Hoy es el penúltimo artículo que escribo en Religión Digital. Tras un año, en realidad un año y un mes, ha llegado el momento de cerrar una etapa. Las 148.000 visitas con las que han honrado mi bitácora son un exceso para este pobre «esclavo», así que no queda más que agradecerle su atención. A todos. A mis seguidores por su apoyo y confianza; a mis detractores por mostrar su disenso y permitirme mejorar. La experiencia ha sido grata. Las diatribas intelectuales intensas, como batallas, donde en vez de armas se utilizaban argumentos. Impresionante.
«Después de la resurrección de entre los muertos, [el Señor] se desprendió de todas las pasiones. Afirmo esto de la corrupción: el hambre, la sed, el sueño, la fatiga y las cosas semejantes, porque, si bien probó comida después de la resurrección, no fue por ley de naturaleza, ya que no tuvo hambre.
638 "Os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús (Hch 13, 32-33). La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz:
Cristo resucitó de entre los muertos.
Con su muerte venció a la muerte.
A los muertos ha dado la vida.
AD te beate Ioseph, in tribulatione nostra confugimus, atque, implorato Sponsae tuae sanctissimae auxilio, patrocinium quoque tuum fidenter exposcimus. Per eam, quaesumus quae te cum immaculata Virgine Dei Genetrice coniunxit, caritatem, perque paternum, quo Puerum Iesum amplexus es, amorem, supplices deprecamur, ut ad hereditatem, quam Iesus Christus acquisivit Sanguine suo, benignus respicias, ac necessitatibus nostris tua virtute et ope succurras.
Escribe San Agustín en su libro «De mendacio» que «la mentira consiste en decir falsedad con intención de engañar». El Catecismo añade que «El Señor denuncia en la mentira una obra diabólica: «Vuestro padre es el diablo […]porque no hay verdad en él, cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44)» (CIC 2.482).
El líder del CUT-BAI y diputado electo, Juan Manuel Sánchez Gordillo, anunció ayer que la primera iniciativa que presentará en su nuevo etapa de parlamentario andaluz será instar al Gobierno de la Junta a que inicie los trámites para «sacar» de la Basílica de la Macarena en Sevilla los restos del «asesino» Gonzalo Queipo de Llano.
Por fín llegaron "los días del gozo". Se que es difícil de entender para alguien fuera de Sevilla. Comprendo que el Barón Rampante no se entere de "ná" - la Semana Santa es la meditación de los misterios de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, hijo - y que hable como si supiera. Pero lo cierto y verdad es que las cofradías, aunque nazcan algunas en la Edad Media -sí, hay hermandades en Sevilla que tiene sólo casi 700 años -, su impulso definitivo lo reciben en el Concilio de Trento siendo la punta de lanza del mismo.
Después del gran acontecimiento vivido en el Teatro de la Maestranza, el pregón de Semana Santa de D. Antonio Burgos Belinchón, no podemos decir otra cosa que este acto declamatorio debería de cerrarse, porque dudo mucho que en años venideros se pueda asistir a escuchar una pieza literaria de este nivel. D. Antonio Burgos es uno de los mejores escritores en lengua castellana sin duda alguna. Es un virtuoso del lenguaje y como tal, aunque es posible que otros posean su ingenio, es dudoso que dominen la técnica ya que gracias a las sucesivas reformas educativas, donde se estudia poco y mal la gramática y ha desaparecido el latín y el griego, el papá y la mamá de nuestro idioma.
Que mejor forma de responder a los sectarios de El Plural y sus conmilitones de la Federación de Foros de la Memoria Histórica, que con las palabras de D. Antonio Burgos, pregonero de la Semana Santa de Sevilla de este año:
Manuel Flores y María Dolores Cano, con seis hijos, han sido capaces de doblarle el brazo a la Junta de Andalucía. El TSJA reconoce que los padres pueden ejercer el derecho a la objeción de conciencia por ser una asignatura ideológica.
Cuando llega el mes de marzo y cercanas las fechas de San José, la Iglesia en España celebra la campaña del “Día del Seminario”, que este año lleva por lema: “Si escuchas hoy su voz”. El cartel anunciador de la CEE presenta a un joven de nuestro tiempo en actitud de oración y reflexión. Pues sí, aunque parezca lo contrario y abunden las voces de los agoreros que vaticinan el final de la Iglesia, en la actualidad hay en nuestro país más de 1.300 seminaristas que se preparan para ser curas el día de mañana.
Los fieles no ordenados, ya desde hace tiempo, colaboran en la pastoral con los sagrados ministros a fin que «el don inefable de la Eucaristía sea siempre más profundamente conocido y se participe a su eficacia salvífica con siempre mayor intensidad». Se trata de un servicio litúrgico que, responde a objetivas necesidades de los fieles, destinado, sobre todo, a los enfermos y a las asambleas litúrgicas en las cuales son particularmente numerosos los fieles que desean recibir la sagrada Comunión.
En vísperas de las elecciones a la presidencia de la Conferencia Episcopal, D. Manuel Chaves, caudillo de la nación andaluza por la gracia de Dios y decisión de su pueblo – elegido -, mostró sus preferencias respecto a D. Carlos Amigo Vallejo como candidato preferido y predilecto para dirigir los destinos de la CEE.
Yo se que a algunos no les gusta. Pero esto es lo que hay. No hay que olvidar que los monumentos de arte son un testimonio arutizado de la tradición, es decir de la tradición proclamada por los apóstoles en todo el mundo, que es la transmisión íntegra y verdadera de la revelación originaria.
Las esculturas de los grandes escultores del barroco lo son. Por ello hay más fidelidad a la Iglesia, más contenido catequético, en definitiva, más verdad que en todos los libros de Pagola. En los grandes misterios sevillanos no cabe la duda de lo que se ve.
Que en España no hay democracia es algo meridianamente claro. No se puede llamar democracia e un sistema político donde los gobernantes no son elegidos por los gobernados y donde la división de poderes brilla por su ausencia. España es un sistema oligárquico, donde los partidos políticos se apropian de la voluntad del pueblo, les han robado el ejercicio de su libertad política.
El número de seminaristas sigue cayendo y se sitúa en 57, siete menos que el pasado año
"El Seminario de Sevilla cuenta actualmente con 57 seminaristas, siete menos que el pasado año, lo que confirma la tendencia a la baja que se viene registrando desde hace cuatro años, según datos del Arzobispado consultados por Europa Press.
Separar el poder terrenal del poder espiritual no es óbice para que lo terrenal esté ordenado a lo espiritual ni tampoco implican casualmente la total independencia de ambas esferas, de manera que lo que no esté permitido en una sea válido para la otra. No hay dos moralidades, ni por supuesto dos verdades: la verdad es una.
La relación entre el Estado y la Iglesia siempre ha sido difícil. Por un lado, el Estado ha mirado siempre el pastoreo de almas, con envidia, porque lo veía como una oportunidad de controlar las conciencias de los ciudadanos, no ha sido capaz de comprender la grandeza del cuerpo místico, siempre la ha visto como una mera estructura de poder. Por otro, la Iglesia siempre ha vivido con la tensión de superar la tentación de querer reducir el poder político a un mero brazo de lo espiritual como defensa de los continuos intentos de los Estados para controlarla.
Homilía del Cardenal Amigo en la dedicación del templo colegial del Divino Salvador (2 de marzo de 2008)
"En tiempos del rey Josías, al realizar unas obras en el Templo, descubrieron el libro de la Ley (2Re, 22, 8). La alegría del pueblo fue grande, pues habían encontrado la Palabra de Dios, que era lámpara para sus pasos y luz en su sendero (Sal 118, 105).
"Y si Macarena significa "posesión de la felicidad", está claro que sin Ella, sin la Macarena, no podemos ser felices. Y es que la felicidad no se alcanza sin virtud, porque la virtud es su fundamento. Y esto, antes que los Santos Padres de la Iglesia, lo dijeron Séneca, Cicerón, Plinio. Y es esa "posesión de la felicidad" lo que nos convierte en vasallos de su Reino y de su Corte de Esperanza.