
1.- Yo confieso ante Dios todo poderoso y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión, por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
2.- Por tanto ruego a María siempre Virgen, a los ángeles y a los santos que intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor. Sí, Jesús, he pecado mucho.
3.- Yo cristiano, bautizado que he recibido tantas gracias, he vivido con tibieza, con cobardía, con poco esfuerzo por mi parte.
4.- Ofrézcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Y propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar.
5.- Perdona mis pecados; mira que soy tu amigo, ábreme ya la puerta, quiero morar contigo.
6.- Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón; socorro de mi miseria; lumbre de mis ojos; báculo de mis pasos; auxilio en toda necesidad.
Te recomiendo mi página web http://personales.jet.es/mistica
Más de mil artículos del autor sobre enfermos y debilidad en http://opina2000.com
El espíritu de penitencia radica sobre todo en el corazón; un arrepentimiento sincero con propósito de enmendarse.
Vivir con mucha paz y amor la compunción de corazón, al vernos pobres e imperfectos, pero amados por Dios Creador y Padre.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni