Secularizados, mística y obispos

VOLVER A EMPEZAR

09.12.18 | 11:09. Archivado en Espiritualidad - Mística

Un día comenzaste con gran fervor a practicar la oración. Fue en la edad esperanzadora de tu primera entrega al Señor. Jamás aflojarías. Tus delicias, permanecer junto al Sagrario horas y horas: como los grandes santos enamorados de la Eucaristía. La oración era fuente de consuelo, de apostolado generoso, de entrega a tus hermanos.

Pero llegó el tiempo de la sequedad. Lo habías prometido al Señor: servirle y orar junto a El, lo mismo en el Tabor que en el Calvario. No te dabas cuenta de la manera tan sutil de aflojar en la oración. Echar mano de un libro es normal; repetir con atención oraciones vocales, también. Pero leer revistas de disquisiciones teológicas o mascullar sin sentido plegarias aprendidas, no saciaba tu alma. Tampoco es verdadera oración.

Continuaste después en la cuerda floja. Rezar mientras paseas; matar los dos pájaros de un tiro. Vivir de las rentas. La aurora no te sorprendía ya junto al tabernáculo como antaño, sino apoltronado en el sopor matutino. ¡Qué lejos de aquella contemplación añorada tantas veces!

>> Sigue...


Tú nos conduces misericordioso. Puntos de meditación 9- 2-18

09.12.18 | 05:02. Archivado en Espirtualidad mística

1.- Señor, tú nos conduces misericordioso y nos guías; guíanos a
manantiales de agua viva. Confío que me vayas guiando.

2.- Tú ves mis pasiones, mis repugnancias, mis hastíos. Pero también miras mis deseos, mis ilusiones e intenciones. No permitas que me desvíe por senderos de venganza o despecho.

3.- Ten compasión de mí, porque siento ganas de desprecio hacia tanta falsedad e hipocresía, hacia tanta intolerancia farisaica. Perdóname y úneme a ti. Mira que peligra a veces mi estabilidad en el sendero estrecho que por tu misericordia elegí.

4.- Te pido por cuantos me desprecian y marginan; por cuantos me ignoran o aborrecen. Bendice a cuantos he maltratado de alguna manera, que creo será sin darme cuenta, pero estoy seguro de que estarán molestos e indignados contra mí.

5.- Tú conduces la navecilla de mi alma. Llévame a buen término. Mira que queda poco. Afianza mi fe y mi esperanza.

>> Sigue...


Domingo, 20 de enero

BUSCAR

Editado por

Síguenos