Dentro de la Buena Nueva de Jesús, destaca el reino de Dios que lo vivió como el eje de toda su doctrina y como la gran meta que motivó sus relaciones y tareas. Lo que Jesús pretendía, la gran que meta impulsó su existencia, consistía en la salvación del hombre dentro de un mundo más humano y según el reino de Dios. Por lo tanto, el seguidor de Jesús, el que es como otro Cristo por el bautismo, tendrá como meta prioritaria colaborar en la obra del Señor y Maestro para que sea efectivo en el hoy de su mundo y de su persona el mensaje del reino de Dios.
En el análisis más profundo de la doctrina de Cristo, de sus milagros, testimonio y obra redentora, encontramos como denominador común la pretensión del Salvador: que Dios esté presente en el corazón del hombre por la gracia y en las relaciones interpersonales como reflejo del Padre bueno y universal.
Sábado, 2 de junio
Urbano Sánchez García
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn