Es comprensible que la cultura secularista y posmoderna rechace el cielo o vida eterna. Pero sorprende que dentro de la misma Iglesia un porcentaje alarmante no acepten criterios fundamentales sobre la vida en el más allá de la muerte. Son muchos los católicos, aun practicantes, que rechazan el cielo o quedan indiferentes ante su mensaje. Ellos tienen fe, muchos son practicantes, todos acuden confiadamente a Dios o a los santos en las dificultades, pero les falla la esperanza como tal y otras virtudes cristianas. ¿A qué será debido su rechazo o indiferencia? Varias son las razones y diferentes los factores.
Sábado, 2 de junio
Urbano Sánchez García
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Asoc. Humanismo sin Credos
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital
Orlando Carmona
Juan Fernandez Krohn