Una vivienda digna y para todos, por D. Carlos Amigo Vallejo
13.12.07 @ 12:00:00. Archivado en Cardenal

UNA VIVIENDA DIGNA Y PARA TODOS, Carta pastoral con motivo del día de los sin techo (25 de noviembre de 2007)
Es un asunto de interés permanente en los medios de comunicación. Cada día hay una nueva oferta de un piso en mejores condiciones y en una urbanización maravillosa. Junto a este anuncio, la noticia de que suben los tipos de interés y las hipotecas se disparan. Un poco más allá, en el capítulo de sucesos, aparece el caso de la agresión a los que duermen en la calle.
El tema de la vivienda es noticia, casi siempre como problema, aunque la solución sea uno de los contenidos de los programas que ofertan los partidos políticos para las próximas elecciones.
Los números que se nos ofrecen son éstos: en la Unión Europea se estima que hay alrededor de tres millones de personas sin vivienda. Y nada menos que otros quince millones habitan en viviendas precarias.
Una mala noticia: está usted curado y puede abandonar el hospital; está usted rehabilitado y puede dejar el centro de recuperación; está usted libre y puede salir de la cárcel... ¿Y dónde voy ahora? Es una persona sin hogar, sin techo, sin vivienda.
Aparte de estas situaciones, hay otras muchas relacionadas con la pobreza y con la exclusión, que nos ofrecen en toda su crudeza el drama de la carencia de vivienda. Muchas personas que carecen de hogar porque no tienen dinero para conseguirlo. Para otras, es casi imposible poder vivir en un piso digno, debido al enorme rechazo social de la comunidad de vecinos. Algunos, incluso, tienen miedo a vivir en un domicilio localizable: son los "sin papeles". No pocos han perdido hasta la capacidad de tener una casa. Piensan que la suya es la calle y los cartones bajo los que se cobijan.
Cáritas diocesana, siempre atenta a los problemas y carencias de los más necesitados, ha puesto en marcha algunos programas, tan laudables como eficaces, para ayudar a estas personas sin techo, tratando, no sólo de ayudarles a tener una casa, sino a saber vivir en ella.
La justicia y la caridad se hermanan para exigir este derecho fundamental de tener una casa donde vivir, y de poder hacerlo con la mayor dignidad.
Dios Padre necesita una casa para sus hijos, para todos sus hijos.
Con mi bendición,
+ Carlos Amigo Vallejo
Cardenal Arzobispo de Sevilla"
Fuente: web Arzobispado de Sevilla.
Comentarios:
O de tantas otras propiedades del Arzobispado
Dios Padre necesita una casa para sus hijos, para todos sus hijos... Dios Padre le ha hecho llegar la petición directa a su Eminencia... Comparta su Palacio Sr.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


