La bendita Virgen María (I)
30.11.07 @ 20:12:03. Archivado en Iglesia

¿Creían los primeros cristianos en la virginidad de María?. ¿Pensaban que eran metáforas?. ¿Tenían fe adulta o vivían en el mito?. Veámoslo.
“Y quedó oculta al príncipe de este mundo la virginidad de María y el parto de ella, del mismo modo que la muerte del Señor: tres misterios sonoros que se cumplieron en el silencio de Dios”
San Ignacio de Antioquia. Carta a los efesios, 19,1.
«(…) y sabemos, por otra parte, que nació de la virgen como hombre, a fin de que por el mismo camino que tuvo principio la desobediencia de la serpiente, por ése también fuera destruida. Porque Eva, cuando aún era virgen e incorrupta, habiendo concebido la palabra que le dijo la serpiente, dio a luz la desobediencia y la muerte; mas la virgen María concibió fe y alegría cuando el ángel Gabriel le dio la buena noticia de que el Espíritu del Señor vendría sobre ella y la fuerza del Altísimo la sombrearía, por lo cual lo nacido en ella, santo, sería Hijo de Dios; a lo que respondió ella: Hágase en mí según tu palabra. Y de la virgen nació Jesús, al que hemos demostrado se refieren tantas Escrituras, por quien Dios destruye la serpiente y a los ángeles y hombres que a ella se asemejan, y libra de la muerte a quienes se arrepienten de sus malas obras y creen en El»
San Justino. Diálogo con Trifón, 100.
«Éste es el que se hizo carne en una virgen, cuyos (huesos) no fueron quebrados sobre el madero, quien en la tumba no se convirtió en polvo, quien resucitó de entre los muertos y levantó al hombre desde las profundidades de la tumba hasta las alturas de los cielos. Este es el cordero que fue inmolado, éste es el cordero que permanecía mudo, éste es el cordero que permanecía mudo, éste es el que nació de María, la blanca oveja».
Melitón de Sardes, Homilía Pascual
Por cierto, que este autor infantil llama a la Iglesia «el depósito de la verdad». Cosas de no tener una fe adulta.
Ahora vamos a llamar a Ireneo de Lyon. Éste Santo Obispo era tan infantil que decía estas cosas:
Y el Apóstol Pablo dice en su carta a los Gálatas: "Envió Dios a su Hijo, nacido de mujer" (Gál 4,4), y de nuevo a los Romanos dice: "Acerca del Hijo, el que nació del semen de David según la carne, que fue predestinado por Dios según el Espíritu de santificación por la resurrección de entre los muertos, Jesucristo nuestro Señor" (Rom 1,3-4).
22,2. De otro modo habría sido inútil su descenso a María. ¿Para qué descendía a ella, si nada debía tomar de ella? Y si nada hubiese tomado de María, no habría sido propio [957] tomar alimento de la tierra, por medio del cual, de lo sacado de la tierra se nutre el cuerpo. Ni habría ayunado por cuarenta días y tenido hambre como Moisés y Elías (Mt 4,2) ni su cuerpo habría buscado su propio alimento; ni su discípulo Juan habría escrito diciendo de él: "Jesús fatigado del camino se sentó" (Jn 4,6): ni David habría preanunciado de él: "Ellos han añadido al dolor de mis heridas" (Sal 69[68],27); ni habría llorado por Lázaro (Jn 11,35); ni habría sudado gotas de sangre (Lc 22,44); ni habría dicho: "Mi alma está triste" (Mt 26,38), ni al abrir su costado habrían salido sangre y agua (Jn 19,34). Todos estos son signos [958] de una carne sacada de la tierra, la cual recapituló en sí, para salvar su propio plasma.
22,3. Por eso Lucas en el origen de nuestro Señor muestra que desde Adán su genealogía tuvo 72 generaciones (Lc 3,28-38), para ligar el término con el inicio, y para significar que él es el que recapitula en sí mismo como Adán, todas las gentes dispersas desde Adán y todas las lenguas y generaciones de los hombres. De ahí que en Pablo Adán se llame "tipo del que ha de venir" (Rom 5,14), porque el Verbo Hacedor había pretipificado para sí mismo la futura Economía acerca del Hijo de Dios hecho hombre, al planear al primer hombre psíquico, para mostrar que será salvado por el espiritual (1 Cor 15,46); porque preexistiendo el Salvador, convenía que existiesen los salvados, para que el Salvador no fuese estéril.
