El párroco de Punta Umbría y las necesidades de la Iglesia
06.08.07 @ 21:14:24. Archivado en Iglesia, Actualidad

Juan Antonio Díez, párroco de la Iglesia del Carmen, sita en Punta Umbría, Huelva, se está pensando el construir un aparcamiento en unos terrenos aledaños a la parroquia.
El motivo de dicho proyecto es la edificación de unos nuevos salones parroquiales, que seguirían "un proyecto de reforma y ampliación del templo que pretende poner en marcha Díez". Así nos lo contaba El Mundo, edición de Andalucía, en el día de ayer.
El sacerdote piensa que "como iglesia no podemos hacer el aparcamiento en plan lucrativo", pero con los beneficios si pueden afrontar la construcción de los salones parroquiales ya que "no tenemos ninguno y nos hacen mucha falta para poder organizar de forma adecuada actividades para el cultivo de la fe".
La noticia nos muestra las necesidades monetarias que acucian a la Iglesia. Aunque muchos, demagógicamente, acusen a la Iglesia de tener montañas y montañas de dinero, la realidad es otra. La Iglesia necesita del dinero de los creyentes para ayudar a los demás y para su propio sustento.
Algunos hermanos piensan que con la crucecita en la declaración de la renta es suficiente: nada más falso. Con eso no se cubre más que una parte de las necesidades de la Iglesia.
Los católicos tenemos que ser consciente que el mantenimiento de la Iglesia es cosa nuestra, no del gobierno de turno. Gobierno que, por otra parte, utilizará las prebendas para controlarla.
Si queremos sacerdotes que estén dedicados plenamente a su ministerio no lo podemos cargar con otras ocupaciones. Su misión no es dar clases: es llevar la Eucaristía a los enfermos, es dedicarse a los sacramentos (confesar, celebra la misa, bautizar, etc), atender a su parroquia en definitiva y a la comunidad. No pueden estar dedicados a la búsqueda de fondos para construir aparcamientos. Somos nosotros los que debemos de hacernos cargos de la financiación de la Iglesia.
No hay que ser rácanos con las limosnas, recordemos que recibiremos el ciento por uno. Para mantener la viña del Señor no basta con unas monedillas en la canasta, ni una cruz en la declaración: hay que hacer mucho más, hay que dar mucho más.
Somos los católicos los únicos responsables del mantenimiento de la Iglesia. Si a nuestra casa va una parte de nuestros ingresos, la Iglesia, que es la casa por antonomasia, ¿va a ser menos acaso?.
Comentarios:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


