“Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor.” Con estas palabras por bandera comenzaba la mítica serie de los ochenta, a su vez basada en la película llamada igualmente “Fama”, y treinta años después sigue vigente el enorme éxito que cosechó por aquél entonces; programas de televisión (que se lo digan a triunfitos o a “talentos” varios de todo el mundo), cine y demás parafernalia son herencia clara. La innecesaria revisión que nos atañe del aplaudidísimo y premiadísimo clásico es el ejemplo de que el sello sigue atrayendo.
El descomunal avance de la tecnología cinematográfica en los últimos tiempos ha logrado metas impensables hace relativamente poco; quién nos iba a decir que seríamos capaces de ver volar a Iron Man ante nuestros ojos, de asistir a una guerra entre jedis y clones, o entre transformers, y ser testigos más que directos de mundos de ensueño imaginados solo para nuestros ojos y gloria de la técnica. También se ha cometido en no pocas ocasiones el tremendo error de pretender introducir al espectador en la historia a golpe de ordenador y 3D, más a la fuerza que estimulando de verdad que nos dejemos llevar, lo más importante de una película, detalle que no siempre es tenido en cuenta.
Sé que si decimos que estamos ante una tragicomedia romántica de adolescentes estadounidenses dan ganas de pasar las casi dos horas que dura haciendo cualquier cosa (lo que sea) más interesante; sin embargo, es lo que tiene la adicción al celuloide (estas enfermedades son así y no se puede simplemente dejar de consumir cine) y la desesperación ante una cartelera yerma, cuando no te queda otra bajas tu supuesto listón creado por la experiencia y los prejuicios y te tragas algo que aparentemente vas a detestar.
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín