Para muchos, el cielo o vida eterna no pasa de ser una ficción, un cuento piadoso o un consuelo alienante. Para el cristiano, la vida eterna es uno de los misterios del Credo, la respuesta coherente de quien cree y espera en Cristo Salvador que abrió las puertas del más allá. El seguidor de Jesús acepta gozoso la vida posterior a la muerte como una clave imprescindible de las Bienaventuranzas. En definitiva, el que es como otro Cristo en la tierra, gozará de su compañía en el cielo.
Sábado, 2 de junio
Urbano Sánchez García
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn