
A las orillas del Ser
Alfonso de la Vega
Edición a cargo de Centro de Estudios Poder Limitado
123 págs.
ISBN: 978-84-613-6098-7
“Hoy, como antaño, el enemigo del hombre está dentro de él. Pero ya no es el mismo: antaño era la ignorancia, hoy es la mentira.”
(Jean-François Revel, El conocimiento inútil)
Es fama que el panfleto moderno nació en Roma cuando la primavera venía ya bien entrada en el año de gracia de 1501. En toda Italia crecía día a día el clamor contra los Borgia por su antinatural alianza con Francia. Ni siquiera el cardenal Caraffa se escondía ya. Las malas lenguas aseguraban que los epigramas contra el Papa y su gonfaloniero e hijo, César, que aparecían pegados a cada poco sobre una mutilada escultura burlesca que pronto el pueblo bautizó como “el Pasquino”, eran obra del prelado. Aquella bírria de estatua había sido colocada muy oportunamente, puede que con aquel fin, en las cercanías de lo que fuera una vez el Circo Máximo, donde ahora la plebe de Roma, también los soldados del Papa, solía buscar acomodo para el estómago y vino para arreglo del espíritu. Desde entonces se llamó “pasquín” o, de ser más largo, “panfleto” a esa suerte de literatura breve, burlesca y corrosiva destinada a denostar a los poderosos o a sus oponentes. Y en este sentido, “A las orillas del Ser” del ingeniero y articulista Alfonso de la Vega, se muestra como una obra verdaderamente panfletaria, inmisericorde con el nacionalismo atávico y, cabría decir, con cualquier forma de mentira institucionalizada.
Les aseguro que hacía mucho tiempo que no me encontraba con una obra tan decididamente encarada con el poder y sus corifeas ramificaciones, plagadas de mediopensionistas y paniaguados, cómodamente atracados al óvolo público y a la subvención. Llamar a las cosas por su nombre, contar lo que ocurre, sin miedos y a cara descubierta es ya raro de ver. No obstante, “A las orillas del Ser” es mucho más que una denuncia inteligente; en realidad, esto no es más que una excusa, porque Alfonso de la Vega toma el motivo nacionalista, ese modo intrusivo de ser, para realizar una emocionante defensa de la tradición liberal de occidente. Alta cultura, amigos míos, explicada de forma tan didáctica como amena. No se extrañen entonces, si entre estas laboriosas páginas encuentran paseando con Sarastro a la inmortal Rosalía de Castro, a Arturo Schopenhauer, al Dr. Jung, a Don Santiago Ramón y Cajal, a Julio Camba a Valle y hasta al mismísimo Stephan Dedalus, entonando diálogos casi socráticos que ilustran tanto como divierten. Una obra, en suma, más necesaria que nunca a la que no puedo más que augurar mucho éxito y larga vida.
Jueves, 16 de febrero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio