el ejército estadounidense al entrar en Bagdad. Eso no pueden cambiarlo, así que, solo nos queda disfrutar de imágenes de enorme calidad y acción sin tensión, pero de lo más divertida. Si comparar no estuviera tan feo, habría utilizado la palabra “Bigelow” en más de una ocasión…
Dirección: Paul Greengrass. Duración: 118 min. Intérpretes: Matt Damon (Roy Miller), Greg Kinnear (Clark Poundstone), Amy Ryan (Lawrie Dayne), Brendan Gleeson (Martin Brown), Jason Isaacs (teniente coronel Briggs), Khalid Abdalla (Freddy). Guión: Brian Helgeland; inspirado en el libro “Imperial life in the Emeral City: Inside Iraq’s Green Zone” de Rajiv Chandrasekaran. Música: John Powell. Fotografía: Barry Ackroyd. Montaje: Christopher Rouse. Diseño de producción: Dominic Watkins. Vestuario: Sammy Sheldon.
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Trepidante la peli....
en algunos momentos del principio mi salón parece haberse trasladado al mismo Bagdad
ruso:
Con esa no habían contado...
¿Como que no tenían armas de destrucción masiva?, en un palacio de Sadam, se encontraron varios cassettes del Julio Iglesias.
J Villaluenga:
Pues ya tienes algo que ver. Que no se diga que no te he servido, jejeje.
A ver si la veo este finde...
gran frase la de Rounders (y gran peli)!!!!
No me atrae nada. Parece muy insulsa.
Una noticia triste (a veces parece que no las hay de otro tipo):
http://es.movies.yahoo.com/blog/article/16364/fallece-peter-graves-protagonista-de-misin-imposible.html
Saludos.
SENECA:
Ya ves que sí. En lo estrictamente cinematográfico, pues eso, que se han pasado de agonía y lo han hecho demasiado cercano por adelantarse a los demás...
Ayer vi la peli. Estoy de acuerdo con esta Crítica. Es demasiado reciente todo para que nos impacte una lectura de ficción. Lo que queda claro es que los EE.UU. (más G.B. y otros aliados) la liaron bien gorda. Es evidente que el petróleo es la sangre de la economía y no se permite que nadie que no sea(mos) parte del sistema pueda controlarlo. En todo caso, ¡cuánta mi... hay por esos mundos de Dios! y ¡cuántas mentiras nos cuentan!
Frase del día:
"Escuchad, así es el juego: si no distingues al primo en la primera media hora de partida... es que el primo eres tú".
Matt Damon en The Rounders
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
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Julio César Izquierdo
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Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
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Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín