¿Sostienen que los ciudadanos estamos de acuerdo en perder nuestros derechos constitucionales cuando debemos trasladarnos a vivir a Cataluña, País Vasco o Galicia? ¿Se creen que los padres están de acuerdo en renunciar al derecho de sus hijos a ser educados en su lengua materna sólo porque así lo diga un Estatuto de autonomía a la medida de una pandilla de burócratas de las llamadas «políticas identitarias»?
(Carlos Martínez Gorriarán, fundador de UPD)
En el emérito convento bracarense, ciudad merecedora de mejores y más honestos afanes, se ha dejado ver el presidente Zapatero para regalarnos en su admonición de los viernes, a propósito del affaire Gallardón, que el Partido Popular camina hacia comportamientos “integristas”. Desconocemos, como siempre, a qué se refería en concreto, pero de su aire beatífico y predicador, a caballo entre el discurso de un quelonio embrutecido por las largas estadías tropicales y un resentido vendedor de guano disgustado con su oficio, se puede entender que censura la quiebra de la línea “aperturista” de la derecha española.
Y va y lo dice quien fomenta miserablemente, por ejemplo, el integrismo educativo de nuestros hijos, obligados por leyes que erizarían los pelos del cogote de Monsieur de Montesquieu, a aprender todo lo esencial en lenguas impuestas por decretos normalizadores pergeñados a espaldas del común, que sólo ahora comienza a quejarse. En Galicia, en Valencia, en Baleares, todo aquello lo comenzó un PP timorato, incapaz de defender la obviedad de que debe ser posible aprender en español en todo el territorio, no sólo en Zamora, póngase por caso. Sólo la presión constante, extrema y verdaderamente integrista de los partidos nacionalistas unida a la moral del converso de PSOE y PP, junto a la anuencia de tribunales que les deben su propia existencia, puede explicar que hoy en lugares como Cataluña o Galicia resulte imposible la elección, por derecho constitucional, de idioma vehicular para padres e hijos en la escuela. Y no es solo el idioma, es mucho más, cualquier libro de historia o geografía transita por los territorios resbaladizos de “lo vernáculo” cada vez de forma más acusada. Si a esto unimos la sospechosa implantación de la “Educación para la ciudadanía”…y el adoctrinamiento diferencial, llama la atención la ocurrencia del célebre presidente repartiendo carnets de integrismo desde una de las ciudades más antiguas y acrisoladas de la península.
No existe progresismo alguno en la imposición, menos aún en el consentimiento interesado. Nuevos partidos surgidos de una ciudadanía más que harta de milongas, se han atrevido por fin a decirlo y con toda rotundidad. Bienvenidos sean.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín