Secularizados, mística y obispos

En este siglo XXI se llegará a abolir la ley del celibato

20.07.18 | 11:25. Archivado en Crítica

Hoy hace sesenta años recibí mi consagración sacerdotal. La celebraré en la intimidad de mi hogar. Bodas de diamante. Dad gracias a Dios conmigo


Yo no sé si será en el primer tercio o en el tercero, posiblemente antes de veinte años comenzará la evolución. Porque gran parte del pueblo cristiano ve normal tener pastores desposados. Y la jerarquía se va mentalizando. Es cuestión de tiempo. Pero aunque sea pronto, llegamos ya tarde, con mucho retraso, porque las vocaciones han menguado de una manera alarmante y, a la par, ha decrecido mucho la fe. Este es el gran problema.

¿Cómo se irá solucionado la cuestión? Lo más lógico será comenzar por la ordenación como presbíteros de los diáconos permanentes. Después se regularía la ordenación de hombres casados, sobre todo en zonas rurales. Más tarde, la readmisión de los sacerdotes secularizados que lo desearan. Por último vendría ya la reforma total de la ley, permitiendo el matrimonio de los sacerdotes. Pero no habría de ser, a la manera del rito oriental, primero casarse y después ordenarse. Habría de ser indiferente la temporalidad de recibir estos sacramentos.

>> Sigue...


Colgar la rueda de molino. ¿Y los pederastas, qué?

10.07.18 | 11:32. Archivado en Crítica

Medito las duras palabras del Evangelio sobre quien escandaliza a los más pequeños: (Lc. 17,2) “Más le vale que le pongan al cuello una piedra de molino y sea arrojado al mar, que escandalizar a uno de estos pequeños”. Duras, sí, las palabras de Jesús. Y es tan grande el daño que hacen los pederastas que les valiera más lo que el Señor dice. Pero Jesús, pienso, que desea aquí mostrar la gravedad del escándalo. Pero al pecador, después de su pecado, hay que ofrecerke la misericordia de Dios, y ayudarle a arrepentirse.

La mentalidad del cristiano ha de ser: odio al pecado, reparar los males. Misericordia con el pecador. Pero eso no quiere decir que el pecador ha de seguir campando por sus respetos. Me refiero ahora a los pederastas clericales. Aparte de que la justicia del siglo tome las medidas pertinentes, el superior del clérigo o el obispo, debiera tener a tal sacerdote controlado; en un puesto cercano al obispo, junto a un compañero que le ayude a reeducarse, a arrepentirse, a no volver a las andadas.

>> Sigue...


Se admite un clero casado entre los católicos practicantes

05.07.18 | 11:29. Archivado en Crítica

He aquí algunas ideas de la CONFERENCIA DEL TEOLOGO KERKHO Jesuita en activo; profesor de la universidad holandesa de Luba, trabaja en el centro pro "Mundi Vita".

-Según encuestas fiables, el pueblo sencillo está con el cura casado.
-Se sabe de fuentes fidedignas que Roma busca nuevas formas de apostolado y de ministerios dentro de la Iglesia. En ocasiones el trabajo pastoral está dirigido y realizado por laicos. Es un primer paso para la reinserción del cura secularizado.
- Ya hace años, los cardenales Hume (inglés), Malula y Lorscheider y el presidente de la conferencia episcopal de Canadá pidieron a Roma el cambio de la legislación actual.
- En el mundo hay muchos obispos, hoy silenciosos, que estarían dispuestos a recibir en sus diócesis a sacerdotes casados. Muchas comunidades de base lo están pidiendo.
-En Hungría disminuye día a día el número de curas célibes, y AUMENTAN LAS VOCACIONES DE LOS NO CÉLIBES entre el rito oriental. Quieren clero casado. Estos escogen el rito oriental se comprometen en comunidades de base.
-A Roma, hoy por hoy, no le agrada un clero duplicado: célibe y desposado.
-Durante siglos han sobrevivido las iglesias orientales en circunstancias muy difíciles, gracias a que los sacerdotes estaban casados.

>> Sigue...


Los años santos pasados y...

30.06.18 | 11:14. Archivado en Crítica

El 2016 fue año Santo de la Misericordia; el 2010 se celebró el año santo sacerdotal. Me parece estupendo la costumbre que están tomando nuestras jerarquías de ir dedicando años a causas nobles y pías. No sé si leerá esta demanda o súplica alguno que tenga influencia eclesial. Voy a ser breve: sacerdocio. En el mundo se calcula que existen alrededor de cien mil sacerdotes secularizados.

Todavía no ha habido una verdadera reconciliación con ellos, que yo sepa. En el año de la misericordia, dos compañeros, octogenario el uno, nonagenario, el otro, pidieron regresar al sacerdocio oficial y a los dos se les negó. Esperamos que la sensibilidad de los actuales pontífices cumplan la agenda que tienen de solucionar el problema eclesial de los mal llamados sacerdotes secularizados.

El rescripto de secularización era humillante. Se nos ha tratado mal por parte de muchos jerarcas, como traidores, de tal manera que aún, entre el mundo seglar, existen algunos que tienen de nosotros esta opinión, y pienso que la causa está en nuestra jerarquía.

Y lo más grave: el sacerdocio imprime carácter. No hay coherencia dogmática en las disposiciones eclesiales con la teología sacramental del Orden Sagrado y la prohibición de por vida del ministerio a los secularizados. Nuestros dirigentes en esta ocasión están fuera de la ortopraxis (incoherencia entre el dogma y normativa). Muchas veces ha ocurrido esto en nuestra Iglesia y ha sido causa de graves problemas. Nos llevaría mucho tiempo el recorrer la Historia de la Iglesia. No es el momento.

Por eso pedimos, suplicamos, sugerimos por el bien de esta coherencia sacramental y de nuestra Iglesia, tenga a bien nuestra jerarquía solucionar este problema. Se nos ocurre lo siguiente: admitir a la concelebración de la Eucaristía en determinadas fechas a los secularizados; después, reintegrar en el ministerio a quienes lo deseen, primero en puestos de mucha discreción, después ir normalizando todo. Y cambiar de una vez la ley del celibato que tantos problemas va creando en la Iglesia e incluso en la Sociedad.

>> Sigue...


Los que detectan la autoridad

25.06.18 | 11:02. Archivado en Crítica

El abuso de la autoridad asoma incesantemente por todas partes y en todos los tiempos. En nuestra Iglesia amada no han faltado los abusos del poder. Al inicio de este tercer milenio, Juan Pablo II no ha vacilado en pedir perdón por los abusos de autoridad en la Iglesia y por parte de la Iglesia. Son muchos a lo largo de la Historia los que han sufrido por los hechos y actos de las autoridades de la Iglesia, abusones de su autoridad. También hoy en día.

La Iglesia puede confesar que los que detentan la autoridad sufrirán siempre la tentación de abusar; pero puede asimismo declarar que los que detentan la autoridad han resistido a menudo esta tentación de abusar de la autoridad, gracias al Espíritu que ha hecho posible lo que era humanamente imposible. Para eso, para no dejarse vencer, oración y humildad y examen minucioso.

>> Sigue...


Los insultos son una debilidad nefasta

20.06.18 | 11:14. Archivado en Crítica

Hoy muchos políticos nos han acostumbrado demasiado a los insultos. Una vergüenza. Pero no se dan cuenta quienes pronuncian la injuria de que los más débiles y miserables son ellos mismos. El insulto es una manera de mostrarse inferior a la víctima que lo recibe. Una cobardía. Una indignidad, por muy sutiles y preciosistas de léxico que sean los injuriantes.

Hemos presenciado con frecuencia los escarnios que un individuo, metido en su coche, lanza contra el conductor del vehículo cercano, por la molestia que acaba de causarle. Se envalentona dentro de su escudo de hojalata. Otros, desde lugares del todo seguros, arremeten indignados contra el prójimo que está por encima de ellos; y en lugar de redactar una crítica constructiva, descalifican al superior, incluso con sarcasmo cuando se debilita su autoridad, y le propinan una serie de insultos y agravios, con el deseo de que caiga de una vez de su torre de marfil. El débil quiere vencer al fuerte, pero no con métodos honestos y nobles, sino con la mezquindad de la injuria.

>> Sigue...


Caso de San Enrique de Ossó

15.06.18 | 11:56. Archivado en Crítica

Una crítica sana a directivos, jerarquía, superiores ha de ser con caridad, positiva y serena. Nos fijaremos en distintos casos que pueden hacernos pensar. Hoy en el de SAN ENRIQUE DE OSSÓ 1840-1896 FUNDADOR DE LA COMPAÑÍA DE SANTA TERESA DE JESÚS
El conflicto comenzó por un terreno que una piadosa señora cedió a mosén Enrique y en donde se construyó un convento de Carmelitas Descalzas.

En 1878 la Compañía crecía a pasos agigantados. Necesitaba una casa de formación. Se decide que la Compañía edifique en el mismo terreno cedido a Don Enrique (junto a las Carmelitas), en donde hay suficiente espacio para otras edificaciones. Así quedarían en el mismo espacio las Carmelitas orantes y las Teresianas enseñando. Todos están de acuerdo.
¿Pero qué sucedió después? Las carmelitas presentan una denuncia al obispado por la construcción de un colegio que ocasiona graves daños. Sólo Dios sabe todo lo sucedido a raíz de esto. El que escruta el interior de los corazones.
Tres sacerdotes, amigos hasta entonces, presentan también recurso contra el colegio. Se abre expediente contra mosén Enrique. Lo cierto es que Ossó era demasiado alabado por todos. No sólo en Tortosa, en España entera. Y esto molesta siempre a los mediocres, de pequeño corazón.

>> Sigue...


Laicos y laicas

10.06.18 | 11:19. Archivado en Crítica


Hiere a mis oídos la palabra “laico” cuando es pronunciada en sermones y escritos por curas, obispos o seglares desde el ambón. En una ocasión un cardenal ya difunto, voceó en un discurso de veinte minutos diecisiete veces esta expresión, pero con una particularidad: siempre que lo decía en masculino, lo repetía en femenino, “los laicos y las laicas”. ¡Una hermosura! Total, multiplicando por dos la palabreja, fueron no diecisiete, sino treinta y cuatro las veces que lanzó su eminencia tal vocablo.

Sé el significado perfecto del verbo (1), y he de confesar que lo pronuncian con propiedad, no son incultos; tal vez sea un poco rareza mía. Pero cuando Juan Pablo II estuvo en España, recuerdo que al referirse a los cristianos no clérigos, usó la voz “seglares” tres veces, y tan solo en una ocasión pronunció mi palabra desagradable “laicos”, como sinónimo necesario en el período.

Hasta el último tercio del siglo XX, nadie o casi nadie pronunciaba la locución, pero unos años después del Concilio Vaticano II hizo furor. Además encanta a los oradores decirlo un sinnúmero de veces mientras pretenden deleitarnos con su plática. Y me molesta todavía más porque siempre lo escucho como marcando las distancias: “Nosotros los clérigos, vosotros los no elegidos”.

No me suena bien. Es una distinción no grata. Sé que me pueden replicar que veo fantasmas, que la intención del orador es mucho más sencilla. Me da igual, porque algo hay. Cuando la causa es común, de todos, de Cristo ¿a qué viene estar continuamente marcando distancias y diferencias? ¡Cuánto mejor sería pronunciar el “nosotros” sin distinciones, sin grupismos, como causa común!

>> Sigue...


Sobre las misas sin cura

05.06.18 | 11:13. Archivado en Crítica

"En gran parte del mundo se están celebrando "misas sin cura" los domingos en cientos de parroquias rurales. No hay suficientes sacerdotes. Estoy seguro de que, pidiéndolo a los sacerdotes secularizados que voluntariamente lo deseen, se solucionaría el problema”. Esto escribíamos en el último cuarto del siglo XX. Hoy ya no se solucionaría el problema aunque todos los curas casados quisieran apoyar porque han muerto gran parte de ellos y los que quedan son muy ancianos. Los más jóvenes no sé si estarían ya dispuestos o no. Pero todavía se podría solucionar: ordenando sacerdotes ya casados. Todavía saldrían abundantes. Pero dudo de que haga caso nuestra jerarquía.

Se trata, a nuestro entender teológico, de un derecho divino por parte de los pueblos a que se les celebre la misa habiendo sacerdotes dispuestos a ello; me refiero a los sacerdotes casados. Es una colisión del derecho divino con el eclesiástico (prohibición a los sacerdotes casados de celebrar la misa). Por eso nos parece que debe ser revisada esta situación por parte de los obispos y exponerla con todo rigor a la Santa Sede." Y han pasado los años… y nadie ha hecho caso a estas sugerencias.
En aquel entonces escribí a todos los obispos de España este tema y me admiré, porque nunca habían contestado tantos obispos a una carta: veintiocho. Ninguno nos dio la razón al cien por cien, aunque bastantes calaron el problema.

>> Sigue...


Cuidado con los malos ejemplos. ¡Oh el derecho de precedencia!

31.05.18 | 11:04. Archivado en Crítica

No me gustan los malos ejemplos, pero conviene algunas veces recordarlos para no caer en ellos, sobre todo si hay peligro. No pongo el nombre. Un cardenal se sentó en el asiento de un ministro del Estado Español. El Ujier le indicó que aquel sitio estaba reservado para el ministro que presidía. El cardenal se resistió, porque – decía – a él le correspondía al ser príncipe de la Iglesia. Antievangélico.

El hecho hoy no tiene posible repetición, era en tiempos de Franco. Pero el espíritu puede estar latente en algunos prelados. Cuidado.

Pero hoy caben otros malos ejemplos de preferir los primeros puestos. Cabildos en los que el "derecho de preferencia" sigue respetándose escrupulosamente, e incluso apoyan su diginidad en esa precedencia. Es necesario que un obispo llegue y mande a la porra estas costumbres antievangélicas y pueriles. Ya es hora. La igualdad fundamental de hermanos, y que cada uno desemepeñe luego su función encomendada con amor.

>> Sigue...


Monjas de clausura, a veces con serios problemas por culpa de...

26.05.18 | 15:16. Archivado en Crítica

Nuestros queridos jerarcas tienen mucho miedo a que se enfervoricen demasiado las monjas de clausura, porque "al estar en ese ambiente cerrado, son como una perola hirviendo que puede estallar" (lo entrecomillado son palabras de un obispo).

Yo quedé escandalizado por la afirmación del obispo. Me dio pena que temieran incluso el fervor y el entusiasmo de unas religiosas. ¿Qué había ocurrido? Algo muy sencillo: Yo les escribía y animaba a las monjas de clausura a una campaña de oración a favor de la santidad sacerdotal. ¡¡¡Y esto le preocupaba a mi amigo el obispo!!! Que hirvieran en fervor aquellas monjas. Por eso me llamó, para pedirme por favor que dejara de mandarles cartas. No le hice caso, por supuesto.

>> Sigue...


El Cardenal Pedro Segura, ejemplo para no imitar sus aspectos negativos

21.05.18 | 11:09. Archivado en Crítica

Fue el cardenal Segura una maravilla de obispo celoso y con afán de santidad, en muchos aspectos, pero aquí me voy a fijar en SUS SOMBRAS, para que sirva de reflexión a nuestros queridos obispos y dignatarios eclesiásticos y no tropiecen en parecidas piedras. Pero, repito, el Cardenal Segura fue buenísimo en muchas cosas. Sigo en mi exposición crítica lo escrito en el libro “Pedro Segura, un cardenal de Fronteras de Francisco Gil Delgado. Editorial La BAC. Resumen hecho por José María Lorenzo Amelibia para uso privado.

Nace Pedro Segura en el pueblecito de Carazo (Burgos) el 4 de diciembre de 1880; fue bautizado al día siguiente de nacer. Sus padres son maestros de la localidad: Santiago Segura y Juliana Sáenz.

Sacerdote y párroco
Fue ordenado sacerdote en las témporas de la Santísima Trinidad de 1906 en la capilla de la Universidad de Comillas, y allí mismo celebró su primera Misa. Después de doctorarse en Derecho Canónico, le nombraron párroco de Salas de Bureba. Fue muy querido en el pueblo. Llevaba con empeño e ilusión la catequesis de niños y aparte la de las niñas. Cuentan que les obsequiaba en su tiempo con cerezas. Un año justo permaneció en este lugar. La gente hablaba de él como de un santo.
Profesor en Burgos

>> Sigue...

Pág. 1 2


Sábado, 21 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031