Y sin embargo se mueve… Un blog de Juan Granados

¿La edición tradicional en crisis?

26.04.09 | 11:42. Archivado en Literatura, La red

Recientemente Michael Living publicó en el New York Times el artículo que aquí les traigo en el que reflexiona sobre el papel de editoriales y agentes en un mundo cambiante, donde la web tiene cada día más que decir. Una reflexión interesante, aunque en mi opinión maniquea en exceso, por mi experiencia personal he de decir que no todos los editores son iguales, tampoco los agentes literarios, aquí el azar y la suerte todavía resultan decisivos y cada uno habla de la misa como le va en ella, claro es.

La muerte de las editoras tradicionales
Michael Levin*
Enero 29, 2009

Hace algunas semanas murió la industria editorial. La debacle económica fue el meteorito que golpeó al dinosaurio en la mismísima frente. La única sorpresa fue que las editoriales tradicionales duraran tanto.
Los despidos de los ejecutivos de la industria, los recortes masivos de personal en las más importantes casas editoras, así como la decisión de por lo menos una de las grandes editoriales de no aceptar nuevas propuestas de libros indican, de conjunto, el fin de la influencia de las grandes empresas del ramo. Por supuesto, seguirán operando para alimentar con libros de celebridades a un público obsesionado con ellas, y lo harán a través de puntos no tradicionales de venta de libros, como Wal-Mart y los supermercados locales. Pero el ramo que comenzó con editores que amaban los libros y publicaban lo que ellos querían está desapareciendo, víctima de su incapacidad para encontrar una razón de ser en el mundo de Internet y la impresión según demanda.
Los despidos son la consecuencia inmediata de una economía que se hunde, pero la muerte de la publicación tradicional es, en realidad, un suicidio. El ramo editorial devino demasiado grande y necio para poder sobrevivir, una víctima de su propia arrogancia y sus prácticas comerciales insensatas.

¿Quién escogió esto?

¿Existe acaso otra industria que escoge sus novísimas ofertas a partir del capricho colectivo de un grupo de personas (los responsables de las adquisiciones) que apenas poseen experiencia comercial? ¿Existe alguna otra industria que produzca miles de productos nuevos cada año y sólo brinde apoyo mercadotécnico a un puñado de ellos? Incluso los Tres Grandes del automotor realizan pruebas de mercado antes de que sus autos aparezcan en los salones de exhibición.

Dificultades para publicar

Hace 20 años, los editores hablaban de la regla del 80-20: el 80 por ciento de los dólares para publicidad se destinaban al 20 por ciento de los libros. Hoy, la regla más bien es del 90-10, o incluso del 99-1. Si el doctor Phil publica un libro nuevo en el mismo catálogo de autores noveles, obtendrá todos los dólares de mercadotecnia, mientras que un autor nuevo tendrá que conformarse con las migajas. Como resultado de ello, las ventas del autor novel serán tan escasas que los agentes y editores tomarán la (mala) decisión de que la obra de éste nunca podrá venderse, por lo que el autor jamás conseguirá un contrato.
Cuando entro en una biblioteca o una librería y estudio las nuevas ofertas de las grandes editoriales acabo siempre haciéndome las mismas tres preguntas: ¿Por qué decidieron publicar esta obra? ¿Quiénes, según aquéllas, desean en realidad adquirirla? ¿Qué otras obras rechazaron si fue ésta la que contrataron?
A fin de cuentas, ¿qué nos ofrecen las grandes editoriales? Sobre todo lo mismo, una y otra vez: tratados políticos que se inclinan a la izquierda o la derecha (pero que ofrecen más calor que luz). Libros de dietas y ejercicios que no son más que un refrito de lo dicho por otros libros de dietas y ejercicios: coma menos y muévase más. Libros que reciclan a otros autores dándoles un giro religioso o con un nuevo punto de vista en cuanto a cómo hacer más dinero. O libros que no se cansan de hablar pero no dicen nada nuevo.
En una ocasión el director ejecutivo de una gran cadena editorial admitió que sólo el 2 por ciento de los libros de sus tiendas se vendían; el resto era “papel de tapizar”. En realidad, debido a la mala calidad del material que publican y el escaso esfuerzo que hacen por vender libros, las grandes empresas no actúan como si se preocuparan de su negocio

El SDAL o Síndrome de distracción del agente literario

Están también los agentes literarios, una clase formada por la gente con menos mentalidad comercial y menos organizada de todo el mundo de los negocios. Si trabajaran en cualquier otro ramo serían despedidos debido a sus hábitos de dejar que los proyectos languidezcan, se deslicen entre grietas y queden a mitad del camino. Pero esto no ocurre en el mundo de las publicaciones, donde no existen los plazos de entrega. Nunca he logrado comprender cómo logra sobrevivir la mayoría de los agentes literarios. Son notoriamente irresponsables cuando se trata de estar al tanto de sus obligaciones, de mantener el contacto con sus clientes y manejar las propuestas editoriales que hacen. ¿A qué se dedican entonces los agentes editoriales, de quienes sus clientes suelen quejarse porque no responden sus llamadas telefónicas o sus e-mails?
Quizás si hiciesen un trabajo mejor de revisión y selección de proyectos y propusieran a las editoriales libros interesantes y vendibles, aquéllas tendrían más material para trabajar. O quizás ni siquiera así lo tendrían.
Yo llamo “Síndrome de distracción del agente literario” (SDAL) al modo de trabajar de la mayoría de los agentes literarios. No sé a ciencia cierta qué es lo que los distrae de hacer su trabajo básico, que no es otro que el de leer y criticar las propuestas y buscar contratos de edición. Cómo subsiste la mayoría de ellos sigue siendo un misterio para mí.
Y acabará siendo un misterio para ellos, toda vez que el futuro de la publicación por royalties resulta poco o nada ventajosa para la inmensa mayoría de los libros. Ahora se está avanzando hacia un modelo en el que los autores obtienen una parte al final en vez de un adelanto generoso al principio. Mi última averiguación mostró que el 15 por ciento de 0 equivale a 0. Por consiguiente, a no ser que los agentes se hagan mucho más eficientes, tendrán que buscar trabajo en otros campos, tal como hacen los editores que han perdido sus empleos.
Entonces, ¿cuál es el futuro? Siempre habrá millones disponibles para las Hillary Clinton y otros pesos pesados de la política que buscan contratar la publicación de sus libros. ¿Por qué? Porque si usted es Sumner Redstone y es el propietario de Viacom y desea hacerle una donación a una senadora famosa, usted podrá enmascararla como un adelanto que realiza su división editorial Simon & Schuster. Y siempre habrá espacio para lo que incluso la industria editorial acostumbraba a calificar de “libros que no son libros”, es decir, materiales sobre gatos, dietas nuevas y nuevos medios de llegar a Dios sin necesidad de rezar o de hacer algo por sus contemporáneos.

El futuro ya está aquí… Y tiene que ver con usted mismo

Entonces, ¿cuál es el futuro de la industria editorial? Después de decenas de años, los trogloditas que dirigen los imperios editoriales de Nueva York nunca reflexionaron sobre cómo sobrevivir en la era digital. La importancia que tienen hoy las grandes editoriales puede compararse con la de la industria tradicional de la música (casi muerta) la radio FM (casi muerta) o las tres grandes estaciones de televisión (siguen respirando, pero son cada vez menos relevantes en un mundo de hágalo usted mismo y 600 canales). Las grandes empresas de edición subsistirán como entes modestos y menoscabados, pero nunca gozarán de la importancia que tuvieron.
El futuro es el de las publicaciones que están en nuestras manos, que dependen de nosotros y de aquéllos con algún dinero para autopublicarse mediante una compañía de impresión según demanda y las que se ocupan de crear sitios web donde publicar e-libros. Dicho de otro modo, el futuro de la publicación tiene mucho que ver las con emisiones destinadas a grupos específicos, como ocurre con la música y el video.
En este caso usted mismo es el escritor y el editor (y también, el que se encarga de la venta, en algunos casos con la ayuda de una empresa de autopublicaciones). Usted escoge su público, se encarga de comunicarse directamente con él, sin necesidad, por fin, de arrastrarse a los pies de los agentes literarios y responsables de las adquisiciones, cuyos empleos, para decirlo con franqueza, están desapareciendo. Conozca al nuevo jefe: usted mismo.
¿Qué hace uno con tanto poder? Vender a montones. Utilizar la Internet 2.0, la red social de Internet para establecer contactos con el público específico al que va dirigido su libro. Se conecta con él a través de Facebook, You Tube, GoogleAds, o cualquier otro medio nuevo, atractivo, que aparezca mañana. Poner las ideas de uno en manos del público, de la misma manera cómo las bandas noveles ponen su música en los oídos de los escuchas del mundo entero, sin que medie la excesivamente comercializada y agotada industria editorial
De esta manera usted consigue decir lo que desea y a aquéllos a los que quiere llegar, y puede hacerlo ahora mismo, sin necesidad de esperar todo un período, ya tradicional, de dos años, cuando ya sus ideas languidecieron en medio de la brega por conseguir que un agente literario le preste alguna atención, por lograr firmar un contrato de publicación, a sabiendas de que su libro permanecerá en un limbo hasta que, ¡por fin!, llegue la fecha de publicarlo.
Con los métodos modernos y baratos, la fecha de publicación coincide con el momento en que uno termina el manuscrito, espera unos pocos días para que una empresa de publicaciones prepare el libro y lo imprima.
Es excitante, algo fantástico, y está al alcance de su mano. La edición tradicional murió, víctima de su propia arrogancia. ¡Escritores del mundo, álcense sobre los restos de los trogloditas! Un mundo nuevo espera, y todo depende de ustedes mismos.
_____________________
* Michael Living, del New York Times, es autor de más de 60 libros, algunos de los cuales se convirtieron en best-sellers.


Granma nuestro de cada día, o de cómo se confunde la utilidad pública con el despilfarro interesado.

26.09.08 | 21:16. Archivado en Actualidad, La red

Les sanglots longs
Des violons
De l'automne
Blessent mon coeur
D'une langueur
Monotone.

(Paul Verlaine, Chanson d'automne)

Una fugaz aparición radiofónica de Gonzalo Martín, me da vela para meterme en un entierro al que no estaba invitado. Allá en la nueva industria audiovisual hablan los expertos en la industria, pero bueno, el asunto resulta tan estimulante que parece difícil resistirse a decir alguna cosa. Se plantea, Nada menos, si debe desaparecer la televisión pública tal como ahora la entendemos. Bueno, veamos, 7000 millones de Euros de injustificadísima deuda claman por sí solos por una pronta liquidación. Unos y otros han convertido el ente público en un inmenso agujero negro que todo lo traga a cambio de casi nada. El muy keynesiano argumento que sostiene, ya es sostener, que la TV pública ofrece contenidos minoritarios que las cadenas privadas se niegan a difundir por poco rentables, ya no vale, como muy bien señala Gonzalo Martín, para eso ya tenemos Internet, aparte, claro es, de que muchos contenidos minoritarios se ganen a pulso el serlo, prefiero no poner ejemplos esta vez, pero resulta evidente que el visionado de un corto destinado a señalar la intensa expresividad de una escobilla de inodoro no resulta comparable a la pertinencia de una diálisis en un hospital público. Lo cierto es que la mayoría de lo que se nos enchufa, bien embutido entre toneladas de publicidad, es de encontrar en cualquier otro medio, cuando no resulta ser de peor calidad aún. ¿Alguien ha sido capaz de llegar alguna vez al final del peliculón del domingo. O sea a las tres de la mañana, anuncios, horóscopos y teletiendas por medio? ¿Será por ventura que los corazones de otoño, invierno o primavera, o las teleseries o las vaquillas veraniegas poseen tal potencial intelectual que justifican la existencia del ente?
Naturalmente, esto no es lo peor. El evidente sesgo ideológico que toman las televisiones públicas en cuanto mudan sus patrones en las Cortes, justificaría por sí mismo un cambio de modelo. Y esto no es nada comparado con el panorama autonómico, en aquellas cuevas de cerrazón política el intento de adoctrinamiento público es ya general, algunas sienten tal desprecio por la vinculación al resto del país, que más parecen emisoras gibraltareñas. Ahora, con el cable, me divierte hacer zapping por aquellas casas taifales para contemplar, por ejemplo, como en un concurso musical de Tv3 la otorgan un 10 a un cantante charneguito por “hacer el esfuerzo” de cantar en catalá. Cosas, en fin, de mucha chufla y mucha befa a costa del contribuyente y del propio que se presta a tales desmanes coloniales.
Claro que lo público no tiene que ser necesariamente así, en tiempos más dignos, emisoras como la BBC se ganaron a pulso su existencia desde el rigor y el servicio al común. No puedo olvidar aquellos versos de Verlaine, los mismos que presiden este artículo, destinados a alertar a la resistencia francesa de la inminencia de la operación de Normandía. Había entonces más romanticismo y menos, mucha menos, ingerencia en el bolsillo del procomún, que es de lo que finalmente se trata. Pues si se nos ha de adoctrinar, al menos que lo paguen otros.


Theatre networking and postworking, una experiencia híbrida entre la red y las bambalinas

14.04.08 | 22:25. Archivado en Actualidad, La red

Gretel y Aitana me cuentan de una nueva experiencia a caballo de la ola 2.0. El asunto apasiona nada más tomar contacto con él, una suerte de teatro al estilo blogosfera, con participación activa del público y todo el maremagnum de la red tras de si. La obra, naturalmente, se llamará "Segunda Vida" y será representada este jueves 17 de abril, a las 20:00 h, en el Centro Cultural Moncloa de Madrid. Se trata de que el espectador pueda fotografiar, plantear preguntas y participar en los debates, in situ y también en la red. Pinta francamente bien.

Aquí les dejo más detalles, vía Aitana Galán

Theatre: "Segunda Vida"

Networking: Público invitado (blogueros, avatares activos en SL, participantes de comunidades online, productoras, público de teatro, profesores, profesionales tecnológicos, periodistas digitales, instituciones culturales, periodistas ciudadanos, etc.)

Postworking: La conversación
•¿Qué os ha parecido la puesta en escena de "Segunda vida"? ¿Los mundos virtuales os parecen un juego o una realidad descargable?
•Conversación sobre la virtualidad y el cambio de la realidad. ¿Cómo afecta las influencias virtuales a todos los ámbitos de la vida?, ¿y a los temas tratados en el artes escénicas como espejo social? ¿Conforma lo virtual nuevas realidades sociales y artísticas?, ¿cuáles?
•¿Qué echáis en falta en las artes escénicas españolas para acudir con más frecuencia?, ¿Os parecen de calidad? ¿Cómo los blogueros pueden potenciar una cultura de público escénico?, ¿existe? ¿Os llega a través de canales adecuados la oferta cultural disponible?


Gutemberg tras la red, FNAC, Barcelona, 21-23 Enero de 2008

03.02.08 | 04:49. Archivado en Literatura, La red

Al igual que ya no se escribe sobre pergamino, ni los monjes dedican largas jornadas a la minuciosa tarea de scriptorium, cabe suponer que el crecimiento exponencial de las nuevas tecnologías y la interactividad a través de la red, eso que se llama web 2.0, nos traerá, lo está haciendo ya, nuevos entornos de intercambio cultural paralelos al libro convencional. En alguna ocasión hemos hablado aquí de asuntos como la autoedición o la influencia del formato digital sobre autores y editores.

En realidad, las nuevas ofertas y sus potencialidades son tantas y tan diversas que, seguramente, unas fructificarán y otras quedarán en el recuerdo como meros y fútiles experimentos obra de urgidos fabricantes de humo. Veremos qué ocurre en el futuro con experiencias como la impresión bajo demanda o el e-book, al que, por cierto, todavía no podemos acceder plenamente en España. No obstante, existen ya elementos verdaderamente útiles a día de hoy. No tengo datos a la vista, pero parece claro que nadie necesita ya atiborrar sus estanterías con inmanejables y carísimas enciclopedias, obsoletas al día siguiente de su adquisición, o diccionarios de todo tipo a los que se puede acceder con un simple click en la red. Lo mismo podríamos decir respecto a revistas y literatura científica, resulta maravilloso bajarse todos los PDF que se necesitan para la redacción de un artículo profesional sin pisar siquiera una funcionarial biblioteca.

Ya sabemos que la literatura encuadernada e impresa negro sobre blanco posee connotaciones tan míticas que será mucho más difícil de sustituir con éxito y solvencia. No obstante, a todos nos gustaría gozar de una nueva novela y, a la vez, poder disfrutar de los paisajes allí recreados a través de hipervínculos a Flirk, por ejemplo. O consultar on-line cuantos malditos metros mide una versta rusa mientras leemos a Tolstoi, si puede ser sin levantarse del sillón o de la hamaca playera, mucho mejor. No descartemos, por tanto, apresuradamente las bondades que pueden ofrecer las nuevas tecnologías. En torno a estos asuntos y muchos más se habló largamente en la FNAC de Barcelona. Aquí les dejo tres interesantes vídeos que resumen el desarrollo de las jornadas. Allí han participado gentes del gremio que suelo seguir en la red, como Neus Arqués o Juan Freire.

21 de Enero


22 de Enero


23 de Enero



Los mejores post de 2007

30.12.07 | 01:11. Archivado en La red

Desde el Exilio me dice Luís que le dicen que señale cuales han sido, en su opinión los tres, sí sólo tres, mejores post del año que termina. Una verdadera patata caliente que ha tenido a bien pasarme. Aquí la única dificultad es seleccionar la tripleta, porque, afortunadamente, buenos ha habido muchos. Tampoco es que el que suscribe se pase el curso leyendo blogs en Internet, ya sabemos todos que a no ser que algo extraordinario llame nuestra atención, lo habitual es circular por casa conocida. Vamos, como quien visita a los amigos, que para eso lo son y se disfruta de la compañía y del gustoso intercambio de opiniones, a ver que voy a hacer yo en un blog de Manga, o de aeromodelismo, póngase por caso.

Así que entre los artículos que de verdad me interesan, por una u otra razón, vale decir literatura, vale decir pertinencia intelectual, aquí les dejo mi propuesta:

Juan Antonio Hernández Lens es profesor de Comunicación audiovisual y reputado crítico cinematográfico, periódicamente escribe también un blog que siempre resulta estimulante, no solo por su fina erudición, también por el intenso humanismo que trasmite. Podría recomendarles cualquiera de sus artículos, éste que les dejo, dedicado precisamente a reflexionar sobre la tarea del crítico, es uno de mis favoritos.

Gonzalo Martín, desde “La nueva industria audiovisual” nos informa puntualmente de las novedades que se van sucediendo vertiginosamente en ese mundo apasionante y mestizo de la red, el audiovisual y la televisión. Hace un tiempo publicó un artículo que le agradezco, me permitió recordar una vez más las razones que hacen inmortales a los clásicos, en este caso la historia iba de Yahoos y Houyhnhnms, vamos de ocio creativo.

Mi hermano limeño Pedro Granados, profesor, poeta, novelista, hombre que sabe serlo, tal vez por la consciencia de que esto se acaba pronto, ha abierto blog este año. Sus largos artículos sobre literatura derraman sabiduría, no obstante, prefiero seleccionar este pequeño post, apenas cuatro palabras, pura substracción, pura, entonces, literatura. Lo más chic es no tener nada.

Y ahora la patata caliente será, si lo tienen por conveniente para Berlín, Wally, Ignacio, Rafa Herrera y la señora Móbile.


El rey de los cangrejos

05.12.07 | 01:58. Archivado en Literatura, La red

En un artículo reciente, Mary White, con esa manera ágil y desinhibida que tiene de decir las cosas, se hacía eco de las quejas que el inefable Fernando Sánchez Dragó vertía en su blog en torno a las miserias de la llamada telebasura. Naturalmente, miss White, aka Lady Godiva, aportaba en su contribución la única clave válida a la hora de juzgar estos asuntos: ejerza vd. La soberanía en su hogar y pulse on/off según le convenga. Fin del asunto, una de las pocas libertades que aún sobreviven en medio de la universal regulación de nuestras vidas, es la capacidad que se nos concede para gestionar nuestro ocio, al menos en función de las posibilidades reales de cada quien.

Si se programan determinados contenidos es por que un buen número de conciudadanos los usa y hasta disfruta con ello, mercado, queridos amigos, lo demás son fariseísmos aplicados a las supuestas buenas costumbres.

Siempre me ha resultado curioso este asunto de no saber en qué emplear el tiempo, cuando en realidad éste se nos escapa de entre las manos cada día. Afortunadamente la oferta cultural es lo suficientemente amplia y diversa como para satisfacer a cualquiera. Si no lo creen, y hablando sólo de medios afines a la televisión, dense una vuelta por La nueva industria audiovisual, allí Gonzalo Martín nos cuenta casi diariamente lo mucho que está evolucionando este mundo de imágenes y contenidos gracias, fundamentalmente, a las nuevas posibilidades de ocio a la carta que proporcionan la red, la TDT o el cable. No es necesario aguantar la tostada que nos proponen en la TV al uso si nos ocupamos de buscar por ahí los contenidos que de verdad nos satisfacen.

Más les diré, a veces el disfrute viene cuando menos lo esperas. Hace algunos meses descubrí en la TV por cable una extraordinaria serie documental dedicada a contarnos meticulosamente la vida profunda de los pescadores del cangrejo real en el mar de Bering, allá en el peligroso Pacífico Norte. El cangrejo real es una especie de centollo mal concebido, feo y patón, de sabor nada más que regular, pero qué demonios, a mi me cae bien, me recuerda cálidas escenas bostonianas, armado de mazo y babero, en un tiempo en el que, me llevaría lo suyo explicarlo, compartía a menudo mesa, mantel y marisco estadounidense con un simpático pirotécnico aragonés. Tal vez sea esa una de las razones por las que las angustias cotidianas de esa gente me mantienen atento como un mochuelo ante el televisor. Cada vez que los valientes “fishermen” aleutianos logran arrancar una buena pesca al océano inclemente, me dan ganas de descorchar una botella a su salud. Ya ven, cada quien tiene la suya; y sino siempre tendremos un ruso para leer, mi querido amigo Luís Balcarce me ha pasado amablemente Vida y destino, la célebre obra de Vasili Grossman, este 2007 por fin traducida directamente del original ruso. Sorprendente novelón a la eslava, puro sentido de la vida y profundidad conceptual, del que pronto les contaré alguna cosa, vaya por ahora este adelanto:

"Entre millones de isbas rusas no hay ni habrá nunca dos exactamente iguales. Todo lo que vive es irrepetible. Es inconcebible que dos seres humanos, dos arbustos de rosas silvestres sean idénticos...La vida se extingue allí donde existe el empeño de borrar las diferencias y las particularidades por la vía de la violencia." (Pag. 12)

¿Quién dice que vivir es aburrido? Más importante aún ¿de donde diablos sacan los rusos esa habilidad innata para el análisis antropológico? ¿Qué diantre desayunan?


¿Pero quiénes eran esos Yahoos de los que habla todo el mundo?

16.11.07 | 01:20. Archivado en Actualidad, La red

“When I thought of my Family, my Friends, my Countrymen, or Human Race in general, I considered them as they really were, Yahoos in Shape and Disposition.” Gulliver’s Travels part IV. A voyage to the country of the Houyhnhnms.

Johnathan Swift, sagaz como nadie a la hora de repensarnos como género bípedo, no envejecerá jamás, sigue logrando, generación tras generación, trasmitir la emoción por la Utopía, por el anhelo de elementos de razón, ilusión y pensamiento más gratificantes que la sombra cavernaria que encontramos cada día. ¿Quién hablaba de caja tonta? Eso, nos cuenta Gonzalo Martín, se puede mejorar. Excelente literatura para un artículo antológico, no deben perdérselo, es bueno recordar que ocio y creatividad no tiene por qué vivir permanentemente de espaldas, ocurre que, bien mirado, es justamente al contrario.


Literatura y red II. Caminos de hibridación en los tiempos de Internet.

10.11.07 | 21:56. Archivado en Literatura, La red

Lo más chic es no tener nada.
Y lo más honorable
no escribir ningún poema.

De Soledad impura

Con un Pesco lo que me corresponde de la vida se acerca al final de un reciente poema Pedro Granados, lo dijo en la Biblioteca Nacional de Colombia y así, aliviado por leer en torno a asuntos diferentes, llego a su última novela: En tiempo real (2007). Un relato para los nuevos tiempos que cierra, por ahora, la trilogía que forma con Prepucio carmesí (2000) y Un chin de amor (2005). Novelas breves, inmediatas, que hacen de la historia de Juvenal Agüero, la historia de cualquier hombre de letras arrojado a la intemperie de una existencia cada vez más intrincada, a caballo entre los retazos sincopados de Internet, ya todos entran en casa sin llamar, y el salto permanente entre imágenes y textos que contemplamos sólo por un instante. ¿De qué manera puede encarar el que vive del sueño y de la tecla semejante pandemonium de pulsos culturales? Pedro nos lo cuenta en un párrafo y sin apenas despeinarse, nada como su falta de afectación para decir las cosas desde la altura de quien ha experimentado seriamente con ello, vamos tomando nota:

En nuestros días la literatura en lengua española pareciera redefinirse --en el marco general del diálogo entre diversas tradiciones-- no sólo en su tendencia al contacto o hibridez de los géneros históricos sino, creemos, también en cuanto a su ósmosis o implementación de la brevedad, fragmentación y dinamismo de la internet. Desde esta última perspectiva, por ejemplo, pareciera que hoy por hoy nuestra auto imagen --tal como lo discutíamos hace unos días con la Dra. Jodi Dean de Smith Collage (Nueva York)-- ya no precisa volverse narrativa, en el sentido de ceñirse a la linealidad, y más bien recurre a fragmentos o instantes que son, como se sabe, el lenguaje típico de los blog. Obviamente, podemos relacionar esto último --lo del yo o self image que ya no precisa volverse narrativo-- con el cubismo y con el arte de vanguardia en general. De este modo, nuestra propuesta de novela breve --que vamos acuñando aquí con la denominación de nobloga-- tiene de cubista (por lo fragmentaria y multi focal) como refleja también la relevancia que una tecnología y modo de comunicación tal como la que hoy en día representan los blog . Tomemos conciencia de ello o no, bajo presión de los mass media estamos constantemente en plan de cotejo y experimentación intercultural --haciendo dialogar nuestra cultura local con otras-- y también de experimentación tecnológica: aprendiendo o mejorando, por ejemplo, nuestro desempeño con la internet (correo, chat, blog, etc.). La novela no debe estar ajena a nada de esto.


Martes, 24 de octubre

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El Gran Capitán Sartine

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