Aunque por edad me queda bien cerca, no soy de la generación de ver en televisión la serie original que hizo famoso a este espía tan peculiar, por lo que cuento, ya lo digo de antemano, con la ausencia de prejuicios de quien adoraba al Mawwell Smart clásico. Con todo, hay que admitir que Steve Carrell se parece muchísimo en su recreación del mismo y, a pesar de ese aspecto de llevar un collarín en el cuello que no estoy seguro de si es homenaje o rigidez del actor, se muestra como un personaje inteligente y torpe a partes iguales en un contexto divertido sin necesidad de humor para idiotas.
Hancock es un islote en mitad del océano de películas de superhéroes. La producción logra el más difícil todavía presentando a un personaje con pinta de vagabundo por su vestuario harapiento y su barba de tres días, con superpoderes y sin ningún interés en usarlos de modo convencional. Verdad es que hay que encuadrarlo en el bando de los buenos, pero su carácter difícil, mal humor y tendencia a empinar el codo cual esponja le hacen rozar la categoría de antihéroe temido por la gente de a pie -los destrozos que causa en sus heroicidades hacen plantearse si es mejor el remedio o la enfermedad-.
Tras algunos titubeos en los últimos tiempos, Dreamworks vuelve a cumplir con el papel que se ha ganado a pulso de referente en el cine de animación, y Kung Fu Panda demuestra sin complejos que se puede reunir a toda la familia para ver una misma película sin que nadie tenga por qué pasar un mal rato.
El otro día el Capitán Daniels me envió un video que inspira y está incluído en este post. A él se lo dedico. Saludos y "disfrutad" con algunas de las peleas más ridículas del cine...
Confieso que mi organismo tiene intolerancia a las Crónicas de Narnia. También en manos de Andrew Adamson, la primera entrega y macro apuesta fantástica de Disney de 2005 resultó no llegarle a la suela del zapato a El Señor de los anillos, estela que pretendía seguir la franquicia narniana, pero que truncó su camino con una propuesta ñoña y tan para niños que pecaba de ingenuidad hasta tal punto que ni siquiera con los más pequeños llegó a conectar (hay que recordar que niño no es sinónimo de idiota). La cinta que nos atañe hoy no es mucho mejor que su predecesora, aunque sí que da un paso adelante en busca de un público más diverso; un guión ligeramente más elaborado y un giro hacia la épica, todo ahumado con el brochazo de oscuridad que se le ha añadido para evitar que se vuelva a hablar de algodón de azúcar como trasfondo, pretende lograr que la exposición cale en el espectador y que a la segunda vaya la vencida. Sin embargo, los eternos combates sin más sentido que hacer gala de grandeza de efectos visuales (y alargar de paso la cinta a la friolera de unos soporíferos 147 minutos de poco que contar), un libreto que tampoco alcanza el nivel de interesante y unos personajes protagonistas con el carisma de un macarrón que no por repetir en esta segunda parte se vuelven menos olvidables, no permiten que el gran trabajo digital baste para cumplir las expectativas de casi nadie.
Me he topado con estos videos que me parecen un pedazo de homenaje a la gran historia que tiene detrás este hermoso tinglado llamado cine. Espero que los os guste y, a modo de consejo, prestad especial atención a los ojos de los artistas, y las transformaciones son más impresionantes...
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín