Difícil resumir la persona de Cristo. Y mucho más, ofrecer una interpretación completa sobre su personalidad. Pero sí podemos afirmar que fascinó a la historia con su doctrina revolucionaria de la caridad universal y con su proyecto del reino de Dios, la Buena Nueva con la que Jesús enriqueció la dignidad de la vida humana en la etapa temporal y en la escatolótica.
Para ver la importancia de Jesucristo con su doctrina del reino de Dios y la fundación de la Iglesia, bastaría con imaginar cómo hubiera sido la historia del mundo sin su presencia. La de millones de personas que han vivido consagradas a Dios y al prójimo por amor a Jesús; el número incontable de obras de arte y de literatura con motivación cristiana; la serie indefinida de instituciones eclesiales al servicio del prójimo; tanta sangre derramada por causa de la fe (como también en las guerras de religión); la cantidad inmensa de hechos históricos vinculados a favor o en contra de la difusión del cristianismo; la de vidas heroicas como testimonio del reino-reinado de Dios...
Sí, personalmente me parece muy difícil imaginar una historia del mundo, una cultura universal y unas relaciones interpersonales sin el influjo de la religión cristiana. Como también me parece inexplicable que se quiera estructurar Europa prescindiendo de una de sus raíces cristianas. Y la fuente de todo radica en una persona, Jesucristo, en un mensaje, la buena nueva del reino de Dios, y en una comunidad de seguidores de Jesús, la Iglesia.
Sábado, 2 de junio
Urbano Sánchez García
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona