
”Seré yo, será el silencio, allí donde estoy, no sé, no lo sabré nunca, en el silencio no se sabe, hay que seguir, voy a seguir." Frase final de “El innombrable”, Samuel Beckett
Bulgaria seis años después es la misma con los Ladas y los Trabant desterrados. Vehículos convencionales, tal vez con menos gadgets que los nuestros ocupan ahora su lugar. Junto a ellos, florece el capitalismo diferencial vía UE en forma de Bentleys, Ferraris y Porsches Cayenne; de estos hay más por hectómetro cuadrado en Sofía que en Madrid o París. Uno podría pensar que resta cierta esperanza alimentaria, pero es un espejismo, no hay modo de librarse de la “ensalada del pastor”: pepino, tomate, una especie de queso feta por encima y la solitaria aceituna negra observando nuestro desánimo desde la cumbre. Luego, era de suponer, pollo en brocheta o a la plancha, con suerte se obtiene un “mixed grill” con diversas categorías de cerdo especiado y hecho picadillo. La imaginación culinaria no puebla el ánimo eslavo, se supone que el desahogo económico todavía tampoco, aunque parecen estar en ello. Puede que sean legión quienes aún no quieren verlo, pero el mundo entero tiende a mostrarse razonable en punto de comercio y negocio, a pesar del todavía incomprensible éxito de las políticas provisoras e ingerentes; Fukuyama piensa que perder la estupidez es cuestión de tiempo, yo también.
Bansko es una estación de esquí que se ha puesto de moda en Europa. Su ubicación es excepcional, un valle alpino encajado entre tres cadenas montañosas, los Pirim allí mismo, y alrededor los amables Rila y los míticos Rhodope, patria del rey de la Tracia. Bansko es otro, se ha construido muchísimo y a precios sin competencia en Europa, uno puede esquiar aquí por un costo más que interesante, si tal, encontrará áspero el carácter eslavo y curioso el que casi nadie se produzca razonablemente en inglés. Pasamos noches inolvidables en el Hotel Bulgaria, bajándonos jarras y jarras de buen cabernet búlgaro, al final la conversación es siempre la misma, Kerry que es profesor y actor en Manchester, cree que restar, más que sumar, proporciona mas satisfacción creativa, por eso preferimos a Beckett sobre Joyce, no acumulemos material en espesos renglones, no hay tanto que decir. Beckett, de permanecer entre nosotros, sería un rendido admirador de la ensalada del pastor, no diremos que es brillante, pero si endemoniadamente minimalista, eso no se le puede negar.

Gretel y Aitana me cuentan de una nueva experiencia a caballo de la ola 2.0. El asunto apasiona nada más tomar contacto con él, una suerte de teatro al estilo blogosfera, con participación activa del público y todo el maremagnum de la red tras de si. La obra, naturalmente, se llamará "Segunda Vida" y será representada este jueves 17 de abril, a las 20:00 h, en el Centro Cultural Moncloa de Madrid. Se trata de que el espectador pueda fotografiar, plantear preguntas y participar en los debates, in situ y también en la red. Pinta francamente bien.
Aquí les dejo más detalles, vía Aitana Galán
Theatre: "Segunda Vida"
Networking: Público invitado (blogueros, avatares activos en SL, participantes de comunidades online, productoras, público de teatro, profesores, profesionales tecnológicos, periodistas digitales, instituciones culturales, periodistas ciudadanos, etc.)
Postworking: La conversación
•¿Qué os ha parecido la puesta en escena de "Segunda vida"? ¿Los mundos virtuales os parecen un juego o una realidad descargable?
•Conversación sobre la virtualidad y el cambio de la realidad. ¿Cómo afecta las influencias virtuales a todos los ámbitos de la vida?, ¿y a los temas tratados en el artes escénicas como espejo social? ¿Conforma lo virtual nuevas realidades sociales y artísticas?, ¿cuáles?
•¿Qué echáis en falta en las artes escénicas españolas para acudir con más frecuencia?, ¿Os parecen de calidad? ¿Cómo los blogueros pueden potenciar una cultura de público escénico?, ¿existe? ¿Os llega a través de canales adecuados la oferta cultural disponible?
Fastuoso arranque zapateril en tiempos de crisis. Aclara que pondrá a Caldera a “pensar” en torno a la ideología más fracasada de la Historia, convertirá a los militares en damas del consuelo y ejército de salvación y, a base de discriminación positiva, nos hará a todos iguales por mandato presidencial. Inevitable pensar en el orwelliano “todos los animales somos iguales; pero unos somos más iguales que otros”, en especial si uno se dedica a la política subvencionada por un fisco más ingerente a cada día que pasa. Es la enésima vez que se le ocurre que discriminar es bueno. Ya lo hizo antes con las lenguas vernáculas, mis hijos saben mucho de esto, ahora elegirán primero las que posean el sexo adecuado. Lo próximo ha de ser un ministerio de la negritud infravalorada, de los semovientes discriminados por merma de masa cerebral o del reino vegetal opreso. Todo puede ser con este triste iluminado henchido de egolatría, la factura la seguiremos pagando los de siempre.
Sostendrá Zapatero que esto calmará al Leviatán desbocado, también lo creyó en su día Luís Felipe José, Duque de Orleáns, cuando cambió su nombre por el de “Felipe Igualdad”, no obstante, su pasteleo con el delirio falsamente igualitario, su ratificación de la condena a muerte de su primo Luís XVI, de poco le valió. En 1793 sus nuevos amos pidieron su cabeza, es sabido que las ideas del progreso general por pertinente decreto nunca tienen bastante. Abandone toda esperanza quien posea algún tipo de habilidad mecánica o intelectual, algún mérito o cualquier suerte de capacidad, la pedrea estatal será colectivamente discriminatoria. Si vd. quiere medrar en medio de tan áspero panorama, intégrese oportunamente en el lobby privilegiado o cámbiese de sexo, tengo entendido que ahora lo subvenciona la Seguridad Social.
La verdad se defiende sola, la mentira necesita ayuda del gobierno.
(Antonio Escohotado)
Acudo fugazmente al congreso en torno a la escuela económica austríaca que se ha celebrado en la universidad de Santiago. Lástima no haber podido quedarme más tiempo, nada me gusta más que escuchar a otros hablando de economía política mientras fuera llueve a Dios dar. Y es que las cosas que tienen que ver con el modo en que se relacionan los hombres con la economía, esa hidra agreste, mueven al pensamiento subjetivo y apasionado más que otra cosa alguna. Como, además, voy creyendo que la ingerencia burocrática en asuntos de condumio y cobijo causan más males que beneficios al contribuyente, resulta muy instructivo ahondar en la historia de la predación organizada.
Abrió el fuego el profesor Miguel Anxo Bastos, con un asunto sugerente: “Los nuevos ludditas”, es decir origen, procedencia y desarrollo de los tecnófobos que en el mundo han sido, ese “odio a la máquina” que de cuando en vez aflora por medio del pensamiento de algún gurú económico. El profesor Bastos, pese a su juventud, es un clásico. Hay una especie de profesor compostelano, ya semiextinta, de tertulia en el café “Azul” y chorreo bibliográfico, que resulta inexportable. En ellos, divina verborrea, la mente apura más que las palabras, van de una esquina a otra de sus lecturas sin solución de continuidad, entretienen más que un Barça-Madrid. El primero de esa especie que tuve la suerte de conocer fue don Carlos Alonso del Real, capaz de comparar el cráneo de Ursula Andress con la osamenta de un Cro-Magnon; Torrente Ballester también era así, será cosa del granito y de la lluvia. Bastos, como sus colegas Pedro Arias o Miguel Cancio mantiene bien alto el pabellón de la vieja universidad, que ya apenas existe como tal.
Más tarde, Gabriel Calzada, del Instituto Juan de Mariana, realizó una muy notable exposición en torno a los desencuentros del autor del “De Rege” con el poder. Esto es muy pertinente, aquel colegio salmantino, de jesuitas combativos, sigue representando la verdadera gloria del pensamiento económico español. Antes que Bodin dieron con el fenómeno, nuevo para aquel mundo precapitalista, de la inflación. El “discurso sobre la moneda de vellón”, aquellas cosas que avisaba González de Cellorigo, siguen en absoluta vigencia.
Y así, a media tarde, vino la profesora María Blanco con el viejo Bastiat bajo el brazo. Es sabido que a Bastiat siempre se le ha hecho más caso en América que en Europa, y es lástima, porque probablemente ha escrito las líneas más lúcidas, realistas y divertidas de la economía política, claro que sus publicaciones tenían aspecto de panfleto, no de manual, Bastiat no tenía método, sólo sentido común ¿Cómo olvidar su narración del pleito ficticio de los fabricantes de velas franceses con el sol? Todo esto, recordado a través del bisturí literario de María Blanco fue, se lo puedo asegurar, un delicado placer. Esperamos ansiosos la publicación de las actas.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín