Y sin embargo se mueve… Un blog de Juan Granados

Pedro Salinas, poeta.

19.05.07 | 04:53. Archivado en Literatura
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Cuando al que suscribe, de cuando en vez y sin muchas ganas, acepta alguna invitación de esas literarias, suele acudir con cierta prevención. Toda cautela es poca, tal como anda el mundo creativo en estos tiempos de cambio climático y manierismo cultural. Pero si se trata de un recital poético, entonces si que es necesario apretarse los machos y hacerse como sea con un subrepticio y discreto mp3 antes de que el poeta maldito de turno te torture inmisericorde con sus ripios de amargado compulsivo. Y uno siempre piensa lo mismo, hace bien en quejarse, en sentirse incomprendido y en atormentarse, porque este tipo es muy malo, es decididamente malo, vamos un petardo subvencionado de la legión que hoy pulula por ahí al socaire y dictado público. No diré nombres, no me gusta señalar, pero cada quien, dentro de si, sabe lo que es, lo que no es y lo que jamás será.

En ocasiones así, llegado felizmente a casa, suelo realizar ejercicios profilácticos de desintoxicación, para eso, nada mejor que los clásicos, los poetas de mi niñez, altos, claros y perfectos, Pedro salinas, por ejemplo, eso, demonios, es un poeta y lo demás son ganas de marear, perder el tiempo y querer vivir a costa de ese magro erario que a duras penas, algunos, sólo algunos, sostenemos. Lean, si les place y recuerden dónde reside la calculada y trabajosa perfección, esto, amigos míos, no se hace de corrido, aquí el Emperador procesionaba vestido y bien vestido, diríase que de oropel:

Qué alegría, vivir
sintiéndose vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,
me está viviendo.
Que cuando los espejos, los espías,
azogues, almas cortas, aseguran
que estoy aquí, yo, inmóvil,
con los ojos cerrados y los labios,
negándome al amor
de la luz, de la flor y de los nombres,
la verdad trasvisible es que camino
sin mis pasos, con otros,
allá lejos, y allí
estoy besando flores, luces, hablo.
Que hay otro ser por el que miro el mundo
porque me está queriendo con sus ojos.
Que hay otra voz con la que digo cosas
no sospechadas por mi gran silencio;
y es que también me quiere con su voz.
La vida ¬¡qué transporte ya!-, ignorancia
de lo que son mis actos, que ella hace,
en que ella vive, doble, suya y mía.
Y cuando ella me hable
de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,
recordaré
estrellas que no vi, que ella miraba,
y nieve que nevaba allá en su cielo.
Con la extraña delicia de acordarse
de haber tocado lo que no toqué
sino con esas manos que no alcanzo
a coger con las mías, tan distantes.
Y todo enajenado podrá el cuerpo
descansar, quieto, muerto ya. Morirse
en la alta confianza
de que este vivir mío no era sólo
mi vivir: era el nuestro. Y que me vive
otro ser por detrás de la no muerte.

O, desde luego:

Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
"Yo te quiero, soy yo."

7 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por clara 24.01.08 | 01:35

    Ay, no digas eso, que es verdad pero duele caer en la cuenta.

    O será que hay otras esencias... Cuando veo a mi hija pequeña sonreirme con esa sonrisa inmensa que me recuerda la boca pintada de un payaso con las comisuras de los labios ligeramente hacia arriba, pienso que cada edad tiene su esencia.

    Pero sí, es verdad que la vida arrastra y que cuando te topas con algo bello que tenías olvidado... ¡qué nostalgia!

    Buenas noches

  • Comentario por Granados Juan [Blogger] 19.01.08 | 02:16

    ¿A que se van perdiendo las esencias?

  • Comentario por clara 19.01.08 | 01:09

    Esta tarde, charlaba con una amiga sobre Salinas e intentaba recordar sus poemas, los que he leído cientos de veces. Y..., casualidad, dos de los tres que recordé son los que usted ha copiado aquí.
    Qué preciosidad, hacía mucho que no recordaba a Salinas. Estos dos y aquel que termina "Amor total, quererse como masas"...uffff!

    Saludos,

  • Comentario por Berlin Smith 20.05.07 | 03:24

    Mi problema es que nunca he soportado a un poeta que lee en voz alta sus propios poemas. Más me ha asombrado el que hubiera, diez, veinticinco, cien espectadores esperando que termine para aplaudir. Leer es una cosa muy íntima. E interpretar...

  • Comentario por La donna è mobile 19.05.07 | 13:39

    (...)
    al separarnos, al nutrirnos sólo
    de sombras, entre lejos,
    ellas
    tendrán recuerdos ya, tendrán pasado
    de carne y hueso,
    el tiempo que vivieron en nosotros.
    Y su afanoso sueño
    de sombras, otra vez, será el retorno
    a esta corporeidad mortal y rosa
    donde el amor inventa su infinito.


    :-)

    Es como sentirse en casa, esta gente. Ya lo han escrito todo.

  • Comentario por La donna è mobile 19.05.07 | 13:25

    Y además tiene el poema amoroso-favorito de los tiempos que corren. Qué visionario, él:

    "¿Las oyes...?"

    ¿Las oyes cómo piden realidades,
    ellas, desmelenadas, fieras,
    ellas, las sombras que los dos forjamos
    en este inmenso lecho de distancias?
    Cansadas ya de infinitud, de tiempo
    sin medida, de anónimo, heridas
    por una gran nostalgia de materia,
    piden límites, días, nombres.
    No pueden
    vivir así ya más; están al borde
    del morir de las sombras que es la nada.
    Acude, ven conmigo.
    Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
    Los dos les buscaremos
    un color, una fecha, un pecho, un sol.
    Que descansen en ti, se tú su carne.
    Se calmará su enorme ansia errante,
    mientras las estrechamos
    ávidamente entre los cuerpos nuestros
    donde encuentran su pasto y su reposo.
    Adormirán al fin en nuestro sueño
    abrazado, abrazadas. Y así luego,
    al separarnos, al ...

  • Comentario por Balcarce Luis [Blogger] 19.05.07 | 11:46

    Qué fantástico es Pedro Salinas. Él entendía que poetizar es ver, ver pasar, hacer reversible el tiempo evocación.

    "Menudos granos de tiempo
    que un día se llevó el aire
    Alfabetos de la espuma
    que un día se llevó el mar
    Yo por perdidos los daba"

Viernes, 17 de febrero

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