16.02.08 @ 20:41:04. Archivado en Política

Si ayer Alfonso Guerra, el hermano de «mi ehmano», comparaba a los obispos con los ayatolás iraníes, hoy el otro prócer sevillano Felipe González ha hecho algo similar.
Estos dos políticos son el ejemplo de una época a recordar siempre como ejemplo de lo que no debe de ser un político. Destructores de la Democracia española, acabaron con la división de poderes uno de los pilares fundamentales del sistema democrático, organizadores del crimen de Estado, juegan ahora a aumentar la tensión entre los españoles. Siguen en definitiva las consignas de «su señorito» Zapatero, total serían incapaces de vivir de su trabajo, su vida muelle debe prolongarse a las ubres del Estado.
Afirma Guerra, el que llamó tahúr del Mississippi al que precisamente lideró la transición, que «la sociedad va por otro lado, aunque vaya a misa». También ha hablado sobre el uso del preservativo en el encuentro del Papa Juan Pablo II con los jóvenes en Roma, eso sí, sin confirmar si él contó uno a uno la puesta del condón sobre los miembros viriles. No cabe otra forma de comprobar científicamente ese acierto, lo que nos desvelaría que en el fondo no es más que un simple mirón.
Monipodio González amenazó, por otro lado, con la revisión de los acuerdos Iglesia – Estado, cuento similar al de Pedro y el lobo. ¿Por qué no lo hacen ya de una vez?. Yo pienso que por cobardía. ¿Se imaginan a un Popieluszko español?. El PSOE en el fondo tiembla ante esa posibilidad, por eso juegan a tensar la cuerda.
Si estos dos maestros de corrupción, Rinconete y Cortadillo del siglo XX, arremeten contra los Obispos en particular y la Iglesia en general, quiere decir que nuestros pastores están haciendo las cosas bien. No hay duda.