Sin mucho que llevarme a las retinas en la cartelera actual, esta semana he decidido no dejar escapar El secreto de sus ojos, que sobrevive en algunos cines, y que estaba a punto de perderme. Semejante estupidez por mi parte habría supuesto no comprender por qué había sonado para representar a España en los Oscar de Hollywood, y su selección natural por Argentina (se trata de una coproducción de ambos países) con el mismo fin festivo-glamouroso.
Luna de Avellaneda, El mismo amor, la misma lluvia o El hijo de la novia son argumentos suficientes como para que no haga falta decir que la fórmula mágica de diluir a Ricardo Darín (quizá el mejor actor de habla hispana de la actualidad) en el cine intimista y profundo del artista Juan José Campanella obtiene como resultado, sea cual sea el argumento, algo que llegará seguramente al alma del público: cine argentino en estado puro, cine de sentimientos. Y es que Campanella se las apaña para que la adaptación de un libro de crímenes y misterios, su hasta ahora trabajo más sombrío, pase sin discusión por plantear como prioridad el desarrollo de unos personajes protagonistas humanos, vulnerables, tangibles, en tres dimensiones, porque sin eso no habría materia prima para que el contexto acabe siendo menos importante que aquellos en los que se centra el foco de atención. Así es el cine de este realizador y así es una debilidad personal de quien suscribe.
A esas “maravishosas” tres dimensiones contribuye el buen hacer interpretativo de unos actores de primer orden, que creen en lo que hacen y que abrazan la naturalidad como si fuera lo sencillo que suena. Ricardo Darín y esa profunda mirada suya que tantísimo transmite, encarna y disecciona a un empleado judicial que al jubilarse (algo forzada su caracterización de “señor mayor”, que no da el pego, todo hay que decirlo), y perseguido por sus propios demonios, decide escribir sobre un episodio muy convulso de su vida, cuando el azar le empujó a verse envuelto en la investigación del brutal asesinato de una joven. Con él empezamos a repasar episodios truculentos de una época oscura de la historia reciente de Argentina, y el intenso guión no da tregua desde poco más de la mitad del metraje, cuando parece que nos acercamos a la resolución de la trama y la vamos retomando una y otra vez, lo cual da cierto aire de titubeo narrativo eclipsado por las visitas marca de la casa al corazón del espectador y algunos necesarios toques de ternura y humor con la relación entre protagonista y mejor amigo (estupendo Guillermo Francella) que nos harán sonreír y aflojar tensiones.
La historia paralela de un amor tan sutil y delicado como intenso, con momentos brillantes y cómplices como los silencios y miradas compartidos o la sobreactuación en la que nos introduce la ficción de la novela que escribe el personaje de Darín, funcionan bastante mejor que la trama del caso de la chica asesinada, más accesible a cualquier realizador y más vista también.
Pensar que casi me pierdo una joya en mitad del desierto me hace rogarles que no miren la cartelera solo superficialmente y no dejen pasar la oportunidad de ver buen cine argentino, algo tan difícil y que a la vez debería estar recetado por los médicos contra la estupidez.
Dirección: Juan José Campanella. Países: Argentina y España. Duración: 129 min. Intérpretes: Ricardo Darín (Benjamín Espósito), Soledad Villamil (Irene Menéndez), Pablo Rago (Ricardo Morales), Javier Godino (Isidoro Gómez), Guillermo Francella (Sandoval). Guión: Eduardo Sacheri y Juan José Campanella; basado en la novela "La pregunta de sus ojos" de Eduardo Sacheri. Producción: Gerardo Herrero, Mariela Besuievsky y Juan José Campanella. Música: Federico Jusid. Fotografía: Félix Monti. Montaje: Juan José Campanella. Dirección artística: Marcelo Pont.
Pepe:
Cierto, gran recurso técnico. Me alegro de que haya triunfado de esa manera en Argentina. Aquí no ha ido mal del todo tampoco...
Un saludo.
De acuerdo con el post. Te olvidaste de dos cosas. El excepcional plano secuencia de Campanella de aprox. 6 minutos de duración y el record en taquilla que ha tenido en 21 semanas en la Argentina. Pasó los 2 millones de espectadores. Un abrazo.
leolo:
Tendrías que probar y darle una oportunidad; nunca se sabe. Un saludo, amigo.
La peli dudo que me guste pero la frase es como siempre, IM-PRESIONANTE.
A mi me gusta esa de Woody Allen de "Borrarme el cerebro, no el crebro no, es mii segundo organo favorito".
Saludos
Mas cine en:http://blogs.hoycinema.com/jontorron
Ha fallecido José Luis López Vázquez. Link aquí.
Pepe:
Bueno, al menos me alegro de que vayas tomando nota para el futuro, jejeje.
Igualmente digo a Galax Pictures.
Saludos para ambos.
Pablo:
Ya lo creo que se los merece. Gracias por tus amables palabras y un saludo.
Hola compañero. NO he podido colocar mi comment ya que las últimas siete películas que has publicado no han sido puestas en cartelera por Lima. Sin embargo, he leído las críticas y ya tengo una imagen formada de los films ausentes. Un abrazo.
Aun no la he visto, pero tendré en cuenta esta reseña.
Saludos,
Solamente decir: Que Campanella recoja todos sus premios.
Porque realmente se los merece.
Estupenda critica amigo Juan.
Saludos!!!
José:
Siempre hay esperanza; el problema es que lo capen...
Ayer vi La Huérfana, de un director español, Jaume Collet-Serra. Sin ser perfecta, es una peli clásica que me encantó. Hay esperanza para nuestro cine... aunque tengan que emigrar a USA para hacerlo.
Ridley Scott prepara "Alien begins", link AQUÍ.
Frase del día:
"Santos no hay, lo que hay son tarifas diferentes".
Ricardo Darín en Nueve Reinas
Miércoles, 25 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Julio César Izquierdo
Karina Longo
Siro López
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes