Secularizados, mística y obispos

El Papa denuncia el afán de hacer carrera y de poder dentro de la Iglesia

06.12.18 | 11:34. Archivado en Crítica

El Papa Benedicto XVI denunció hoy que también entre los hombres de Iglesia existe el afán de hacer carrera y la ambición del poder, y aseguró que la Iglesia “sufre” por el hecho de que esas personas “trabajen para ellos mismos y no para la comunidad”.
El Pontífice hizo estas manifestaciones ante varios miles de fieles que asistieron en el Aula Pablo VI del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, en la que resaltó la figura del santo español Domingo de Guzmán (Caleruega, Burgos, 1170- Bolonia, Italia, 1221).

Al hablar del fundador de la Orden de los Predicadores, el Obispo de Roma dijo que cuando Domingo de Guzmán fue elegido canónigo de la catedral de Osma, ese nombramiento podía representar para él motivo de prestigio tanto en la Iglesia como en la sociedad, pero no lo tomó así, sino como un servicio que cumplir con dedicación y humildad.
“¿No es una tentación el afán de hacer carrera o la ambición de poder?”, se preguntó el Papa, que respondió que a esa tentación “no son inmunes ni siquiera los que tienen un papel de gobierno en la Iglesia”.

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Transforma mi alma. Puntos de meditación 6- 12-18

06.12.18 | 04:41. Archivado en Espirtualidad mística

1.- Leo en Isaías: "Transformaré el desierto en lago y el yermo en manantial". (Is. 41,18) Cuando esta frase llegaba a mi mente, Señor, penetraba pronto dentro de mi corazón, como regalo cariñoso de adviento. Eso desea mi alma precisamente, que la transformes.

2.- Porque llevo años junto a ti, siempre te añoro y ansío, pero nunca llego a una plena transformación, a una conversión del todo sincera.

3.- Deseo de nuevo estar contigo plenamente, Señor. Algunas veces lo barrunto. De vez en cuando he llegado, pero después enseguida me domina el placer o el rehusar el dolor; el amor propio hace de mi existencia un pequeño desierto, un yermo sin vegetación espiritual. ¡Qué larga es la conversión sincera!

4.- Pero no quiero que el pesimismo llegue a desarraigar lo poco bueno que practico. Deseo, Dios mío, jamás apartarme de ti. Eso sí te agradezco de verdad. Cuando echo atrás la mirada, veré en mi existencia desierto y sequedad, pero nunca me he separado de ti por tu gran misericordia.

5.- Mantén mi alma siempre en el amor. Mira que soy tu amigo. Y ayúdame en que en esta última etapa de mi vida produzca frutos abundantes, que se convierta mi desierto de mi alma en laguna, junto a la cual abunden los frutos; que se convierta la sequedad de mi corazón en manantial de aguas puras.

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Domingo, 20 de enero

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