A vueltas con la hermana Forcades (rectificación)
08.08.07 @ 16:23:13. Archivado en Actualidad

A ver si ahora os dejáis de hablar de "escatologías" y hablamos sobre la entrevista de la susodicha monja.
La entrevista a Teresa Forcades, monja, médico y teóloga feminista, si esto último significa algo -un teólogo no necesita adjetivos, necesita la Revelación: Sagrada Tradición y Sagrada Escritura, pero nunca el feminismo-, es una de esas cosas que uno no se explica.
Efectivamente el hábito no hace a la monja ni la acumulación de carreras da la inteligencia. La monja Forcades, doctora en Medicina, es autora de un libro que se llama La teología feminista en la historia, que por unos momentos nos hace pensar si se trata de un tratado de teología o un libro de chistes –esperemos que no sean verdes-.
La entrevista que le realizan en el Periódico es toda una oda a la estultez gili-progre. Así, la muchacha pizpireta dice que el llamar a «la medicina "ciencia empírica" es muy interesante y sintomático. En el siglo XX, con los antibióticos, la medicina descubre una capacidad científica que antes no tenía. Hasta entonces, la medicina es una ciencia de la palabra. Mi abuelo era médico y lo que se le pedía era capacidad de escuchar, de lo que hoy llamamos empatía, y de responder a la demanda emocional del paciente.». En fin, por lo visto todo lo que hizo Hipócrates y Galeno no sirvió para nada, ¡qué cosas!.
Pero lo mejor es su concepto de teología, que consiste en « hacerse preguntas sobre lo que llamamos la realidad última.», con lo que Aramís Fuster debería de ingresar urgentemente en la nómina de asesores del Santo Padre, ya que ella también da cuenta de la realidad última a través del Tarot. Pero claro, de una persona que dice estas cosas no se puede esperar más que respuestas estrambóticas y sin sentido alguno. Esto explica perfectamente que pueda llamarse teóloga feminista y no sentir vergüenza intelectual, por eso puede decir sin ambages que «lo que resulta más interesante de los estudios que hago en un sentido feminista es ver los paralelismos existentes entre una sociedad que no es confesional, y tampoco oficialmente machista, y las dificultades para que se dé una igualdad real. Para mí, la pregunta más atractiva no es por qué subsiste la desigualdad en una institución conservadora por historia como la Iglesia, sino por qué se mantiene en una estructura social sin impedimentos para lograr la igualdad.».
No deja de sorprender que después de todo un Concilio Vaticano II y el coñazo que dan los progres con él, esta insigne doctora reduzca la Iglesia a una vulgar institución y que encima la acuse de discriminar a las mujeres, más a más, cuando ella sabe de sobras que todos los bautizados somos iguales en dignidad. Pero los progres son así, aunque lleven hábito.
Ahora bien, lo mejor de la entrevista llega al final, cuando Teresa Forcades dice que una persona célibe puede enamorarse que «produce una convulsión interior y que se abren una serie de posibilidades para profundizar en la subjetividad personal. Esta relación puede ser humanamente más interesante que la que se produce en un contexto habitual.»
El propio periodista se muestra atónito – comprenderán que la pamplina es tremenda y que hasta los progres tienen sus tragaderas limitadas-, por eso añade la monja:
«Por el hecho de ser monja, me he encontrado que en mi relación con los hombres, al no existir el juego habitual de la seducción, se abren posibilidades de interactuar fuera de los roles habituales. Eso a mí me resulta muy interesante.»
Lo de “interactuar fuera de los roles habituales», comprenderán que es muy fuerte. Quizás se deba a, como decía Nietzsche, una pobreza de fosfatos y sulfatos en la sangre.
Y como no, el toquecito final de heterodoxia progre: el palito al Papa tratándolo de vis a vis, como un coleguilla vamos: «El Papa habla en su encíclica Dios es amor de la complementariedad hombre-mujer, una dicotomía con la que no estoy de acuerdo desde una perspectiva feminista, pero él cree que las mujeres tienen una misión diferente que cumplir, un papel de apoyo al varón. Ya ve.
En definitiva, como diría cierta cigüeña que tiene su nido por estos lares, sin Obispos no hay Iglesia, sin religiosos no pasa nada.
Comentarios:
ayer dominadora,
envuelta en sus andrajos,
desprecia cuanto ignora
Machado
Carmen
P.D: Animo Teresa que la inteligencia es enemiga de la invidía recochina
Antonio: evidentemente usted no concibe la Iglesia como lo que es: Misterio, Sacramento (por analogía), Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo.
Lo de feminista es tan absurdo como decir teología machista.
Y claro que existe, ¿quién lo duda?. También existe el mal.
Amiga de Irene: no te hacía por aquí. ¿Ya no anidas en otras bitácoras?.
La del tropiezo: me sorprende lo de tu nick.
Tui escaso sentido del ridículo te lleva una y otra vez a decir tonterías como estas dos:
"tiene una deficiente comprensión de la naturaleza y sexualidad humana. E incluso una visión deficiente de la Iglesia -lo de la discriminación es sorprendete"
En cuanto a la de la sexualidad, tú qué sabrás; en cuanto a lo de la discriminación de la mujer´... reléete lo que te dice Antonio. Pero si es que da igual.
Antonio: no te esfuerces más con él. HAy alumnos de estos a los que no por hacerles repetir curso mil veces se les pega nada. Quod natura non dat...
4) La teología feminista existe. Otra cosa es que usted no la conozca o se niegue a admitir su existencia.
5) Me parece sorprendente que le parezca deficiente la visión de la Iglesia como Institución, como entidad que se rige por unas normas. Y una de esas normas es el papel subordinado de la mujer, a la que objetivamente hablando, no se permite tener el status del hombre, se ponga usted como se ponga. En ese sentido no me parece sorprendente que a usted le parezca sorprendente la mención a la discriminación de la mujer.
2) Recuerdo una conversación con aquella monja compañera de estudios: Ella (le recuerdo, toca azul permanente, no pantalones vaqueros ni camisetas con la cara del che), me decía con toda sinceridad que ella por ser monja no tenía que renunciar a la relación de amistad de nadie; y que naturalmente que le atraían los hombres; pero que ella, al ser monja y no tener intención de dejar de serlo, mantenía con ellos un tipo de relación distinta que si existiera el factor “quiero ligar contigo”. A mí me ha recordado a lo de “interactuar fuera de los roles habituales». ¿Tan difícil de entender es eso?
3) Las declaraciones me parecen juiciosas precisamente porque pienso que reflejan un adecuado conocimiento de la naturaleza humana y de la sexualidad, siempre que no se reduzca esta a la realización del acto sexual, que no sé hasta qué punto la gente quiere entenderlo por ahí.
Tampoco he intentado criticarle, solo apuntarle que esas cosas no eran suficientes para tener razón. Nada más. Nada menos.
Por otro lado, no dudo que no sea la primera vez que escuche esas declaraciones. Es más, le puedo asegurar que no será la última.
Tampoco veo por qué son juiciosas las palabras de la hermana Forcades. Me parece que tiene una deficiente comprensión de la naturaleza y sexualidad humana. E incluso una visión deficiente de la Iglesia -lo de la discriminación es sorprendete- e incluso de la teología (¿teología feminista?, mejor femenina, ¿no?).
Por ejemplo, que la monja sea joven, universitaria, etc, lo dije a propósito de que era carnaza para el periodista, usted lo aplica a que yo digo que por ser eso tiene razón en lo que dice. Y no. Ni siquiera escribí que fuera bella, sino que parecía atractiva. Fíjese qué diferencia.
No voy a entrar en su eterna proclama anti - progre porque como ya he escrito varias veces, no sé qué es ser progre.
Y tengo que decirle que las de la Hermana Forcades me parecen unas declaraciones muy juiciosas; no les veo los dobleces que algunos buscan. Y no es la primera vez que oigo esas ideas; hace más de veinte años, una monja simpatiquísima, compañera de estudios con su sempiterna toca azul, me venía a decir algo muy parecido. Hay monjas que están en el mundo y las relaciones personales forman parte de él.
La cita de Calomarde la hago de memoria, tomada a su vez de los Episodios Nacionales de Galdós.
De todas formas no desvíes el debate. Lo de interesante es una chorrada. No me refiero a eso.
Si usted piensa que el problema se reduce a ser mujer, entonces en el fondo está reconociendo que la mujer es inferior al varón. Y como comprenderá eso no lo voy a permitir ni que se insinúe siquiera en mi blog.
Y por otro lado hoy (ayer mejor) es el día de Edith Stein. Pidan a la santa que interceda por Europa. Hace falta.
Llamarlo "cagarruta mental" es por calificarlo de alguna manera. ¿Jocosa?. Y triste. ¿Usted entiende lo que esconde bajo esa cantidad de pseudo conceptos y palabrejas?. Esta es otra características de los progres: la destrucción del lenguaje. Cogiendo la literalidad de las palabras que aporta, el resultado es asombroso. Mire lo que dice: "Por el hecho de ser monja, me he encontrado que en mi relación con los hombres, al no existir el juego habitual de la seducción, se abren posibilidades de interactuar fuera de los roles habituales. Eso a mí me resulta muy interesante.". ¿Qué quiere decir con esto?.
Respecto al post, está en su derecho de considerarlo bochornoso. Es su opinión. Respetable.
Yolanda: mire, en ...
He quitado el primer párrafo porque para algunos era procaz. Insultante no me lo parece, porque si lo fuese entonces todo es un puro insultar: la tele, los periódicos, incluso por ejemplo el libro de Juan Manuel de Prada intitulado "Coños". Esta sociedad es irrisoriamente hipersensible: se echa las manos a la cabeza por leer sobre flatulencias y ventosidades y, sin embargo, no se enajena de la misma forma cuando se habla del aborto, la eutanasia, etc. Esto es un rasgo del "ser progre". No se si me escribe desde Andalucía, pero si viviera aquí lo entendería, porque aquí tenemos progres en exceso.
Para el respeto me remito a la última frase de su primer comentario. Falta de respeto. No estoy de acuerdo.
Centrándonos en la entrevista, mire, ninguna de las cosas son condición necesaria y suficiente para te...
En cuanto a qué me parece el artículo, estoy de acuerdo en que es una entrevista ventajista, tan tramposa como suelen ser las entrevistas, con algunos evidentes saltos en las respuestas, que acude al tema más morboso posible: una chica joven, universitaria (y en Harvard encima), que piensa por libre y hasta atractiva ¡¡¡y es monja!!! Hay que acabar preguntándole por el celibato, está claro. Y ella se defiende aportando un punto de vista novedoso, que podrá gustar, sorprender o incluso escandalizar. Pero que no creo que deba calificarse como “cagarruta mental”. Ni esa parte ni el resto de las declaraciones.
No sé qué tiene que ver que le acusen de antiprogresía (yo, desde luego, tampoco lo he hecho). Ser antiprogresista debe ser muy importante para usted, que hasta parece jactarse en su autodescripción de ser “todo lo que un progre odia”. Entenderá que para los demás no tenga gran importancia (insisto en que yo no sé aún qué es ser “progre”).
De verdad que llevo algunos días leyendo blogs de esta "esfera", y que queréis que os diga, el demonio tiene que estar por aquí rondando, porque esto incita a la apostatía...menudos elementos!!! menos mal que algún blog se salva.
Qué vidas más tristes, más vacias...
Y si no supiera lo que es el respeto y la libertad te habría borrado.
De todas formas, sigues pensando que el artículo es impresentable. Vale, pero ¿y lo que ha dicho la monja que te parece?.
O sea, no solo no sabe lo que es el respeto, sino que tampoco sabe qué es insultar...
ya veo. has metido la pata. es que tampoco sabías que los médicos de hoy ya no son los de antes.
a menudo doy clases de inglés, y allí se les ve al natural. en este caso a mí me chocó, pero no me sorprendió, el uso que hace la hermana del vocablo "interesante".
Belén: no tienes abuela. ¿Pararle los piés?, perdona que me ría.
LN y Targuto: de acuerdo con los dos.
Antonio: cuidado que estás insultando.
En cuanto al resto del artículo, sigue siendo en mi opinión tan impresentable como antes dado que tampoco ha suprimido las muestras de desprecio hacia la monja en cuestión y lo que dice ni el "tomarse a cachondeo" sus declaraciones. Total, la misma falta de respeto que antes.
Lo dicho, no sé qué significará para usted rectificar.
A estos ñoñoprogres no les queda NADA de postconcilio. Al que no le guste la Iglesia, ya sabe...es libre. La Iglesia Católica no es una secta que impide la salida de nadie.
Ahora bien, el que esté en la Iglesia, que esté con todas sus consecuencias...o que lo deje.
Y vuelvo a decir lo que dije en el post conflictivo: con monjas y teologuchos así ¿quién quiere enemigos?
Lo dicho, Sancho-Isaac: ladran, luego cabalgamos.
Qué poquito os queda de postconcilio progresitos míos.
Quod erat demostrandum.
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