Editado por

Isaac García ExpósitoIsaac García Expósito

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Manuel García Morente (II)

Permalink 23.08.07 @ 12:00:00. Archivado en Reflexión


"Tuvo que huir precipitadamente a Barcelona, y de allí a París. Comenzó así un periodo de angustias. "Llegué, pues, a París, sin dinero, y con el alma transida de angustia y de dolor, y además corroída por preocupaciones de índole moral. ¿Había hecho bien en abandonar mi casa y a mis hijas (estaba viudo desde 1923) y ponerme egoístamente a salvo?". Era evidente que no le había quedado otra opción que huir, pero quedaba la duda, un sentimiento de impotencia que nunca había experimentado, y la humillación no sólo de no poder subvenir a las necesidades de los suyos, sino ni siquiera a las propias: tenía que vivir de la generosidad de algunos amigos.

"Así, en París -recuerda-, el insomnio fue el estado casi normal de mis noches tristísimas". Cavilaba sobre su familia y su suerte, pero también empezaba a verse de un modo distinto que antes: "también a veces repasaba en la memoria todo el curso de mi vida: veía lo infundada que era la especie de satisfacción modorrosa que sobre mí mismo había estado viviendo; percibía dolorosamente la incurable inquietud e inestabilidad espiritual en que de día en día había ido creciendo mi desasosiego".

No permanecía inactivo. Hizo gestiones para intentar sacar a su familia de España: primero, con la embajada británica; después, con la Cruz Roja. Fallaron. Además, tampoco estaba muy seguro: ¿qué podía ofrecerles si llegaban? En esta situación, llegó un primer golpe de fortuna: se dirigió a él una editorial para que preparara un diccionario español-francés actualizado. Alguien se acordó de él.

Con todo, el motivo principal de su angustia seguía inalterado: su familia. La idea de Dios llegó por primera vez a su cabeza: ¿sería un castigo de Dios? "La primera vez que la idea «castigo de Dios» rozo mi mente fue cosa fugaz y transitoria, en la que no paré mientes. Pero por la noche la misma idea reapareció, y esta vez ya con claridad y persistencia tales que hube de prestarle mayor atención. Pero fue para mirarla, por decirlo así, despectivamente y rechazarla con un movimiento de enojo, de orgullo intelectual y de soberbia humana. «No seas idiota», me dije a mí mismo. Y el pensamiento volcó sobre la pobre ideíta, humildita y buena, un montón rápido de representaciones filosóficas, científicas, etc., que la ahogaron en ciernes".

De repente, apareció un rayo de esperanza, también inesperado. En una visita a su amigo Ortega y Gasset, encontró en casa de éste un hombre cuyo hijo era secretario de Negrín, por entonces Ministro de Hacienda de la República. Al enterarse de la preocupación de García Morente, se ofreció a hacer gestiones por medio de su hijo. Además de agradecido, el catedrático quedó desconcertado. "Yo me quedé pasmado. El conjunto de lo que me estaba sucediendo tenía caracteres verdaderamente extraños e incomprensibles. Alrededor de mí o, mejor dicho, sobre mí e independientemente de mí, se iba tejiendo, sin la más mínima intervención de mi parte, toda mi vida".

Todo lo que intentaba, no salía; todo lo que salía, no lo había intentado ni previsto. "Yo permanecía pasivo por completo e ignorante de todo lo que me sucedía. Se diría que algún poder incógnito, dueño absoluto del acontecer humano, arreglaba sin mí todo lo mío. (...) Por tercera vez la idea de la Providencia se clavó en mi mente. Por tercera vez, empero, la rechacé con terquedad y soberbia. Pero también con un vago sentimiento de angustia y de confusión. Era demasiado evidente que yo, por mí mismo, no podía nada y que todo lo bueno y lo malo que me estaba sucediendo tenía su origen y propulsión en otro poder bien distinto y harto superior. Con todo, me refugiaba en la idea cósmica del determinismo universal, y una vez que se me ocurrió tímidamente el pensamiento de pedir, de pedir a Dios, esto es, de rezar, de orar -que era, sin duda, la actitud más lógica y congruente con todo lo que me estaba sucediendo-, lo rechacé también como necia puerilidad".

Las gestiones comenzaron dando buenos resultados... pero acabaron en un nuevo punto muerto. En abril de 1937 su familia pudo salir de Madrid... pero no de España. Se instalaron en Barcelona; desde luego, estaban mejor que en Madrid, y tenían parientes que les acogieron. Pero había alguien que no quería que sus hijas y nietas salieran de la España republicana; las veía como rehenes que garantizaban que García Morente no emprendería actividades antirrepublicanas (algo que nunca pasó por su cabeza). Este volvió a derrumbarse: "Yo solo en París, desde el octavo piso de la casa del boulevard Sérurier, estaba obligado a esperar, angustiado, el estallido de los hechos que se concertaban o desconcertaban ellos solos, por sí solos, encima de mi cabeza.

Aquellas noches fueron atroces. «¿Qué está haciendo de mí -pensaba- Dios, la Providencia, la Naturaleza, el Cosmos, lo que sea?». La impotencia, la ignorancia, una noche sombría en derredor y nada, nada absolutamente, sino esperar la sentencia de los acontecimientos. ¡Esperar! ¿Y cómo esperar sin saber? ¿Qué esperanza es esa esperanza que no sabe lo que espera? Una esperanza que no sabe lo que espera es propiamente... la desesperación".

En su desesperación, daba vueltas y vueltas a su situación, y al sentido mismo de la vida. "¿Quién es ese algo distinto de mí que hace mi vida en mí y me la regala? Claro está que enseguida se me apareció en la mente la idea de Dios. Pero también enseguida debió asomar en mis labios la sonrisa irónica de la soberbia intelectual. «Vamos -pensé-, Dios, si lo hay, no se cura de otra cosa que de ser. Dejémonos de puerilidades». Y en efecto, realicé el acto interior de rechazar esas que yo llamaba puerilidades. Pero he aquí que las puerilidades insistían en quedarse y se negaban a ser rechazadas". Intentó aplicar el rigor de la filosofía que era su profesión. Pero, para su asombro, su corazón, y poco a poco su cabeza, se iban inclinando a favor de un Dios providente.

"Por una parte, la idea de una providencia divina, que hace nuestra vida y nos la da y atribuye, estaba ya profundamente grabada en mi espíritu. Por otra parte, no podía concebir esa Providencia sino como supremamente inteligente, supremamente activa, fuente de vida, de mi vida y de toda vida, es decir, de todo complejo o sistema de hechos plenos de sentido. Llegado a esta conclusión, experimenté un gran consuelo. Y me quedé estupefacto al considerarlo. «¿Cómo es posible -pensé- que la idea de esa Providencia sabia, poderosa, activa y ordenadora, pero que acaba de asestarme tan terrible golpe, me sea ahora de consuelo?». No lo entendía bien. Pero el hecho era evidentísimo. El hecho era que me sentía más tranquilo, más sereno y reposado. (Mucho tiempo después, leyendo a San Agustín, he descubierto la verdadera clave del enigma en la frase «inquieto está mi corazón hasta que en Ti descansa»)". Pero, ¿por qué esa Providencia parecía tan cruel con él? "


Bookmark and Share

Comentarios:
Isaac, gracias por traernos a este buen hombre a tu blog.
Enlace permanente Comentario por Luis Fernando 23.08.07 @ 22:14
Acabo de leer “La quiebra de la historia progresista”, de Pío Moa, y quiero expresar mi protesta por el hecho de que los historiadores efectivamente progresistas no hayan sido capaces hasta la fecha de replicar a este seudohistoriador. Aparentemente, Moa demuele unos datos y argumentos que nos habíamos acostumbrado a creer establecidos de una vez por todas, y ahora resulta que es al contrario. Cuando salieron “Los mitos de la guerra civil” ya pasó algo de lo mismo, y me parece indignante. ¿Vamos a tener que tragarnos todos las falsificaciones de Moa solo porque otros historiadores son lo bastante vagos para no salirle al paso?
Desde aquí quiero hacer un llamamiento para que esta situación cambie. Es mucho lo que nos va en ello.

Enlace permanente Comentario por Jerónimo 23.08.07 @ 14:02
Conversión de un gran intelectual
Enlace permanente Comentario por gaspar versalles 23.08.07 @ 13:38

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

El genio femenino entra en el Vaticano

Carmen Bellver

Comunicación Institucional: desde la Academia

Comunicación Institucional: desde la Academia

Project Glass de Google

Rolando Rodrich

Punto de vista

Punto de vista

El suicidio de España

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Anasagasti obsesionado con las marcas.

Vicente A. C. M.

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Juez Dívar inocente hasta prueba de lo contrario

Juan Fernandez Krohn

Religión Digital

Religión Digital

Nueva evangelización y vida contemplativa

Religión Digital

Opinión

Opinión

Entre Andorra y Gibraltar - Que intervengan la economía si nos libramos de los políticos.

Opinión

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

Dom 3 VI 12. Fiesta de Dios, Trinidad

Xabier Pikaza Ibarrondo

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Franco autoritario

Manuel Molares do Val

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Retiro: EL CORAZÓN DE JESÚS

Josemari Lorenzo Amelibia

Ríase, aunque sea de mí

Ríase, aunque sea de mí

"O Fortuna" no es una marca de cigarrillos.

Chris Gonzalez -Mora

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Easy Fruit una nueva licuadora que ayuda...

Juan Luis Recio

La Isla de Pascua

La Isla de Pascua

Más de 300 bolilleras se darán cita este sábado 2 de junio en Ampudia

Julio César Izquierdo

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

El naufragio es evidente

Ángel Sáez García

Salvando al Soldado Ryan

Salvando al Soldado Ryan

Brasil: impávido coloso

Jaime Noguera

Latino

Latino

Mega-terremoto en Lima…. ¡Uff, fue sólo un simulacro!

Paul Monzón

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

¿Salvan? ¿De qué?

Asoc. Humanismo sin Credos

Voto en Blanco

Voto en Blanco

La "enfermedad" que ha hundido a Bankia es la misma que está destruyendo a España

Francisco Rubiales

Blog del País Vasco

Blog del País Vasco

Ayúdanos a decir en público lo que dices en privado

Raúl González Zorrilla

Contracorriente

Contracorriente

XXVII Aula de Verano Malagón-Rovirosa; la Universidad de los Pobres

Rodrigo del Pozo Fernández

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias