No es por el güevo, sino por el fuero
01.09.07 @ 12:23:31. Archivado en Sociedad, Educación, Actualidad

Dice Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o española:
No es por el güevo sino por el fuero. Impuso un señor a sus vasallos por reconocimiento (el tributo de) un güevo, y ellos pleiteáronlo y gastaron sus haciendas en defenderse, y diciéndoles que cómo por tan poca cosa aventuraban tanto, respondían que no lo hacían por el güevo, sino por el fuero.
La ministra de Educación va a permitir que los colegios católicos adopten la asignatura EpC a la «visión cristiana», con lo que la FERE ha quedado satisfecha, como no podía ser de otra manera.
Manuel de Castro, por otro lado, se quedó estupendo con la noticia y apunta a que la asignatura, en los colegios católicos, «se impartirá de manera totalmente adecuada al carácter propio y a la doctrina de la Iglesia».
La incompatibilidad con la EpC, ¿se reduce a los contenidos?. No. Es incompatible por principios: el Estado no puede imponer ninguna asignatura de este estilo, porque coarta abiertamente la libertad de los ciudadanos y de las familias. El Estado se debe limitar a cumplir con su cometido, que no es pequeño. Pero cuando es incapaz de hacerlo se dedica a inmiscuirse en la vida de los hombres libres. Y es ahí cuando se produce el choque.
La EpC es incompatible en líneas generales con la antropología cristiana, más a más cuando el que la propone y dispone es un partido culpable de: crímenes de Estado, con la creación del GAL, al margen de toda autoridad jurídica que lo sancionase, y del destrozar la Democracia, ya que aniquiló la división de poderes de tal forma que ya no había tres poderes independientes, sino uno solo con tres funciones.
Lo primero que tendríamos que preguntarnos es qué es un valor. No hay cosa más pequeña que un valor moral -¡cómo se puede aplicar un concepto mercantil a la moral!.-. El valor moral es válido si coincide con el bien, si no queda reducido a una solución a medio camino entre la moral material y la formal. Volvemos a la nada. Lo correcto sería hablar de virtudes, mediante las cuales puedo modificar mi carácter, mi ethos. Pero no nos dispersemos.
¿Cómo se puede explicar cristianamente el divorcio, el aborto y los matrimonios homosexuales?. ¿O es que se dirá que van contra la Ley de Dios?. ¿No contradice el espíritu de la EpC?. Ergo, ¿entonces para qué se impone?. Para nada. El señor Manuel de Castro quiere jugar a engañar: él sabe de sobra que no.
Por eso, cuando los señores pelearon por el huevo impuesto por el Rey como tributo, no lo hacían por el huevo, sino por su derecho,por eso nosotros las familias libres, objetamos a esta asignatura. No es el güevo, señor de Castro, es la libertad.
Comentarios:
Y es como bien dices,se tarat precisamente de la "libertad",ese sacrosanto concepto,el que está en juego.
Si no,corremos el riesgo de que el mundo feliz(?) de Husley,(eso si con un toque gay),sea la sociedad políticamente correcta que los niños deban asimilar.
Sabemos que es veneno, pero no se preocupen. Vamos a endulzarlo de acuerdo a nuestro ideario.
Pero oiga, seguirá siendo veneno el hecho de que el Estado quiera adoctrinar a nuestros hijos, ¿no?
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