Secularizados, mística y obispos

Obispos: Tu abnegación unida a la voluntad de beneplacito

02.01.19 | 22:58. Archivado en Para los Obispos

Poco a poco Dios te va conduciendo. Y te hace ver la importancia
de la abnegación, los pequeños sacrificios. Y ¡a continuar por ese camino! Oración y mortificación es el único camino real de avance hacia Dios. De ahí sacamos amor al prójimo y todo género de virtudes. Si descuidamos cualquiera de los dos carriles de la espiritualidad (contacto con Dios y sacrificio) ¿cómo vamos a ser medianamente felices en este mundo, cómo seremos cristianos de primera fila o sacerdotes?

Rezo, pido, hago algo en mi pequeña parcela, me avergüenzo
de mis infidelidades y las lloro, pero con gran paz interior. Y siento una necesidad interna de hacer algo para que todos cuantos un día le dijimos sí al Señor, sigamos con la misma fe, con la misma ilusión. ¡Merece la pena el esfuerzo continuo para seguir a Cristo!
A ti, obispo, te llaman a un sitio y a otro. Apenas te dejan iniciativa. Experimentas lo duro de la voluntad de beneplácito. Que pongas toda la fuerza de tu espíritu en aquellos actos. La palabra del obispo tiene un algo, cuando es sincera, que nunca se olvida. Todavía me acuerdo yo de algunas charlas que nos dio Mons. Delgado Gómez. Entre otras cosas: "Los albañiles van siempre muy blancos. El contacto con el yeso y la cal los blanquea. ¡Vosotros vais a estar en contacto continuo con Dios en vuestro sacerdocio: sed conscientes de ello, para que se note vuestro estado, como el del albañil".

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¿Porqué cada vez menos vocaciones?

02.01.19 | 15:13. Archivado en Crítica

Cada vez hay menos curas, y los que hay son más viejos – nos dice el seglar M. Vega en el diario El Mundo –. Los seminarios están vacíos. Constantemente se cierran conventos de monjas y de frailes. Muchos colegios de la Iglesia han dejado ya de ser gestionados por las asociaciones religiosas respectivas, y van tomando la dirección los seglares. Pero no siempre los nuevos directores respetan el ideario de los antiguos. Los centros parroquiales de numerosas feligresías, aquellos lugares llenos de vida en décadas pasadas, hoy languidecen en espera de una muerte dulce; los libros, enseres, archivos de aquellos lugares están cubriéndose de polvo. ¿Llegará la resurrección algún día?

¿Y si nos metemos en las provincias vascas y en otras muchas, porque no son las únicas? El 70% de aquellos sacerdotes están jubilados. Muchos de los curas ancianos, haciendo un esfuerzo merecedor de toda loa, siguen en el ejercicio ministerial con imponente brío senil. La Iglesia en gran parte de las provincias está perdiendo influencia; el laicismo impera. Ya no hay sacerdotes suficientes para garantizar las misas en pueblos y ciudades: se suprimen ciertos horarios, pero no se llenan los templos ni siquiera en las Eucaristías que nos ofrecen.

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Abrirnos las puertas. Puntos de meditación 2-1-19

02.01.19 | 05:14. Archivado en Espiritualidad - Mística

1.- Vino Jesús a abrirnos las puertas del Cielo; para esto vino a este mundo. El pecado había cerrado la entrada, pero Él quiso salvarnos.

2.- Mi postura ha de ser de agradecimiento pleno, de total entrega a su amor. Y junto a esto alegría serena; no tengo derecho a estar triste ni en las frías mañanas, ni en el calor; tampoco cuando me salgan las cosas mal.

3.- Confío en Jesús que ha venido a salvarnos. Aunque los fracasos inunden mi alma, Jesucristo está conmigo y esto me llena de serenidad y de gozo.

4.- Y deseo aprender una virtud que nos muestra tanto en Belén como en la Eucaristía: la obediencia. Él se dejaba gobernar por sus padres; se comportó en todo como niño que era. Yo no tengo que dejarme llevar de mi soberbia, sino saber cumplir las normas de convivencia. Dame, Señor, el don de la humildad. Jesús manso y humilde de corazón, haced mi corazón semejante al vuestro.

5.- No tengo que buscar alabanzas por hacer las cosas bien; tampoco beneplácitos y aprobaciones. Vivir cada día en la voluntad de Dios; ese es mi cometido.

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Domingo, 17 de febrero

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