22,4. En correspondencia encontramos también obediente a María la Virgen, cuando dice: "He aquí tu sierva, Señor: hágase en mí según tu palabra" (Lc 1,38); a Eva en cambio [959] indócil, pues desobedeció siendo aún virgen[287]. Porque como aquélla, tuvo un marido, Adán, pero aún era virgen -pues "estaban ambos desnudos" en el paraíso "pero no sentían vergüenza" (Gén 2, 25), porque apenas creados no conocían la procreación; pues convenía que primero se desarrollasen antes de multiplicarse (Gén 1, 28)-, habiendo desobedecido, se hizo causa de muerte para sí y para toda la humanidad; así también María, teniendo a un varón como marido pero siendo virgen como aquélla, habiendo obedecido se hizo causa de salvación para sí misma y para toda la humanidad (Heb 5, 9). Y por eso la Ley llama desposada con un hombre, aunque sea aún virgen, a la mujer desposada (Dt 22, 23-24), significando la recirculación que hay de María a Eva, porque no se desataría de otro modo lo que está atado, sino siguiendo el modo inverso de la atadura, de modo que primero se desaten los primeros nudos, luego los segundos, los cuales a su vez liberan los primeros. Así el primer nudo es desatado después del segundo, y así el segundo desata el primero.
Por eso el Señor decía que los primeros serán últimos y los últimos serán primeros (Mt 19, 30; 20, 16). Y lo mismo significa el profeta al decir: "En lugar de tus padres tendrás hijos" (Sal 45[44],17). Porque el Señor, al hacerse Primogénito de los muertos (Col 1,18) recibió en su seno a los antiguos padres para regenerarlos para la vida de Dios, siendo él el principio de los vivientes (Col 1,18), pues Adán había sido el principio de los muertos. Por eso Lucas puso al Señor al inicio de la genealogía para remontarse hasta Adán (Lc 3,23-38), para significar que no fueron aquéllos quienes regeneraron a Jesús en el Evangelio de la vida, sino éste a aquéllos. Así también el nudo de la desobediencia de Eva se desató por la obediencia de María; pues lo que [960] la virgen Eva ató por su incredulidad, la Virgen María lo desató por su fe.
Saltemos ahora a la Escuela de Alejandría. Era una escuela de inmaduros como podremos comprobar:
«(…) pero Cristo, el Señor, el fruto de la Virgen, no llamó bienaventurados los pechos de la mujer, ni los juzgó nutricios, sino que, cuando el Padre, amante y benigno, esparció como lluvia el Logos, se convirtió Él en alimento espiritual para los que practican la virtud.
¡Admirable misterio!. Uno es el Padre de todos, uno el Logos de todos, y uno el Espíritu Santo, el mismo en todas partes; una sola la virgen que se ha convertido en madre; me complace llamarla Iglesia. Esta madre única no tuvo leche, porque es la úncia que no fue mujer; es al mismo tiempo virgen y madre; íntegra como virgen, llena de amor como madre. Ella llama por su nombre a sus hijos y los alimenta, amamantándolos con la leche santa, con el Logos infantil.
No tuvo leche porque la leche era ese niño bello e íntimo, esto es, el cuerpo de Cristo.»
Clemente de Alejandría. El Pedagogo, I 42, 1-2.
El misterio de María, virgen y madre, rápidamente se convirtió en el modelo arquetípico de la Iglesia.
«Ahora bien, por lo que parece, todavía muchos imaginan que María es parturienta por el nacimiento del Niño, cuando [en realidad] no lo es (pues también algunos dicen que, después de haber dado a luz, ella fue visitada por la comadrona que la encontró virgen).
Así son para nosotros las Escrituras del Señor; engendran la verdad y permanecen vírgenes porque los misterios de la verdad permanecen ocultos. Ha dado a luz y no ha dado a luz, dice la Escritura, porque concibió de sí misma y no ayudada por la unión de una pareja.
Clemente de Alejandría, Stromata VII, 93,7 – 94,1.
En Orígenes, tenemos varias reflexiones interesantes sobre María.
«No hay hijos de María excepto Jesús, de acuerdo con la opinión de esos que piensan correctamente sobre ella». Comentario a la Carta a los Romanos 3, 10.
«Si alguien cree que el que fue crucificado bajo Poncio Pilato fue una Persona Santa, que trajo la salvación al mundo, pero no cree en su nacimiento de la Virgen María y del Espíritu Santo, pensando en cambio que el nació de José y María, entonces a esta persona le falta una condición indispensable para poseer la fe completa». Comentario a San Juan 32,16.
Parece que creemos lo mismo que los primeros cristianos, que tenían que ser tan infantiles como nosotros.
Pero por ahora basta.
Comentarios:
Ahora bien, y volviendo al tema principal, si me dices que María y el resto de madres se parecen porque todas eran mujeres, pues chato, no tengo más que darte la razón.
Tanto leer a intelectuales como Ramoncín tiene estos efectos....
Dánae fue fecundada por Zeus y si era virgen es porque no había mantenido relaciones sexuales antes.Es más, unos dicen (puedes leer a Apolodoro) que Perseo era hijo de Preto, mientras que otros dicen que de Zeus que se ayuntó con ella, convirtiéndose en lluvia dorada. Como verás este relato se parece al Evangelio en nada.
Gilgamesh: hijo de la diosa Ninsum y del semidiós Lugalbanda (viene en el poema). No hay parecido.
Mutemuia: tuvo hijos después de Amenofis. De virgen nada.
Buda (leer canon budista): hijo de Suddhodana y Mahâyâma, princesa de los Koliyas. Mahâyâma quedó embarazada soñando que "un elefante blanco penetraba en su seno sin causarle ningún dolor". Tras el nacimiento de Buda, el dios védio Indra recibió al niño, mientras que Brahma asiste a la escena. Tampoco se parece en nada a la Virgen María.
Por cierto, para que haya religión tien...
Mira la respuesta de los tibetanos a un misionero: "¿Para qué nos vamos a convertir al cristianismo si ya tenemos unas creencias idénticas a las vuestras y además son mucho más antiguas?"
¿Por qué será que el cristianismo ha tenido tan poco éxito en India, China y Japón? Quizá porque son religiones superiores y más humanas, sin tanto cuento, sin tanta martingala, sin tanto trágala... y sin tanto Vaticano.
Te "culturizo", HISPALENSE. En el libro "Vestiges des principaux dogmes chrétiens" se cita el diccionario chino Chu-Ven, de un autor contemporáneo de Jesús y dice: Los antiguos santos y los hombres divinos eran llamados hijos del Cielo, porque sus madres concebían por el poder del Tien [cielo] y con solo él podían tener hijos".
Estamos en que precedentes virginales...
Y aparecen comentarios como el anterior que a mucha gente le harán pensar: si antes de Cristo el mito de vírgenes madre (nacieron de madre virgen dioses como Horus y Mitra, que también nacieron un 25 de diciembre, Budha, Krishna...) era tan común y creído, ¿qué pensar de Cristo cuando tanto tomó la religión hebrea de la egipcia? Un ejemplo nimio: Horus "levantó a un hombre de entre los muertos" llamado El-Azar-us.
Claro, antes la gente vivía aislada, no sabía leer, no conocía apenas nada de las regiones vecinas, sólo los pocos ilustrados o guías espirituales... ¡Qué fácil era engañarla!
¿Tú te crees que el faraón Amenofis III nació de madre virgen? Pues no, dirás. ¡Pues sí, nació de la reina virgen Mutemuia 1402 años a.c.!
¿Tú te crees que el héroe caldeo Gilgamesh nació de madre virgen? ¿No? Pues sí, de la hija virgen del rey Sakharos, 1650 a.c.
¿Y Perseo, el héroe griego? Su madre también fue virgen, Dafne, hija de Acrisio, fecundada por Zeus. Sin fecha.
Y esta leyenda bien que la conocía ese que citas, Justino, pero claro, la virgen era mucha virgen y los cristianos no podían ser menos que los paganos.
Podría seguir, pero estas peroratas me cansan.
¿Todavía sigues siendo tan infantil que porque esas "personalidades" lo digan, la verdad es esa? ¡Hay que ser...!
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


