Bruce Willis pertenece a una etapa cinematográfica en la que actores muy carismáticos o con gran marketing a su alrededor eran capaces de crear ellos solos un tipo de películas características y específicamente vinculadas a su imagen; en otras palabras, subgéneros con rostro específico. Los ochenta y noventa fueron décadas de “una película de…”, con especialistas en sectores cinematográficos concretos que hacen bien lo que saben hacer y sin demasiada inquietud por la variedad de registro, generalmente trabajos de entretenimiento a raudales y sin buscar peligrosas excelencias. Willis es un resistente de aquella época, y sigue repitiendo con éxito una y otra vez ese papel de tipo duro con su corazoncito justo que acaba siempre apaleado, pero que con una pistola y un guión que le haga lucirse se hace cargo del peso de todo el metraje y se convierte en el objetivo de cualquier foco. Ha habido varios coetáneos que encabezan la lista de los peores actores de la historia, pero el bueno (siempre bueno) de Bruce conoce sus limitaciones y sabe bien lo que hace.
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín