Editado por

Urbano Sánchez GarcíaUrbano Sánchez García

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Cielo. ¿Es la muerte el final del ser humano?

Permalink 17.07.09 @ 10:06:03. Archivado en Iglesia

Antes de llegar al cielo hay que pasar por el túnel de la muerte. Es el acontecimiento final de la vida temporal del que surge la pregunta ¿terminó todo con la muerte? Cada persona tiene valores para su vida en este mundo pero ante el final temporal se pregunta si tendrá vida en el más allá. La fe y la esperanza aseguran al cristiano una vida inmortal con victoria sobre la muerte. Se trata de una vida eterna porque el tiempo histórico será superado; vida plena con la resurrección futura y vida escatológica en el cielo que seguirá a la vida en la fase temporal, en la tierra.

El “estreno” de una vida nueva después de la muerte.
Con la muerte termina la vida terrena del ser humano y comienza una manera nueva de existir y de relacionarse como persona salvada. Los ojos nos dicen que la persona ha sido víctima en su cuerpo de la muerte pero la fe presenta al cristiano instalado en la vida eterna, unido a Cristo como el vencedor de la muerte. La victoria sobre la muerte es el primer rasgo del cristiano transformado.

Dos respuestas ante el final del ser humanoPara muchos, desde la historia y con la sola razón, la muerte es el final definitivo del yo humano relacional convertido en un ser para la muerte. Ahora bien, quien tiene fe y esperanza grita: ¡existe una vida nueva después de la muerte! ¡Puedo continuar viviendo en el más allá de la existencia temporal!

El proceso de la muerte a la vida eterna
Por el bautismo, el cristiano se convierte en hijo de Dios que inhabita en él como en un templo. Quien vive en la gracia de Cristo ya tiene a Dios, ya está “en el cielo”, es morada de Dios. La muerte, simplemente, descorre el velo y hace posible el encuentro definitivo con el autor de la Vida. El Dios unitrino, que antes inhabitaba en el yo cristiano, por la bienaventuranza se convierte “en la casa definitiva” del hombre que puede relacionarse cara a cara, tal cual es, con el Tú absoluto. Mucha razón tenía el Arzobispo de Aquisgran, Klaus Henmeler, al afirmar: “la Trinidad es mi casa. Yo soy la casa de la Trinidad”.

Una vida inmortal: victoria sobre la muerte.
El cuerpo físico queda en la tierra pero la persona, el yo humano, sigue viviendo sin el cuerpo material gracias a su alma que es inmortal. El cristiano vence a la muerte, es inmortal; posee la condición de quien no puede morir. Su yo transformado goza de inmortalidad, sobrevive a la muerte, adquiere otra forma de existencia superior al margen del espacio y del tiempo.

La inmortalidad. Rasgos del “yo cristiano” inmortal.
Conviene precisar el concepto de inmortalidad que es propia del hombre gracias a su alma, sustancia que está sobre la materia y el tiempo y que no puede sufrir la destrucción. El yo del hombre, con esta condición espiritual e inmortal, según la fe cristiana, continúa su existencia de vida eterna (salvación, o de muerte eterna, condenación). Y siempre es el mismo yo espiritual quien subsiste y continúa después de la muerte como dotado de conciencia y de voluntad. ¿Cuáles son los rasgos? Transcribo algunos de los que amplío en mi obra ¿Qué haremos en el cielo?(Ucam, Murcia 2006. Cap. 1º)

1º El yo del cristiano antes de la muerte goza de un alma inmortal y espiritual. Con la muerte, ni se aniquila ni se crea la inmortalidad.
2º El yo del cristiano, transformado después de la muerte, realiza los actos propios de entendimiento y voluntad, indispensables para las relaciones interpersonales, aunque carezca del cuerpo.
3º La dimensión relacional del yo cristiano no necesita la resurrección de los muertos, ya que el alma es suficiente para comunicarse con Dios y con otros miembros de la Iglesia celeste y peregrina.
4º La visión de Dios se da y puede darse antes de la resurrección una vez que el yo humano realiza actos de entendimiento y voluntad. El bienaventurado, gracias a la visión de Dios, goza de una vida feliz aunque le falte la resurrección de la carne.
5º En el estado intermedio se da, si fuera necesario, la posible purificación, etapa anterior a la resurrección.
7º No es posible aplicar al más allá las categorías de nuestro tiempo terrestre. Pero ello no significa que el hombre, ser creado, quede al morir excluido de toda noción de tiempo. La negación total de tiempo es algo propio de Dios.
A mayor plenitud del yo humano, mayor capacidad para las relaciones interpersonales. Desde esta perspectiva se puede valorar la opinión de una resurrección incoada en la muerte y consumada en el éschaton (al “final de los tiempos”) como afirman varios teólogos. Según esta opinión el hombre resucita en dos tiempos: después de la muerte por la asunción de una nueva corporeidad, y en el éschaton por la consumación social y cósmica de esa corporeidad. Esta hipótesis rechaza la idea de un alma separada, aunque mantiene el esquema de un cierto estado intermedio.

Eternidad y vida eterna
Si por la inmortalidad el yo cristiano vive sin cuerpo después de la muerte, por la eternidad, sus relaciones discurren al margen del tiempo histórico. Conviene precisar el sentido elegido y la distinción entre eternidad y vida eterna. A la duración del ser absolutamente inmutable en su esencia y en su operación se llama eternidad. En este sentido sólo Dios es eterno porque es absolutamente inmutable en su ser y en su obrar y excluye todo cambio o mutación. La vida eterna de la que hablamos comienza después de la muerte.
¿Qué es la eternidad para el ser humano? Si por eternidad se entiende la negación de toda noción de tiempo, es un rasgo exclusivo de Dios. Pero en el hombre, la eternidad indica que vivirá siempre, que no tendrá un final. Por ello es tan aceptable la clásica definición de eternidad como la posesión perfecta y simultánea de una vida interminable: “interminabilis vitae tota simul et perfecta possesio” (Boecio).

Eternidad y la categoría bíblica de vida eterna.

La Vida eterna aparece como la fase final del Reino de Dios (Mc 9,43-48; 10,17-30; Mt 25, 24-46). Pero es San Juan quien profundiza en esta categoría bíblica. Vida y vida eterna son absolutamente equivalentes (Jn 3,36; 5,24; 6,47-53s; 1Jn 3,14). Y Cristo es la fuente de esta vida (Jn 6,57; 14,19), él mismo es la vida (Jn 11,25; 14,6 1Jn 5,20) que ha venido al mundo para darle la vida (Jn 6,33; 10,10; 1Jn 4,9). Y ¿en qué consiste esta vida? “En que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo” (Jn 17,3). Y conocer, bíblicamente, implica una participación íntima de Dios, una comunión.
Un texto clave es el de Jn 10, 14-15: “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas”. Nosotros poseemos la vida que es don del Padre a través del Hijo (1Jn 5,11); nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo (1Jn 1,3; 2,23s).
Interpretación de Ruiz de la Peña.
Según el pensamiento de Ruiz de la Peña, en la nueva alianza en Cristo, el hombre está llamado a abandonar sus límites ontológicos, ligados al tiempo terrenal e histórico, para hacer su entrada en el modo de existencia de Dios. El hombre redimido comienza a vivir la eternidad. En particular, el misterio de la encarnación debe comprenderse como un descenso de la eternidad de Dios a la dimensión creatural del hombre: el Verbo se hace hombre, permaneciendo eterno y asimilando a esa eternidad la naturaleza humana. Aquí está la cima de la historia de la salvación, la ordenación del hombre a la existencia sobrenatural, al ser eterno de Dios.


Bookmark and Share

Comentarios:
Esto suena demasiado bello para ser verdad. La vida eterna después de la muerte está montada sobre la supuesta existencia del alma.Pero ese concepto no es judío ni cristiano, sino copiado de Platón.Los judíos del AT no se preocuparon del más allá.Los primeros cristianos esperaban, al morir ,la resurrección, no hablaban de alma inmortal.La constitución del ser humano sigue siendo un misterio.¿Cómo se puede hablar con tanta seguridad de la existencia del alma inmortal, creada por Dios en la concepción? Demasiada magia y mecanicismo obligando al Dios trascendente a crear continuamente almas cada vez que dos humanos se aparean...¡¡¡ Qué poca seriedad.Que el tiempo continue contando después de la muerte es otra contradicción, pues es un fenómeno típico de la existencia de este mundo, espacio y tiempo.
Enlace permanente Comentario por Heráclito 28.07.09 @ 20:30
Jesus de Nazaret "el salvador" que todavia no ha salvado a nadie.Jesus no trajo el Reino de Dios.Los muertos continuaron conociendo la corrupcion del sepulcro.Hasta el propio Vaticano II reconoce que Jesus no trajo el Reino de Dios cuando dice que el Reino ya esta aqui de forma "misteriosa"...eso es una forma "elegante" de decir que Jesus no trajo el Reino de Dios prometido.El cristianismo desde un principio renuncio explicitamente a cualquier evidencia para convertirse en una pura "cuestion teologica".El solo hecho de pedir alguna prueba se considero blasfemo.Nadie sabe nada...pero hay que creerlo asi.Cuando venga el mesias sera publico y notorio para todo el mundo.
Enlace permanente Comentario por alfonso maria ferrari 22.07.09 @ 10:29
Como todo lo que escribe, interesante y de reflexion.
Enlace permanente Comentario por jose de maria 17.07.09 @ 17:10

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Políticamente acorrecto

Políticamente acorrecto

Lo siento; cené pollo al curry la noche anterior

José Donís Català

Protestantes

Protestantes

La Iglesia católica irlandesa ocultó abusos sexuales en connivencia con el Estado

Pedro Tarquis

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

Empresas en tiempo de crisis: las multinacionales del rezo.

Asoc. Humanismo sin Credos

El alma del haiku

El alma del haiku

Convertido en un Buda

Vicente Haya

La 'locura' del vivir compartiendo

La 'locura' del vivir compartiendo

El temor del Sanedrín y la ejecución de Jesús

Mario Bruzzone

La Marea de Pérez Henares

La Marea de Pérez Henares

El Régimen y la Prensa del Movimiento....nacional (I)

Antonio Pérez Henares

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Zubieta el enfermero eucarístico, y yo

Josemari Lorenzo Amelibia

El barón rampante

El barón rampante

La vergüenza de la Iglesia irlandesa

Jesús Bastante

La columna

La columna

La economía sostenible de un Barça-Real Madrid

Jesús Montesinos

Convivencia de religiones

Convivencia de religiones

Criterio moral del cortafuegos y debate sobre aborto

Juan Masiá Clavel

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Cristianismo y macroeconomía

Francisco Margallo

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Berenjenas rellenas con jamón y gratinadas

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Columna de humo

Columna de humo

Sociedad enferma

Pedro de Hoyos

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

Tamayo: "Munilla, líquido inflamable que se arroja al fuego"

Rumores de Ángeles

Escuelas Católicas

Escuelas Católicas

Arranca en Toledo el X Congreso de Escuelas Católicas

Escuelas Católicas

Cenyt

Cenyt

Uruguay como destino turístico

Grupo Cenyt

Editorial San Pablo

Editorial San Pablo

Reflexiones homiléticas para vivir con hondura y entusiasmo la fe común

Editorial San Pablo

La espingarda

La espingarda

ZP prohibirá a los padres hablar con sus hijas.

Antonio Javier Vicente Gil

No más mentiras

No más mentiras

¿ESPAÑA Y CATALUÑA EN IGUALDAD?

Antonio García Fuentes

Café con el Pequeño Filósofo

Café con el Pequeño Filósofo

Suspendidos de empleo y sueldo

Alan Ferreiro

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias