Eudokia
10.12.07 @ 12:00:00. Archivado en Actualidad

Dice el evangelista San Lucas en el versículo 14 del capítulo segundo lo siguiente (perdón por la transcripción, el teclado no da para más):
Doxa en ypsistois theo
kai epi ges eirene en anthropois eudokias
Eudokia es una palabra de género femenino que en dicha oración, aparece en genitivo complementando al substantivo, en dativo "anthropois" (la preposición "en" rige sólo en dativo). La segunda parte del canto de los ángeles se podría traducir (dejaremos ahora mismo la palabra eudokia en griego),
“y paz en (o entre) los hombres de eudokia”
Dokeo es un verbo que puede ser transitivo e intransitivo. En el primer caso quiere decir creer, pensar, opinar, suponer, imaginar, esperar; mientras que en el segundo significa parecer, tener apariencia de, presentrarse como, hacerse valer por.
Por otro lado, el verbo eudokeo, formado a partir de dokeo, significa estar contento o satisfecho, complacerse, aprobar, estar resuelta a. De ahí que, la palabra eudokia, signifique buena voluntad, voluntad, deseo, resolución, complacencia, elección, anhelo, agrado y propósito.
Ateniéndonos a estos datos, la traducción de la segunda estrofa del canto angélico sería:
“y paz en (o entre) los hombres de buena voluntad”.
En este caso Dios adelanta la paz, pero se pone una condición, que el hombre mantenga la eudokia, que tenga buena voluntad.
Pero hay una traducción donde se olvida dicha condición, quedando clara, eso sí, la propuesta de Dios: paz a los hombres “porque le parecen bien a Dios” o “le caen en gracia”. Se olvida, sin embargo la condición por parte del hombre de mantener, o de tener, buena voluntad.
Y en estas llegó San Jerónimo.
El sentido de la oración que se nos propone como el original, se piensa que fue oscurecida por San Jerónimo al fijar el texto de la Vulgata. El santo vertió al latín el original griego escribiendo “hominibus bonae voluntatis”. Por lo explicado a partir del original griego, parece que no erró nuestro querido Padre de la Iglesia, ya que la gratuidad por parte de Dios no queda oscurecida y además, se pone la condición a mantener por parte del hombre.
En el fondo, enmendándole la plana al bueno de Jerónimo (hay que comer mucho para corregir a un Santo Padre), lo que se quiere hacer es pegarle un cañazo a la Sagrada Tradición y a la Iglesia. Estamos en lo de siempre.
Un poco de crítica textual.
Consultando las tres versiones del Nuevo Testamento que poseo (Textus Receptus, Trilingüe de Bover y la edición de Nestlé-Aland), aparecen varios datos interesantes.
Primero: que dicha estrofa aparece en las tres y, además, Nestlé-Aland la clasifica entre los textos [A], es decir como texto cierto.
Segundo: Existe una variante donde la palabra eudokia aparece en nominativo en vez de genitivo, con lo que la lectura sería parecida a la que hizo Casiodoro de Reina en la Biblia del Oso: “y en la tierra paz, y a los hombres buena voluntad (gracia, amistad, amor, a saber: de Dios)”. Dicha variante aparece en correcciones a los unciales como el alef (sinaítico) o el vaticano.
Sin embargo la lectura en genitivo es la que aparece en los manuscritos más antiguos.
Tercero: y es lo que a mi parecer es lo más curioso. Entre las versiones que corroboran la lectura de “eudokias”, se encuentran algunos textos latinos que traducen el griego como “hominibus bonae voluntatis”. Entre los mismos se encuentran la versión latina de San Ireneo y ¡la Vetus Latina!.
La Vetus Latina, es la versión de la Biblia en latín que circulaba antes que San Jerónimo fijara el texto de la Vulgata. Parece pues que ni San Jerónimo cometió un error, ya que se daba por buena la traducción “en los hombres de buena voluntad”, ni fue error de traducción del Santo, otros ya habían captado el sentido del texto de la forma que se recoge en la liturgia canónica (en latín).
Como siempre, la Iglesia tenía razón.
Así que cantemos todos:
Gloria in excelsis Deo,
et in terra pax hominibus bonae voluntatis.
Laudamus te,
Benedicimus te,
Adoramus te,
Glorificamus te,
Gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam,
Domine Deus, Rex caelestis, Deus Pater omnipotens.
Domine fili unigenite, Jesu Christe,
Domine Deus, Agnus Dei, Filius patris,
Qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram.
Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis.
Quoniam tu solus sanctus,
Tu solus Dominus,
Tu solus Altissimus, Jesu Christe,
Cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris. Amen.
Comentarios:
Es así de listo.
muchos te seguimos y un dia vas tener una replica muy contundente en el lugar que menos espere.
Pero ¿esto qué es? ¿una amenaza? ¿de qué va el tipo ese?
Tienes razón en lo del valor subjetivo u objetivo, pero estarás de acuerdo que en este caso el genitivo va con anthropois, no con Theo.
Si no hay carga, ¿por qué se acusa a San Jerónimo si antes que él ya se entendía así?.
No hay mas que ver la cara de "pitagorín" que tiene en la foto.
Isaac, por lo que veo te gustó mucho el escrito de Dolores Aleixandre.
Ahora me sale usted con lo mismo. ¿Conocía usted el escrito de Carmen Bellver?; si es así,ha pecado usted de oportunismo; ¿y por qué no la ha citado?
Si no lo conocía, me callo ante la curiosa coincidencia.
El artículo en cuestión decía: "Pero llegó San Jerónimo y tradujo el evangelio al latín: Gloria in excelsis Deo et in terra pax hominibus bonae voluntatis”, y al pasar del latín al castellano, dejó de quedar claro que lo de la “buena voluntad” era cosa de Dios y pasó a significar otra cosa".
Yo, la verdad, no veo ahí ningún ataque contra San Jerónimo ni contra la Tradición de la Iglesia (al margen de las simpatías que tenga la teóloga en cuestión, que yo no conozco). Es más, en latín también se puede entender como un genitivo objetivo y no como uno subjetivo, igual que en griego, así que el problema se produce en la traducción al español (que, en general, hay que reconocer que es bastante mala).
En cuanto a la posible interpretación errónea que mencionas, estoy de acuerdo. Por eso pienso que la mejor traducción sería "paz a los hombres, porque Dios los ama" o "paz a los hombres, amados de Dios", perfectamente acordes con el texto.
¿San Jerónimo oscureció adrede el texto?. Pues resulta que ya se entendía de esa forma antes que él.
Por otro lado yo no la veo una cuestión tan baladí. Por ejemplo los hermanos separados podrían interpretar el "amados por Dios" (si fuese posible esa lectura), como la puerta abierta a la predestinación (ten en cuenta que el valor propio del genitivo es el partitivo y ahí no aparece el "todos" por ninguna parte): Dios ama a unos sí y a otros no.
Si vamos al sentido etimológico de la palabra, podría ser también “entre los hombres de buen parecer, buena opinión, buena apariencia”, o más bien, en los hombres “bien complacidos” en algo o en alguien. Si utilizásemos el impersonal del verbo dokeo, daría “en los hombres que les parecen bien a Dios”, con lo que tendríamos esa lectur...
¿O es que te crees que tus amenazas asustan a alguien?
Por cierto, me hubiera gustado que hubieras hecho una crónica de la magnífica vigilia de la Inmaculada que tuvimos en Sevilla, con miles de jóvenes proclamando gozosamente su fe por las calles de la ciudad. Y eso que estamos de despedida y cierre, jaja.
Un abrazo.
A mí me encanta, en general, la traducción de San Jerónimo. En muchos casos la prefiero a las traducciones modernas porque en ella se vislumbra el transfondo semítico del latín y fue realizada por alguien que era santo y que, además, vivía mucho más cerca de la época del NT que nosotros. A menudo la utilizo en la oración.
Sin embargo, no creo que sea una deslealtad hacia San Jerónimo ni hacia la Iglesia preferir, en un punto determinado que no afecta en nada a la fe, otra forma de traducir el original. Como tú recuerdas, el propio San Jerónimo sustituyó la traducción anterior a él, la Vetus Latina, por su propia traducción, consciente de que las traducciones siempre son mejorables (como sabe por experiencia cualquier traductor).
Un saludo.
Creo que no se trata en este asunto de que la Iglesia tenga o no razón, ya que no afecta en nada a la fe y sólo trata de un punto concreto de traducción.
El famoso "de buena voluntad", "bonae voluntatis" o "eudokias" es un genitivo que puede referirse tanto a los hombres como a Dios. Es decir, el texto puede estar hablando de la buena voluntad de Dios (en cuyo caso equivaldría a decir en griego "amados por Dios" o, mejor, "porque Dios los ama") o de la buena voluntad de los hombres.
Gramaticalmente, ambas lecturas podrían ser correctas, pero el contexto y el sentido del propio verbo tiende a apuntar más hacia la buena voluntad de Dios, ya que el nacimiento de Cristo se presenta como una gracia a la que están llamados todos los hombres (como en la versión en nominativo que mencionabas). En cualquier caso, es una cuestión totalmente opinable.
A mí me encanta, en general, la traducción de San Jerónimo. En muchos casos la prefiero ...
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