Uno comienza a creer que el problema que presenta la nueva asignatura de diseño gubernamental no reside tanto en los contenidos doctrinarios que se pretende introducir en el magín de nuestros infantes. Lo grave es que su desarrollo parece recaer en un puñado de machacateclas inmisericordes, cuyo desconocimiento de lo esencial transcurre parejo al entusiasmo pseudorevolucionario con el que parecen querer amansar su mucha frustración. Ese clásico del bachiller resentido e insuficientemente informado, sigue gozando de muy buena salud. Así nos lo cuenta Álvaro Delgado-Gal:
Hace unos días me acerqué a una librería de la calle del Arenal y pedí un título cualquiera de los que circulan por ahí sobre Educación para la Ciudadanía. Mi propósito era meramente exploratorio: no pretendía hacer un balance de la situación sino levantar la punta de la alfombra y echarle el ojo a lo que hay debajo.
.../…En la confección del libro han intervenido tres plumas distintas y un ilustrador. El último ha sometido a una segunda destilación el mensaje contenido en la parte escrita, deparándonos, de paso, algunas joyas pedagógicas. Espigo dos. En la página 162 se ve dibujados a dos niños pijos, a horcajadas de los cuales van montadas sendas niñas pijas. La de la izquierda lleva un móvil en la mano y dice: «Lo bueno de la dictadura de mercado (en negrita) es que tiene lo bueno de los fascismos precedentes pero sin el mal rollo ese de los desfiles y las marchas militares». En la página 217, un hombre, situado en una especie de atalaya, señala con el índice un paisaje de infinita desolación y explica a sus dos hijos: «Vanesa... Pablito... ¡Mirad! ¿Veis ahí abajo? Es gracias a estas personas que se mueren horriblemente en la miseria que nosotros podemos tener un reproductor de DVD introducido subcutáneamente en el recto de nuestra perrita Fifí...».
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De hecho, comparan el capitalismo con la Gestapo (pág. 153), y lo encuentran peor: «El capitalismo impone su orden totalitario con infinitamente mayor eficiencia que todos los campos de concentración nazis juntos» (pág.154). El capitalismo ha frustrado el gran proyecto ilustrado; el capitalismo es intrínsecamente incompatible con la democracia; y la historia demuestra que ha sido imposible reformar la democracia por medios pacíficos, es decir, legales: «... cada vez que la izquierda anticapitalista ha intentado valerse del marco legal para corregir las malas leyes, se ha encontrado con que ese marco no existía» (pág. 179). No sorprende que los autores comprendan la violencia: «Se puede defender el Estado de Derecho sin dejar de reconocer que dichos movimientos (los comunistas) tenían razón al defender que la lucha política debía entablarse extraparlamentariamente» (pág. 177). La sorpresa se combina con la preocupación cuando se lee que España, en realidad, no es un Estado de Derecho (pág. 84).A medida que avanza, el libro va adquiriendo un tono paranoico. Se afirma que los Estados Unidos retrasaron su ingreso en la Segunda Guerra con el designio de que Alemania y la U.R.S.S., sus dos grandes rivales, se destrozaran mutuamente. Y que intervinieron pocos meses antes del fin de la contienda, cuando ésta ya estaba decidida (pág. 204). Semejante desprecio hacia los hechos reduce a una fruslería la línea en que se convierte a Popper en «filósofo americano» (pág. 83).
La ineptitud de los firmantes (dos de ellos, ¡ay!, profesores) causa mayor pasmo aún que su fanatismo. El argumento general adopta, miren ustedes por donde, un perfil kantiano. Se asevera, kantianamente, que toda ley digna de tal nombre debe asumir una forma universal. Y de ahí se deduce que es «intolerable» (pag. 72) que Bill Gates sea tan rico. ¿Por qué es intolerable? Porque Bill Gates no podría ser muy rico, si otros muchos no fueran muy pobres. Se entiende que el mercado es un juego de suma cero, y que yo sólo puedo prosperar a costa de que otro empeore. Uno esperaba una lectura kantiana un poco más sutil: una lectura que censurara, por ejemplo, el incumplimiento unilateral de los contratos o el uso de información privilegiada. Pero los autores no se andan con chiquitas: identifican la justicia con la igualdad de hecho, reprograman el kantismo en clave populista (Chávez es uno de sus héroes de referencia) y transforman a Kant en un heraldo de Evo (otro héroe de referencia).
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ABC Guía de perplejos
ÁLVARO DELGADO GAL
5-8-2007
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Eso se ve enseguida ;-)
Informar de que el citado libro de Akal no es sino un ensayo, como se puede ver en la página web de la editorial, que precisamente va en contra de la asignatura. Ni se ajusta al temario, ni está en la lista de libros autorizados. Usarlo para ir en contra de la asignatura es un completo disparate.
Saludos,
Usi.
Yo creo que hace tiempo que me he bajado, afortunadamente.
Lo siento mucho pero tengo un hijo de 14 años y no admito que sea el Estado quien intente malformar su mente con ideas tan abyectas como las que aparecen en esa "proclama" zapateril tan incongruente con la vida que el Presidente lleva en su vida privada. ¡Vayamos todos a veranear a Doñana! ¡Vistamos todos como Sonsoles! ¡Compremos todos nuestras casas de lujo! Ya lo dijo Orwell " Todos somos animales, pero unos son más animales que otros". El Stalinismo ha vuelto. Yo me bajo en la próxima y usted?
"Hago saber que este comentario es "meramente exploratorio" y no pretendo "hacer un balance de la situación sino levantar la punta de la alfombra y echarle el ojo a lo que hay debajo.""
Revel
Gracias, no lo comparto.
Naturalmente, pero es un síntoma bastante evidente de una realidad que a nadie ya se le puede escapar. En este sentido, las palabras del finado Revel mantienen toda su vigencia: "Los maestros, o por lo menos la corriente dominante entre los maestros, se han fijado, pues, como objetivo la formación de la «personalidad de base» socialista entre sus alumnos. Del mismo modo que antaño la educación cristiana presuponía que ocultaban a los alumnos ciertas informaciones y ciertas ideas -¿acaso no estaban en el índice?- , la educación de la «ruptura con el capitalismo» justificaba que se expurgaran y completaran los conocimientos humanos de acuerdo con lo que convenía que los alumnos creyeran."
Puede leer el art. completo aquí:
http://www.conoze.com/doc.php?doc=7045
Que fantasía de artículo. Articular toda la exposición en base a la sibilina idea de identificar los contenidos de la asignatura "Educación para la Ciudadanía" con el contenido de este libro de Akal.
Hago saber que este comentario es "meramente exploratorio" y no pretendo "hacer un balance de la situación sino levantar la punta de la alfombra y echarle el ojo a lo que hay debajo."
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Baldomero Gómez
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Padre Fortea
Atticus-444
Paulino Toribio
José Pómez