La primera entrega de la que a la postre se convertiría en una de las sagas más famosas del cine de terror fue todo un hallazgo, por su originalidad e ingenio. A nivel personal supuso, además, una de mis primeras publicaciones por estos lares, por lo que, poco a poco y casi sin pretenderlo, escribir sobre cada una de las secuelas de Saw se ha ido convirtiendo en una pequeña broma sentimental conmigo mismo. Es por ello que me he ido molestando en verlas, porque desde que rompió moldes y taquillas la mente perversa del inquietante asesino, el interés de sus andanzas ha ido cayendo en picado y sin remisión, aportando cada vez menos, hasta llegar a la nada más vacía de contenido, fundamentado en estética gore o rizar rizos ya inverosímilmente rizados.
Bien me podía haber fijado yo en otra cosa, pero siendo fiel a la dudosa costumbre que he ido contrayendo de fijar mi atención un ratito a cada estreno del malogrado productor Greg Hoffman, debo advertir al respetable que en esta ocasión ni siquiera es una cinta recomendable para los amantes del cine violento con toques desagradables, porque la producción ha suavizado un punto el impacto sangriento que imponía Saw IV; centra su trama en dar sentido o explicación a detalles detrás de los famosos jueguecitos del asesino, convirtiendo así la producción en una especie de “detrás de las cámaras” o “making off” de las perversiones que usa para distraerse este tipo con complejo de McGyver y una billetera considerable llamado Puzzle. Porque sí, en este recorrido del cómo de algunas de sus últimas bromas asesinas, aparece nuevamente el actor Tobin Bell –oh, sorpresa, el mismo que ya estaba muerto y enterrado en la entrega predecesora y al que se buscan la manera de volver a sacar con calzador- formando a un gruppie (otro más, de esos que le salen como setas) que continuará su legado. Nada nuevo en el panorama.
Lo peor de que los guionistas con sus vueltas resulten más retorcidos que el propio protagonista es que la historia con ese policía (Scott Patterson) que sigue la pista de un caso supuestamente cerrado y se topa con la peligrosa verdad ni sorprende ni entretiene por pura reiteración. Es lo malo que tiene lo de empezar la casa por el tejado y luego intentar dar solución o explicaciones a lo que ya ha sido contado por otros y en otras películas anteriores: el pastiche es inevitable.
Sería algo injusto si dijera que Saw V es muy mala, pero advierto que no tiene ni un solo segundo recordable tras acabar la escasa hora y media de metraje (no da para más), porque, ¿para qué mantener una buena película en la memoria si podemos forrarnos con cuatro secuelas, haciendo trizas dignidad y honestidad por el camino?
Si bien en la segunda parte cabía decir “¡vuelve Puzzle!”, tras pegarle cinco estirones a la goma hasta deformarla, la afirmación se transforma en un “ya está Puzzle aquí otra vez (el muy pesado)”.
Dirección: David Hackl. Duración: 92 min. Intérpretes: Tobin Bell (Jigsaw), Costas Mandylor (Hoffman), Scott Patterson (agente Strahm), Betsy Russell (Jill), Mark Rolston (Erickson), Carlo Rota (Charles), Julie Benz (Brit), Greg Bryk (Mallick), Laura Gordon (Ashley), Mike Butters (Paul), Meagan Good (Luba). Guión: Patrick Melton y Marcus Dunstan. Producción: Greg Hoffman, Mark Burg y Oren Koules. Música: Charlie Clouser. Fotografía: David A. Armstrong. Montaje: Kevin Greutert. Diseño de producción: Tony Ianni.
Los comentarios para este post están cerrados.
El particular Pinocho de Guillermo del Toro, link AQUÍ.
JJ:
Y no nos engañemos. Ya no tiene el mismo tirón que antes, pero en el resto del mundo también vamos a verla. Un saludo y me alegra saber de ti, amigo.
El dinero una vez más ha corrompido al hombre.
Una película sobresaliente, que como mucho podía haber tenido una segunda parte, la han destrozado.
Es una vergüenza, pero mientras los yankees sigan yendo en masa a ver la quinta, la sexta...
C´est la vie. Aquí en nuestro país entrevistamos a ex-convictos que se han forrado a costa de otros.
un salu2 crack
ruso:
Justamente, ahí le has dado.
Vamos, lo que ocurrio con "Viernes 13", "Pesadilla en Elm Street" o "Halloween", al final otro asesino para olvidar, como los antaño entrañables Jason o Freddy.
Blanca:
Respeto a la cultura cinéfila, jejeje. Qué lejos queda eso...
Es lo que suele ocurrir con tanta secuela. Yo estuve viendo el otro día la primera de Alien, y me dejó anonadada de lo buena que es comparada con las siguientes. Que manera de sacar punta al negocio. Si a veces lo estropena aún más, pero es que ya no hay respeto por la cultura cinéfila, y eso va en detrimento del espectador. Gracias por tus besitos, se agradece mucho guapoooo.
José:
Precisamente decía taradete que los carteles son muy desagradbles y yo le comentaba que son parte del reclamo. Ahí lo tenemos...
Un abrazo, amigo.
¡Vaya decepción! Poco más se puede decir, pues eso, que es una pena...
¿El cartel es ese que has puesto? ¡Es buenísimo! Con eso y el trailer garantizan otro buen negocio.
elrincondeltaradete:
En general, una de las características de la saga es ponerle a cada entrega unos carteles de lo más asquerosillos. Es parte del reclamo. Para estómagos poco sensibles.
Si una cosa tiene exito y es medianamente original en el cine LA LEY dice que hay que explotarla hasta que no quede nada.Por cierto el carte creo de la tercera, el de los dedos, era muy desagradable a la vista.me daba bastante repelus y asco.
Capitán Daniels:
Yo tampoco soy muy de cine desagradable, pero hay muchos fans, pero en esta peli ni siquiera ellos salen contentos.
Lalo:
Da grimilla, sí.
No me gusta este tipo de cine tan morboso.No encuentro qué puede tener de interesante, la verdad.
El malo sigue dando repelús. Brrr.
Han convertido a uno de los asesinos míticos del cine por derecho propio en una caricatura. Así vamos...
Frase del día:
"Saber que vamos a morir lo cambia todo. Sientes las cosas de un modo diferente y las hueles muy distintas. Sin embargo la gente no aprecia el valor de sus vidas."
Tobin Bell en Saw II
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín