Secularizados, mística y obispos

A clérigos, confidencias

13.06.17 | 13:38. Archivado en Confidencias al clero

INTIMIDAD CON CRISTO
Como te he dicho varias veces, soy muy aficionado a la lectura espiritual. Prepara de maravilla al alma para la oración. Los que "disfrutamos" de una imaginación calenturienta, no tenemos más remedio que sujetarla a base de leer pocas novelas, pocas revistas, pocas cosas distractivas, y centrar la atención en las lecturas de Dios, en el contacto directo o indirecto con almas virtuosas.

Pues bien, leía hace varios días unas ideas que me gustaron. Ni siquiera recuerdo el libro o folleto. Decía de San Ignacio que cuando estuvo enfermo y se convirtió, su entendimiento fue de tal manera iluminado que parecía otro hombre y con otro entendimiento.
Esto me ha hecho reflexionar. A Ignacio de Loyola el trato íntimo con Dios le obligó a cambiar de tal manera que parecía otro hombre y con otro entendimiento.
A nosotros también nos estimulará hacia el cambio ese trato intimo con Dios. Vamos a intensificarlo en tiempo y en concentración. Dios no nos pide más. El resto corre de su parte.

>> Sigue...


Confidencias al clero, frailes, curas, monjas... MI CASA, MI CASTILLO INTERIOR

17.04.17 | 15:03. Archivado en Confidencias al clero

Amigo del alma: Te escribo estas consideraciones que me hago a menudo por si te pueden ser útiles para algo.

Muchas veces pienso cómo después de tantos años en que me decidí a seguir a Cristo he avanzado tan poco en la virtud. A estas alturas tendría que ser un santo de verdad. Y a cuánta distancia me encuentro. A estas horas tendría que ser un alma de oración, y qué lejos estoy de ello. ¡Cuántos santos han vivido menos años que los míos de ahora! Todo esto no ha de ser causa de desanimarme, sino por el contrario de acelerar más, de poner del todo mi confianza en el Señor.
Cuando el miedo pretenda desalentarme, me abrazaré del todo a Cristo en quien he puesto toda mi confianza. Me meteré por la puerta abierta de su costado. "¿Quién me hará temblar?"

Me engañaría a mí mismo diciéndome que no sé ser santo o pensando que la santidad es para otros. Yo he de responder al Señor al cien por cien. Ese es mi deseo. El grado de santidad lo dejo en sus manos, en su Providencia. ¡Jesús, intercede por mí! Lo que de verdad me interesa es servir al Señor como El quiere. En el camino de la santidad lo que más me asusta es pensar que deberé ir siempre contra corriente; que tengo que desprenderme de todo lo que sea bienestar y placer, porque de lo contrario me domina lo sensible y me olvido de lo de "arriba". Este es mi problema y pienso que también el de la mayoría. Sacamos tiempo para recrearnos; para conversaciones inútiles; para trabajar; para todo. Pero no nos llega el tiempo para la oración; para el trabajo molesto y difícil de entrega a nuestros hermanos. Así nos va. Y sin embargo los santos de verdad han pasado por parecidas dificultades y las han vencido por la gran fuerza del amor de Dios que llevaban dentro. El mejor remedio, vivir aquello que nos decían durante los años de formación o noviciado: el recogimiento interior.

>> Sigue...


DESDE LA EXPERIENCIA DE DIOS

14.01.17 | 15:28. Archivado en Confidencias al clero

Confidencias al clero masculino y femenino
Algunas veces he pensado: la experiencia del amor de Dios sobre mí es lo mismo que recordar los tiempos sabrosos del consuelo espiritual. Y sí, ciertamente, es un modo de experimentar el don de Dios con el gozo de la entrega. Pero también nos damos cuenta del gran misterio de Dios en otros momentos. A veces, cuando recordamos pruebas duras, nuestra perseverancia en medio de las dificultades.

Y cuando vemos que Dios nos ha seguido queriendo aun después de las propias infidelidades.
Simplemente ese diálogo en el trabajo diario con el "Dulce Huésped del alma" ¿qué es sino auténtica experiencia de Dios?
Por eso vamos a proponernos siempre y a animarnos a que nunca
dejemos el tiempo de oración. Que es una petición del Padre a estar con El. No se puede entender que un hijo, invitado a charlar con su padre, rehuya la invitación. Que ¡sí!, resulta a veces difícil, porque nos dominan las aficiones y trabajos, pero El nos espera.

>> Sigue...


EL ESPIRITU NOS TRANSFORMA

11.12.16 | 16:39. Archivado en Confidencias al clero

Por nuestra unión con Dios vamos a vivir cada vez más en olvido de nosotros mismos. Eso es lo que vale. Y así nos resultará más fácil entregarnos a nuestros semejantes.
Delante de Dios nos descubrimos débiles y miserables, y por eso nos apoyamos del todo en su Omnipotencia. ¿Qué importa ser débil, si tenemos un Padre fuerte?

Jesús no ha revelado otra manera de ir al Padre, sino a través de El mismo. Amar a Cristo, vivir en El, resucitar en El, después de la pasión y muerte.

Y vamos a tener en cuenta lo que tantas veces hemos leído: el
Espíritu Santo juega un papel muy importante. El ayuda a toda purificación interior y exterior para unirnos del todo a Jesús.

Que tus potencias y sentidos queden como sepultados en el Señor. Y que permanezcamos sordos, ciegos, mudos, para todo lo que sea ajeno a cumplir su voluntad.
Junto al Sagrario, al pie del Altar recibiremos estas gracias de Dios.

>> Sigue...


Confidencias al clero masculino y femenino

18.11.16 | 19:31. Archivado en Confidencias al clero


FRUTOS DE AMOR

Y no hay que olvidar que lo esencial no es que nuestra oración sea activa o pasiva, que la contemplación sea sabrosa o árida, sino que nuestra oración produzca abundantes frutos de amor, humildad y generosidad. Y si por lo que sea durante alguna temporada Dios nos eleva a una oración superior y luego nos quita esa ventajilla, no desanimarnos ni abandonar el fervor. A ser fieles, vuelva o no vuelva su regalo. Y quitar las causas de nuestro enfriamiento.
Estos días le estoy dando vueltas a aquellos versos de Santa
Teresa de Jesús. "Ya toda me entregué y di,-y de tal suerte he trocado- que mi amado es para mí- y yo soy para mi amado."

Recuerdo también cuando en los primeros años de mis estudios la cantábamos en la capilla. Éramos niños casi, pero yo notaba el fervor en todos nosotros. "Que mi amado es para mí; y yo soy para mi amado."
La oración nuestra tiene que ser ante todo el ejercicio de ese
amor que llevamos dentro de nosotros mismos al Señor.
No sé si recordarás esta anécdota: Lloraba San Bernardo cuando no le dejaban ir a compartir el duro trabajo de la siega con sus hermanos, y decía que había aprendido más para su propia vida interior en el trabajo y mirando los árboles que en los libros, porque trabajaba "Contigo y Contigo conversaba". ¿Qué más da estar en un sitio o en otro?

>> Sigue...


FERVOR

17.10.16 | 17:36. Archivado en Confidencias al clero

Confidencias a clérigos o próximos

Yo quisiera que el aprecio a la perfección, a la santidad fuera creciendo en ti y en mí cada día más. Yo quisiera que tú y yo nos ayudemos mucho en este sentido. Que nos estimulemos. Siempre se avanza más cuando un amigo mira nuestra andadura que al sentirnos totalmente en solitario. Así somos. Y estos medios humanos son muy de la voluntad de Dios. Ojalá que, sobre todo, nuestras obras nos ayuden a darnos buen ejemplo. Que no sean sólo las palabras.

No nos debe absorber demasiado ni el estudio, ni las aficiones personales. Nunca perderemos nuestro centro: El Señor que está junto a nosotros.

Yo recuerdo que el Padre Nieto solía decir: "Antes debemos olvidarnos de la cena que de la meditación del día." A ver si se nos mete dentro el criterio de la oración y lectura espiritual de tal modo que sea como el instinto de la comida.

>> Sigue...


CONFIDENCIAS A UN AMIGO RELIGIOSO O SACERDOTE

19.09.16 | 17:38. Archivado en Confidencias al clero

DESEOS DE SANTIDAD
¡Cuanto interés he puesto en mi vida en la lectura de obras literarias y de Historia! Y no es que sea perder el tiempo, pero casi lo es, en comparación con lo único necesario!
Leía en San Bernardo esta idea: no hay mayor señal de la presencia de Dios en un alma que el hambre y la sed de El, deseo de ser mejor. A toda costa es necesario. Vamos a fomentarlo con paz.
Yo estoy convencido de que no basta cualquier deseo de Dios para llegar a la santidad. Si esto fuera así, hoy sería yo santo. Pero ¿qué deseos han sido los míos? Totalmente ineficaces. Necesitamos "padecer" verdadera hambre, verdadera sed de Dios, constante, total. Vamos a pedírselo al Señor con humildad. ¿Qué mejor ideal? Esto nos va a comprometer. Nos va a exigir. Nos va a hacer vivir en una tensión de espíritu continua, pero nada nerviosa, sino pacífica y tranquila.

Cuanto mayor sea el deseo, más empeño vamos a tener en los medios. Y a veces habrá que renunciar a mucho: dinero, seguridad, aficiones, y qué se yo cuantas cosas más.
Pero vamos a sentirnos con mucha mayor alegría incluso en este mundo.
Querer. Quererlo con ahínco. Como en los primeros momentos de nuestra conversión. ¿No te acuerdas? Este es, querido amigo, nuestro gran negocio, nuestro único negocio.
Si este deseo es constante, todo se hace fácil. Si es tibio, sin mucha decisión, todo se resultará cuesta arriba.
Vamos a repetirnos varias veces al día nuestro propósito total de seguir de cerca al Señor. --

>> Sigue...


HOY MEJOR QUE MAÑANA. Confidencias al clero

15.08.16 | 16:38. Archivado en Confidencias al clero

¿Te acuerdas de aquellos versos de Lope de Vega? -"Mañana le abriremos, respondía, para lo mismo responder mañana". Ese suele ser con frecuencia el drama propio y ajeno. ¿Verdad? Ir dando largas al asunto. Y la realidad de este engaño es que si ahora soy negligente y perezoso, más tarde lo seguiré siendo, pero en abundancia.

En algún momento hay que romper el círculo vicioso. Además, ¿quién me garantiza el mañana? Leía hace tiempo, y no me acuerdo en qué autor: es necesario todos los días meditar en la muerte y pensar que "hoy" puede ser mi último día; mi última oportunidad de servir al Señor. Y no se trata de terror. No. Más bien de una posible realidad.

Vamos a procurar no aflojar. Conocemos personas de una gran ilusión espiritual en su juventud; han ido aflojando y luego se han aburrido de todo. Que no nos pase lo mismo. Las decisiones concretas que sean ahora mismo, no mañana.

>> Sigue...


ESPERANZA

14.07.16 | 16:58. Archivado en Confidencias al clero

Confidencias al clero
No sé si te sucede lo mismo que a mí: Yo creo que me preocupo
demasiado del día de mañana, aunque la verdad es que lo hago ahora con gran paz. Por otra parte creo que la previsión es buena y prudente. Pero eso sí; debe ser sin angustia. Confiando en la Providencia y con la esperanza puesta en Dios.
La tierra es un lugar de paso. ¿Recuerdas? Nos decían que como una mala noche en mal hotel. Pero San Pablo nos asegura en la carta a los romanos que los sufrimientos de esta vida no tienen comparación con la gloria que ha de manifestarse en nosotros.

Levantar la mirada al cielo debiera ser mi ilusión, mi gozo durante el día. Lo de este mundo es comedia, vanidad, engaño. Nada ni nadie puede llenar nuestro corazón. Sólo Dios. Y aunque alguien o algo lo llenaran momentáneamente, "¿qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?"

Cuesta mucho ser bueno. Hay que renunciar a gustos y caprichos; sobre todo hay que vencerse a sí mismo ¡con lo que cuesta y lo difícil que resulta! Pero vale la pena luchar en estos pocos años (¿llegarán a años?) que nos quedan. Porque aunque sean como mucho treinta o treinta y cinco, ya hemos vivido bastantes más.

>> Sigue...


Providencia

14.06.16 | 19:35. Archivado en Confidencias al clero

Creo que te habrás dado cuenta muchas veces lo difícil que
resulta el desprendimiento: aficiones, lecturas, dinero, tiempo, poder, afectos... Pero lo más difícil es desprenderse de sí mismo. Creo que es el mayor obstáculo para volar a Dios. Por otra parte este apego a sí mismo es el origen de todos los pecados.

Dios en su Providencia nos guía con sabiduría.
Estamos en manos de Dios. El nos cuida. Como a los pajarillos
que no siembran, pero recogen.

Si te sientes tratado mal por cumplir con tu fidelidad al Señor, El lo quiere así, aunque detesta el pecado de los otros. La Providencia del Señor te va guiando.
Un amigo mío, muy espiritual, trabajó con ahinco durante toda su vida en una causa muy justa y noble. Por eso mismo padeció persecución al no ser comprendido precisamente de los mejores. Muchas veces había pedido él a Dios humillaciones y desprecios. Pero al llegarle de personas cuya profesión era la santidad, no lo supo asimilar con alegría en un principio. Luego consiguó reaccionar a tiempo y le sirvió para afianzar su humildad y para confiar del todo en la Providencia.

>> Sigue...


AMAR CON MISERICORDIA

12.05.16 | 13:37. Archivado en Confidencias al clero

Al clero y seminaristas
confidencias
Cuando miro al pasado, veo la mano del Señor en mi vida. Tal vez a ti te pasará algo parecido. El me fue sacando de los ardores de la juventud, El me fue dando confianza, alegría en la vida. El me conserva la fe. El me da hambre de Dios; me ha abierto, nos ha abierto los sentidos para las cosas divinas. "El Señor fue bueno conmigo."

A pesar de la alegría siento a veces una especie de angustia vital, pero llena de confianza serena en el Señor. Y esta angustia vital la pongo en manos del Padre, ojalá sirva como de acicate para aspirar a las cosas de arriba. Me hace orar en todo lugar. Me impulsa a buscar a Dios en todas las partes. Y lo encuentro con paz grande sean cuales sean las circunstancias que últimamente me van tocando vivir.
¿Por qué te cuento estas cosas? Porque si el Señor ha sido bueno conmigo y me ha acogido con misericordia, deseo ardientemente ser de esta forma para con mis semejantes.

>> Sigue...


POBREZA

18.04.16 | 13:31. Archivado en Confidencias al clero

CONFIDENCIAS A UN AMIGO RELIGIOSO O SACERDOTE

Yo no sé si he logrado entender algo de la pobreza. Desde luego, el vivirla es muy difícil. La pobreza, por supuesto, lleva consigo el despego del dinero. Pero sobre todo tiene exigencia de renuncia a sí mismo. Cuando uno se siente sin fuerzas, abandonado de casi todos o de todos, entonces puede comprender en su propia carne qué es la pobreza. Comprueba la propia razón, pero nadie se la reconoce y lo desprecian como a un ser raro; a nadie contenta. No halla consuelo en ninguna cosa de la tierra; las aficiones y distracciones ya nada cuentan en su vida. Está desposeído de todo. Entonces, de verdad es uno pobre.

La pobreza la entiendo extrema cuando ABSOLUTAMENTE NADIE le toma en consideración para nada. Es el marginado total: como Cristo en la cruz.
Esta pobreza extrema se suele degustar en la antesala de la muerte. Los ancianos saben mucho de ella, pero a nadie se lo pueden comunicar: si lo hicieran, dejarían ya esa pobreza absoluta.

>> Sigue...


Domingo, 25 de junio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930