22.01.08 @ 12:00:00. Archivado en Cardenal

"FUI EXTRANJERO Y ME ACOGISTEIS
El título de nuestro encuentro semanal está tomado del evangelio de san Mateo acerca del juicio definitivo donde una de las características de los discípulos de Jesús es acoger e identificarse con el forastero y el peregrino (Mt 25,35). Cristo mismo experimentó en su condición humana lo que significa ser emigrante (cf. Mt 2,12-14). Es más, la originalidad del pueblo de Israel radica en el hecho de haber configurado su experiencia religiosa en el marco de la migración. Además, la Iglesia primitiva adquiere notoriedad por el impulso del Espíritu de Pentecostés que supera el carácter de Babel de razas, pueblos y naciones, para constituirse en el nuevo pueblo de Dios donde “ya no hay distinción entre judío o no judío, entre esclavo o libre, entre varón o mujer….” (Gal 3,28), porque todos han sido convocados a formar la gran familia de los redimidos. Luego la Iglesia ante el fenómeno de las migraciones recuerda su origen, su experiencia y su propia vocación misionera.
>> Sigue...