Secularizados, mística y obispos

Obispos Preguntas

24.09.18 | 11:55. Archivado en Para los Obispos

Cuántas veces pienso que le tenemos miedo a la ternura de Dios, y porque le tenemos miedo a la ternura de Dios, no dejamos que se experimente en nosotros y por eso tantas veces somos duros, severos, castigadores, somos pastores sin ternura. ¿Qué nos dice Jesús en el capítulo 15 de Lucas, de aquel pastor que notó que tenía solamente noventa y nueve ovejas y le faltaba una, que las dejó bien cuidaditas cerradas con llave y se fue a buscar a la otra, que estaba enredada ahí entre los espinos y no le pegó, no la retó, la tomó en sus brazos, en sus hombros y la trajo y la curó, si estaba herida?

¿Hacés lo mismo vos con tus feligreses, cuando notás que no hay uno en el rebaño o nos hemos acostumbrado a ser una Iglesia que tiene una sola oveja en el rebaño y dejamos que noventa y nueve se pierdan en el monte? ¿Tus entrañas de ternura se conmueven? ¿Sos pastor de ovejas o te has convertido en un peinador, en un peluquero de una sola oveja exquisita, porque te buscás a vos mismo y te olvidaste de la ternura que te dio tu Padre, que te los cuenta aquí, en el capítulo 11 de Oseas y te olvidaste de cómo se da ternura? El corazón de Cristo es la ternura de Dios, ¿cómo voy a entregarte, cómo te voy a abandonar? Cuando estás solo, desorientado, perdido, vení a mí que yo te voy a salvar, yo te voy a consolar.
Hoy les pido a ustedes en este retiro que sean pastores con ternura de Dios, que dejen el látigo colgado en la sacristía y sean pastores con ternura, incluso con los que le traen más problemas. Es una gracia, es una gracia divina. Nosotros no creemos en un Dios etéreo, creemos en un Dios que se hizo carne, que tiene un corazón, y ese corazón hoy nos habla así: vengan a mí si están cansados, agobiados, yo los voy a aliviar, pero a los míos, a mis pequeños trátenlos con ternura, con la misma ternura con que los trato yo. Eso nos dice el corazón de Cristo hoy y es lo que en esta misa pido para ustedes y también para mí.

Francisco 13-6-15

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Tu puerta. Puntos de contemplación. 24-9-18

24.09.18 | 05:10. Archivado en Espirtualidad mística

1.- Señor, ten piedad de mí que soy un pobre pecador. Conviérteme a ti y que nunca me separe de ti.

2.- Líbrame del abismo que me aparta de ti, el pecado. Líbrame de mis faltas y apegos; mira que soy tu amigo.

3.- Ábreme ya la puerta, quiero morar contigo, Me gusta la oración del publicano: Señor, ten piedad de mí que soy pecador.

4.- Y deseo llorar los pecados del mundo. Esto nadie me puede impedir. "Entre el vestíbulo y el altar llorarán los sacerdotes del Señor y dirán: perdona a tu pueblo, Señor, y no permanezcas enojado para siempre."

5.- Muchos son tus favores, pero te he sido infiel. Perdóname y ábreme la puerta; aunque esté el último en tu Reino.

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Lunes, 15 de octubre

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